Los vecinos de Argumosa 11, en pié de guerra contra su desahucio

La Asociación Vecinal La Corrala ha convocado este sábado una concentración de apoyo a los inquilinos en riesgo de desahucio del número 11 de la calle Argumosa, en Lavapiés, ya que la empresa propietaria del inmueble "tiene la intención de expulsar a los inquilinos de sus viviendas y subir el alquiler hasta un 300 por ciento".

Los inquilinos están ahora en riesgo de desahucio y han colgado grandes pancartas en el edificio con el lema "No nos vamos. Argumosa se queda" o "Vecina, despierta. Especulan en tu puerta" para llamar la atención sobre el proceso de especulación y turistificación de la zona.

Una parte de los vecinos y vecinas, la mayoría de edades avanzadas, se ha negado a marcharse para impedir la expulsión de un barrio en el que llevan viviendo décadas.

"Es el caso de Mercedes Sarmiento, de 68 años, que reside en Lavapiés desde hace 30 años y desde 18 años en Argumosa, 11. Con la pensión no contributiva de unos 400 euros que percibe cada mes, consigue pagar, no sin dificultades, los 320 euros de su alquiler. Pero sabe perfectamente que si la echan de su actual hogar será imposible encontrar otra vivienda en alquiler", denuncia la entidad.

Según esta asociación vecinal, lo que tiene previsto hacer la inmobiliaria que ha comprado los 33 pisos del edificio, Inversión en Proindivisos SL, al igual que ha hecho con otros inquilinos, es enviar un burofax anunciando la finalización (y no renovación) de su contrato y subir los alquileres.

El portavoz de la Asociación Vecinal, Manuel Osuna, ha tildado de "inadmisible" que cuando finalicen los contratos de arrendamiento las empresas propietarias "suban el alquiler hasta un 300 por ciento con el único fin de expulsar a vecinos que tienen rentas modestas, aunque lleven viviendo en el barrio 30 años". "Esto no podemos permitirlo", ha añadido.

Del mismo modo, ha afirmado que es "admisible que en Lavapiés se sigan construyendo hoteles cuando la Administración debería construir viviendas sociales para que, entre otras cosas, bajen los precios de la vivienda".

Desde hace meses la asociación ha mostrado, según Osuna, "el proceso de expulsión de los vecinos del barrio", ante la subida de los precios de la vivienda, un hecho motivado en buena medida por la progresiva turistificación del barrio.