Los tuppers al sol

A los hosteleros les ha salido un nuevo enemigo: el buen tiempo. Cada vez más trabajadores deciden llevarse la comida de casa y degustarla al aire libre. Algunos restaurantes han llegado a perder sólo durante estos días más de un 30 por ciento de sus clientes y eso sin contar con las pérdidas ocasionadas por la ley antitabaco.

Es bastante común en los alrededores de Azca toparse con varios ejecutivos provistos de tupper. Nos cuentan que además de ahorrase el dinero de un menú, el rato que pasan al aire libre se convierte en un acto social. Un buen momento para hacer relaciones públicas si se logra encontrar un sitio donde sentarse con el tupper. Aseguran que a determinadas horas es imposible hacerse con alguno de los bancos que rodean a la Torre Picaso.

UNA RUÍNA PARA LOS HOSTELEROS

La peor parte se la llevan los hosteleros que viven de los oficinistas. Si desde comienzos de año el número de comensales había bajado hasta un 40 por ciento, ahora hay que sumarle otro 30 más de aquellos que comen al aire libre con su tupper. El resultado: los restaurantes completamente vacíos. Toda una ruína dicen, que terminará con muchos autónomos en la calle. Se esperan lo peor para la próxima primavera.