"La Agencia Tributaria catalana es un paso a ninguna parte", dice el Gobierno

A una semana de que Artur Mas apruebe la convocatoria de elecciones anticipadas, el Gobierno ha vuelto a pedirle que dedique sus esfuerzos a crear empleo. Mientras, los empresarios catalanes muestran sus temores sobre los planes independentistas.

Y lo hacen el día en que Mas ha presentado su propuesta de una Agencia Tributaria propia. La Generalitat quiere incorporar un Consejo Fiscal para controlar la agencia tributaria catalana. La vicepresidenta y portavoz del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, trasladó este lunes al presidente de la Generalitat de Cataluña, Artur Mas, que la propuesta de una Agencia Tributaria propia es "un paso a ninguna parte" porque, defendió, "no va a prosperar".

Sáenz de Santamaría se expresó así en declaraciones a los periodistas antes de participar en la Biblioteca Nacional en la constitución de la Comisión Nacional para la conmemoración del IV centenario de la muerte de Miguel de Cervantes.

"El presidente de la Generalitat está dando pasos a ninguna parte porque no es posible medidas como las que pretende y se lo han dicho tanto el Gobierno como los tribunales en reiteradas ocasiones", trasladó la vicepresidenta del Gobierno.

La 'número dos' del Ejecutivo reclamó a Mas que haga "una reflexión sobre adónde va". "Creo que a ninguna parte, son medidas a ninguna parte porque no van a prosperar", contestó ella misma.

En este sentido, Sáenz de Santamaría aseguró que el presidente de la Generalitat "mejor haría o mejor hubiera hecho todos estos años gobernando para la Generalitat" y "para crecer y crear empleo". "Lo que está generando es una división profunda en la sociedad catalana, entre quienes en otro momento le pudieron apoyar", lamentó.

Por su parte, lLa Generalitat ha encargado a un grupo de expertos la confección de un nuevo modelo de sistema fiscal para Cataluña que prevé incorporar la figura del Consejo Fiscal, un órgano independiente del Ejecutivo y sometido al Parlament que haría de contrapeso a la agencia tributaria catalana, ejerciendo una función de control sobre ella.

Así se extrae del Programa para la definición de un nuevo modelo de Administración Tributaria de Cataluña, dirigido por el asesor y exinspector de Hacienda Joan Iglesias, y que contiene diez trabajos sobre gobernanza, buenas prácticas y resolución de conflictos tributarios, entre otros.

El programa se ha presentado este lunes en el Palau de la Generalitat, y la apertura del acto ha contado con la participación del conseller de Economía de la Generalitat, Andreu Mas-Colell, que ha iniciado su discurso con una premisa muy clara: "El Govern de la Generalitat quiere más autonomía y autogobierno para Cataluña, y esto tiene implicaciones fiscales".

"Después de estos trabajos sabemos mucho más que hace dos años y estamos mucho mejor preparados para lo que tiene que acontecer. Sabemos qué tenemos que hacer, las preguntas esenciales y estamos bien orientados en las respuestas", ha recalcado el conseller, que ha puesto en valor la comunidad fiscal catalana y su compromiso con el nuevo modelo presentado.

En la propuesta de estructura institucional del nuevo sistema fiscal de Cataluña, se prevén, además del Consejo Fiscal, más órganos de nueva creación, como el Síndico del contribuyente, la Agencia Catalana de Comercio Exterior y Aduanas, el Servicio de Informática Tributaria de Cataluña, el Instituto de Estudios Tributarios de Cataluña y la Oficina Catalana de Fiscalidad Internacional.

Todos estos órganos se complementan con una Agencia Catalana de Recaudación de Ingresos, que permita una recaudación profesional basada en la cooperación con el contribuyente y el fomento del cumplimiento; la Agencia Tributaria de Cataluña como organismo de control e inspección, y la Autoridad Catalana de la Propiedad Inmobiliaria, integrando las funciones cartográfica, de registro y fiscal del catastro.

LOS EMPRESARIOS CATALANES NO PENSABAN QUE EL INDEPENDENTISMO IBA EN SERIO

Y mientras, el presidente de Empresaris de Catalunya, Josep Bou, ha reconocido que tanto él como sus compañeros empresarios no han reaccionado hasta ahora ante el creciente independentismo catalán porque "no pensaban que iba en serio".

En este sentido, Bou ha lamentado que las empresas catalanas sólo se movilizaron cuando nació la posibilidad de una declaración unilateral de independencia.

"Esperábamos que en el último momento hubiese un acuerdo", ha señalado el empresario catalán en declaraciones a Cope recogidas por Europa Press, en las que también ha destacado que ahora este pacto no sería posible.

"No se puede porque lo que quieren es saltarse el marco legal", ha dicho sobre el gobierno de Artur Mas, insistiendo en que los nacionalistas deben volver al "catalanismo moderado" para poder empezar de nuevo.

Bou también ha denunciado que en Cataluña ha habido un "trabajo de adoctrinamiento muy bueno" en la educación y los medios a favor de la independencia durante tres décadas, y defiende que su labor y la de los empresarios es "explicar que la independencia sería una tragedia para la convivencia en Cataluña".