Varios detenidos y botellas de gasolina intervenidas en los nuevos incidentes de Sol

La noche del miércoles fueron detenidas 14 personas en Madrid en la protesta en apoyo a Gamonal

En los enfrentamientos cinco policías han resultado heridos leves, así como seis manifestantes

El Ayuntamiento de Madrid ofrece "todo el apoyo" al bombero detenido en la concentración

Un bombero fue detenido tras asestar un cabezazo con el casco a un agente antidisturbios, según la Policía

madrid

| 16.01.2014 - 09:29 h
REDACCIÓN

La Policía Nacional ha detenido este jueves por la noche a varias personas y se ha incautado de dos botellas de gasolina con sustancia adherente preparadas para la quema de contenedores en unos incidentes en las inmediaciones de la Puerta del Sol, según han informado fuentes policiales.

Las mismas fuentes no han precisado el número de arrestados pero han explicado que se están produciendo enfrentamientos en el centro de la capital, tras una concentración en apoyo a los vecinos del barrio burgalés de Gamonal a la que han asistido varios centenares de personas que han reclamado también la libertad de los detenidos tras la concentración de ayer por la misma causa.

Fuentes de Emergencias Madrid han confirmado que una joven ha resultado herida al recibir un golpe en la cabeza en un incidente con la policía en la calle Aduana, próxima a la Puerta del Sol. Antes de recibir atención sanitaria, la joven, que permanecía tendida en el suelo en la citada calle, ha acusado a varios agentes de las Unidades de Intervención Policial (UIP, antidisturbios), de haberla golpeado sin parar de insultarla.

La joven forma parte de un grupo de varios centenares de manifestantes que, previamente, han mantenido escaramuzas con los agentes, a los cuales han increpado poco después de intentar asaltar El Corte Inglés de Callao, que ha sido cerrado inmediatamente.

14 DETENCIONES ESTE MIÉRCOLES

Varias decenas de personas se enfrentaron anoche con la Policía en las inmediaciones de la calle de Génova de Madrid, donde destrozaron numeroso mobiliario urbano y en cuyas inmediaciones se produjeron 14 detenciones, después de una concentración en la puerta de Sol en apoyo al barrio de Gamonal de Burgos. Cinco policías nacionales resultaron heridos leves en los enfrentamientos.

Los tres menores detenidos han pasado este jueves a disposición de la Fiscalía de Menores tras encargarse de ellos el Grupo de Menores de la Policía Nacional (Grume) mientras que el resto tras declarar en comisaría, han pasado esta tarde a disposición judicial.

Tres de los detenidos cuentan con antecedentes por malos tratos, desórdenes públicos, resistencia y desobediencia a la autoridad y amenazas graves, según han indicado fuentes policiales.

Fuentes del servicio de Emergencias Madrid han informado que 6 personas resultaron heridas entre los manifestantes, todas ellas de carácter leve, aunque uno de ellos ha tenido que ser trasladado al Hospital Gregorio Marañón de Madrid por una arritmia.

Entre los manifestantes detenidos estas mismas fuentes han confirmado que existen personas de ultraizquierda y miembros del grupo anarquista Izquierda Castellana.

UN BOMBERO ENTRE LOS DETENIDOS

Asimismo, fuentes de la delegación del Gobierno en Madrid han confirmado que uno de los detenidos es miembro del cuerpo de bomberos del Ayuntamiento de Madrid y que fue detenido tras golpear con la cabeza a un policía que le habría pedido que retirase sus utensilios de trabajo después de apagar un contenedor.

El bombero detenido tiene antecedentes policiales y una causa abierta en un juzgado de la capital por haber agredido a dos policías municipales durante un conflicto laboral en noviembre de 2012. Asismismo fue detenido en el mes de agosto de 2008 después de haber sido denunciado por su padre tras haber sufrido una agresión en el ámbito familiar.

Este bombero fue detenido ayer en la calle de Bárbara de Braganza de la capital cuando los manifestantes, que comenzaron la protesta en la Puerta del Sol, llegaron a las inmediaciones de la sede del PP y comenzaron a lanzar objetos contra la Policía, quemar contenedores y destrozar otros elementos del mobiliario urbano.

