Los sindicatos no consiguen entregar una carta Aguirre en la que le piden que "deje de insultarles"

Los sindicatos no consiguen entregar una carta Aguirre en la que le piden que "deje de insultarles"
Los sindicatos no consiguen entregar una carta Aguirre en la que le piden que "deje de insultarles" |Telemadrid

La presidenta madrileña, Esperanza Aguirre, ha mantenido la pugna con los sindicatos, ya habitual, durante las celebraciones hoy del 2 de mayo, Día de la Comunidad de Madrid, y ambas partes se han lanzado pullas recíprocamente. La festividad del 2 de mayo ha constado, como es tradicional, con varios actos de conmemoración aunque mientras sobre Madrid sobrevolaba la Patrulla Águila del Ejército del Aire, sobre la recepción a personalidades madrileñas en la Real Casa de Correos sobrevolaba una nueva polémica entre las centrales y Aguirre.

El secretario de Política Institucional de CC.OO. Madrid, Jaime Cedrún, y el secretario de Organización de UGT Madrid, Miguel Angel Abejón, han intentado este miércoles entregar en vano una carta a la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, en la que le piden que les "deje de insultar" porque es la presidenta "de todos los madrileños" y las organizaciones sindicales tienen "derecho a protestar pacíficamente".Tras la polémica suscitada entre la dirigente madrileña y los sindicatos el pasado domingo, cuando ésta les acusó de "desvergüenza", los secretarios generales de ambas organizaciones en Madrid, Javier López (CC.OO.) y José Ricardo Martínez (UGT) han decidido no acudir a los actos institucionales que celebra el Gobierno regional por el Día de la Comunidad de Madrid, que se celebran hoy, 2 de mayo.

Sin embargo, Cedrún y Abejón, en representación de los sindicatos han intentado entregar una carta a Aguirre pidiendo que "rectifique" y que cambie de posición. En un primer momento, se la querían entregar en el tradicional besamanos, pero la presidenta lo ha dejado antes de que ellos llegaran. En un segundo intento, cuando la presidenta dejaba de hacer unas declaraciones a la prensa, tampoco han podido acercarse a ella. Posteriormente, y con la carta en la mano, Cedrún ha lamentado que "no solamente no rectifique" y "no corrija" sino que una de las cosas que les siga "descalificando". "Le pedimos que deje de insultar y deje de difamar", ha indicado Aguirre, quien ha señalado que en esta Comunidad "ha habido más de cien manifestaciones y parece que no se puede hablar".

En su opinión, "cada día es más difícil" hablar y, por eso, ha explicado que en su misiva, le plantean "que no enfrente a madrileños y que facilite el consenso y el trabajo común" de los mismos. "Entendemos que estar alimentando el conflicto siempre no ayuda para nada a salir de una situación donde hay 630.000 parados y unas cifras de empobrecimiento cada vez mayores"; ha dicho.

Para Cedrún, que ha hecho estas declaraciones mientras que por detrás una persona le decía que "no era el momento" de protestar por algo así, Aguirre "no puede seguir en esta actitud" y por eso, la solicitan que "se retracte" porque la situación "es lo suficientemente grave para no calentar más" el conflicto "de lo que ya lo hace con sus políticas".

POSTURA DE AGUIRRE

Aguirre ha rechazado recibir la carta de los sindicatos en la que le pedían "consenso" y que no "caliente más" a los madrileños "que tienen toda le legitimidad para protestar contra su política" y para hacer patente su rechazo a la política del Gobierno regional, los recortes y las críticas que hace a la actitud sindical.

En declaraciones a los medios, Aguirre ha recordado que a la recepción "ha venido todo el que ha querido venir" y ha destacado que entre los asistentes había representantes de otros sindicatos. "Tengo unas relaciones magníficas con los líderes sindicales tanto con los regionales de Madrid como con los nacionales; otra cosa es que discrepe de su enfoque", ha precisado la presidenta.

Ha lamentado que los sindicatos estuvieran "callados" durante siete años y medio, cuando el la situación en España "se deterioraba cada vez más" y que ahora que el Gobierno trata "de acabar con 23 y pico por ciento de parados" actúen "como los pirómanos, que se quejan cuando vienen los bomberos".

AL REGISTRO

Los sindicatos, por su parte, han anunciado que este jueves acudirán al registro de la Comunidad a entregar la carta que hoy no ha querido recoger Aguirre y que también quieren hacer llegar a los grupos parlamentarios del PSOE, IU y UPyD.

Ambos han exigido a Aguirre "que deje de insultar y de difamar" y han lamentado que "cada día sea más difícil hablar en esta Comunidad", al tiempo que han exigido a la presidenta "que facilite el consenso".

GÓMEZ, GORDO...

El secretario general de los socialistas madrileños, Tomás Gómez, ha justificado la ausencia este miércoles de los líderes sindicales madrileños en la recepción oficial con motivo del Día de la Comunidad de Madrid indicado que se debe a que el Gobierno regional "y especialmente su presidenta, Esperanza Aguirre, les insulta".

En el acto del 2 de mayo celebrado hoy en la Real Casa de Correos, Gómez se ha referido a las últimas referencias de Aguirre sobre los sindicatos en una entrevista esta mañana en la cadena Ser. "Dijo que eran instituciones anticuadas", ha apuntado el líder del Partido Socialista de Madrid. "Anticuado es el Partido Popular, anticuadas las medidas económicas de derecha y anticuada la celebración de este día de la Comunidad de Madrid que nada tiene que ver con el sentir mayoritario de los madrileños, sino con una forma de entender la vida de la señora Aguirre y su partido", ha agregado Gómez.

El portavoz del Grupo Parlamentario de Izquierda Unida (IU) en la Asamblea de Madrid, Gregorio Gordo, ha respaldado la decisión de los líderes sindicales madrileños de no acudir a los actos del 2 de mayo. "Es lo más normal del mundo cuando una presidenta de comunidad autónoma como la madrileña dedica su tiempo a insultar a los representantes legales de los trabajadores, a cuestionar derechos constitucionales como el de manifestación y huelga", ha esgrimido. En este sentido, Gordo ha dicho que Aguirre tiene un "escaso músculo democrático" al criticar a los sindicatos.