El sureste crea un grupo para introducir miel y aromáticas en los olivares

Miel hecha con flores de Madrid
Miel de Madrid

Los agricultores y apicultores del sureste de la región han creado el grupo 'Olivares de la Miel', un proyecto que pretende introducir plantas aromáticas en los olivares del sureste madrileño para mejorar su rentabilidad, aumentar la producción de miel y generar alternativas de turismo agroecológico.

Se trata de un proyecto piloto por el que se plantarán setos de aromáticas entre las hileras de olivos, de forma que los ejemplares, además de producir aceitunas una vez al año, también ofrezcan "un aceite de mejor calidad, miel y aceites esenciales".

En concreto, conforman el grupo el Instituto Madrileño de Investigación y Desarrollo Rural, Agrario y Alimentario (Imidra), la Unión de Cooperativas Agrarias Madrileñas (Ucam), la Unión de Agricultores y Ganaderos (UPA Madrid) y diversos olivicultores de Perales de Tajuña, Carabaña o Estremera.

Además, se han sumado apicultores de Orusco de Tajuña y Carabaña y el paisajista Javier Domínguez, quienes se han mostrado dispuestos a "dar un impulso a la industria del aceite, las plantas aromáticas y la miel de la comarca de Las Vegas", según han recogido en un comunicado.

Su propósito es, también, demostrar que "se pueden dar nuevos usos" a los olivares madrileños, que "tradicionalmente son poco rentables, pero realmente tienen un gran potencial", han añadido.

Combinación de policultivos

Además, el grupo 'Olivares de la Miel' se ha propuesto difundir los resultados del estudio para informar de cómo esta combinación de policultivos puede beneficiar económicamente a los agricultores, disminuyendo los costes de producción por la mejora del suelo y aumentando la capacidad de producción, según han apostillado.

También han puesto en valor que esta combinación de policultivos supone la conservación del suelo y refuerza los beneficios sobre la diversidad biológica y paisajística de la zona.

La organización ha destacado que en el sureste de la región se produce la totalidad del aceite madrileño, especialmente en los campos de Campo Real, Villarejo de Salvanés, Chinchón, Arganda del Rey, Morata de Tajuña, Colmenar de Oreja, Valderacete, Perales de Tajuña y Carabaña.