El ruído complica la convivencia entre hosteleros y vecinos

En el distrito centro asomarse a la ventana estos días es exponerse a todo tipo de ruídos. El problema para los vecinos es la contaminación acústica que altera su descanso en estas fechas estivales.

Sobre todo en verano, con las terrazas y especialmente en los días de fiestas. En zonas como la Cava Baja, Cava Alta y otros rincones tradicionales del barrio de La Latina, los vecinos están dispuestos a llevar la batalla hasta la Unión Europea si el Ayuntamiento no atiende a sus demandas.

Dicen los vecinos que el barrio se ha convertido en un polígono de copas por la proliferación de las terrazas. En una noche de fiesta se superan los 70 decibelios. Hasta medio centenar de locales dedicados a la hosteleria se han instalado en zonas como la Cava Baja. Demasiada actividad lúdica hasta bien entrada la madrugada.

Un problema de complicada solución. ¿Cómo hacer convivir los negocios de hostelería del centro con el descanso de los vecinos?.

PROLIFERACIÓN DE TERRAZAS

El pasado 30 de julio, el Ayuntamiento de Madrid aprobaba en pleno la ordenanza de terrazas en la vía pública, permitiendo un mayor número de estas en la vía pública.

La norma se aprobó para dinamizar la economía y la creación de empleo, según fuentes municipales, aunque no recogía el aumento de ruído de la que se encargan de regular otras normativas vigentes.

Una solución que pasa por buscar el difícil punto de equilibrio que permita a unos divertirse y a otros descansar.