El delegado de Seguridad y Emergencias, Enrique Núñez, ha dicho hoy que el Ayuntamiento de Madrid ofrece "todo el apoyo" al bombero detenido al ser "un funcionario público en acto de servicio". Núñez ha dicho que este suceso se circunscribe "a un momento de tensión entre dos funcionarios públicos" y considera que quien tiene que valorar los hechos "con las pruebas en la mano" es el juez competente.

"Los momentos puntuales y más un momento de tensión son lo que son, no es bueno ni azuzarlos ni valorarlos sobre todo cuando uno no tiene la información suficiente encima de la mesa", ha recalcado, y ha añadido que, de lo contrario, el resultado sería "tensionar más".

Sobre el bombero, ha asegurado que "va a tener todo el apoyo del Ayuntamiento y la asistencia letrada que estime oportuno y conveniente", ya que es su "responsabilidad" al ser "un funcionario público en acto de servicio".

La Policía justifica que el bombero detenido este miércoles en Madrid golpeó con el casco a agentes policiales que discutían con compañeros suyos para que retiraran de la calle una manguera que dificultaba el paso de un furgón policial, según han explicado fuentes policiales.

Según ha defendido el responsable de Bomberos del Ayuntamiento de Madrid de UGT, Juan González, el detenido estaba apagando un incendio de un contenedor de la calle Génova tras recibir una llamada de emergencia al 080.

Sin embargo, fuentes policiales han sostenido que los agentes estaban discutiendo con bomberos para que retiraran una manguera cuando el detenido se acercó a ellos por detrás y, con el casco puesto, dio un cabezazo a uno de los policías.

La delegada del Gobierno en Madrid, Cristina Cifuentes, ha defendido la detención del bombero porque "lo raro hubiera sido hacer un trato de favor tras agredir a un agente". "Cuando se produce una agresión a una policía, venga de parte de un electricista, un registrador de la propiedad, una diputada, un ama de casa o de una persona uniformada como un bombero, la consecuencia tiene que ser la misma. Lo raro es que se hubiera dado trato de favor", ha indicado Cifuentes.

Por el contrario el portavoz del PSOE en el Ayuntamiento de Madrid, Jaime Lissavetzky, ha hecho un "llamamiento a la sensatez y al trabajo conjunto" entre Delegación del Gobierno y Ayuntamiento, y ha reclamado que el bombero detenido sea "puesto en libertad de inmediato". La sensatez pasa "por dejar en libertad a un servidor público y pasa por que después se arbitren las medidas necesarias desde el punto jurídico, policial o de seguridad", para delimitar qué ha pasado con esos roces o desavenencias.

COSIDÓ RECLAMA CONDENAR LA VIOLENCIA POR LEGÍTIMA QUE PUEDA SER LA PROTESTA

El director general de la Policía, Ignacio Cosidó, ha reclamado la "condena expresa" de todos ante el ejercicio de la violencia en cualquier protesta ciudadana, ya que este tipo de actitudes son la "línea roja" que nadie puede traspasar por "justa y legítima" que sea la reivindicación social.

Cosidó se ha referido así a los altercados violentos registrados en los últimos días en Burgos, que han motivado 46 detenciones y la pasada noche en Madrid, con 14 arrestados.

Antes de opinar sobre lo sucedido, el director de la Policía ha defendido la actuación policial en ambas ciudades y ha calificado la misma de "proporcional y eficaz".

LA PROTESTA

Alrededor de las ocho de la tarde de ayer miércoles, los manifestantes concentrados en la Puerta del Sol -unos 500- se desplazaron hacia la Gran Vía y posteriormente recorrió el Paseo de Recoletos y la Calle de Alcalá, hasta concluir en la calle de Génova, custodiada siempre por un amplio dispositivo policial.

A su llegada a Génova, un grupo de varias decenas de radicales lanzaron petardos, botellas, así como elementos del mobiliario urbano -papeleras, vallas y pequeños contenedores- a los agentes de policía y contra los comercios de la zona.

Inmediatamente, la Policía actuó para dispersar a los radicales, que se disgregaron en diversos grupos por las calles de esta céntrica zona de Madrid, donde continuaron las carreras, los destrozos en el mobiliario urbano y la quema de contenedores.

Entre los destrozos, figura una sucursal de Bankia de la calle de Alcalá, contra la que arremetieron los radicales con vallas y que ha quedado muy dañada.