Unos 75.000 trabajadores, llamados a la huelga sanitaria que arranca este domingo

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madrid

| 24.11.2012 - 18:24 h
REDACCIÓN

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La huelga de dos días de la sanidad pública madrileña comienza a las 22 horas de mañana con unos 75.000 trabajadores convocados a los paros por los sindicatos Satse, CCOO, Amyts, CSIT-UP, UGT y USAE contra la reestructuración sanitaria planteada por el Gobierno de Madrid.

Empleados sanitarios y no sanitarios de los hospitales y centros de salud dependientes de la Comunidad de Madrid están llamados a secundar la huelga, convocada para los días 26 y 27 de noviembre y 4 y 5 de diciembre.

A ellos se sumarán, desde las 8.00 horas del lunes, los médicos de la Asociación de Facultativos Especialistas de Madrid (AFEM), aunque en este caso se trata de una convocatoria de huelga indefinida, que se celebrará cada semana de lunes a jueves.

Los servicios mínimos acordados por la Consejería de Sanidad y los sindicatos, desde esta noche hasta las 22 horas del martes, equivalen a los de un domingo o festivo, y en los hospitales se mantendrá, además, el personal que tenga guardia programada para esos días, como ya ocurrió en la huelga general del pasado 14 de noviembre.

Se mantendrá el cien por cien de los servicios de transporte sanitario y se trabajará al completo en las unidades de diálisis, oncología, Urgencias, cuidados paliativos, SIDA o trasplante de órganos, entre otros servicios con pacientes afectados por patologías especialmente graves o de riesgo vital.

El objetivo de la huelga es "exigir a la Consejería la retirada del 'Plan de medidas de garantía de la sostenibilidad del Sistema Sanitario Público de la Comunidad de Madrid' contemplado en los Presupuestos" regionales para 2013.

Dicho plan incluye la externalización de la gestión sanitaria de seis hospitales y la no sanitaria de toda la red pública, así como de 27 centros de salud y la Unidad Central de Radiodiagnóstico; la reconversión del Carlos III, el cierre del Instituto de Cardiología, la centralización de laboratorios, la privatización de 26 categorías de personal no sanitario y el cobro de un euro por receta, entre otros.

La Consejería de Sanidad ha advertido de que la huelga podría afectar a las citas programadas de los pacientes y ha pedido a los ciudadanos que hagan un uso responsable de los servicios de urgencias.

El presidente de la Comunidad, Ignacio González, ha asegurado que "nada de lo que hay detrás de esa presunta huelga es verdad", y ha acusado a los sindicatos y a la oposición de "utilizar, una vez más, a los pacientes" para plantear reivindicaciones que nada tienen que ver "con el fondo" ni con "la garantía de atención a los ciudadanos".

Por su parte, el consejero de Sanidad, Javier Fernández-Lasquetty, ha defendido que "las medidas que toma el gobierno regional son precisamente para garantizar que sigamos teniendo una sanidad pública de alta calidad, universal, abierta a todos, a la que se entra con la tarjeta sanitaria y con ninguna otra".

Según los sindicatos, el plan acarreará la pérdida de 8.000 puestos de trabajo en la sanidad madrileña y, según el presidente de AMYTS, Julian Ezquerra, "no se libra de él ninguna categoría, sean sanitarios o no".

Para el secretario general de Sanidad de CCOO de Madrid, Manuel Rodríguez, "es la primera vez en la historia que todos los sindicatos de la Mesa sectorial convocan de forma unitaria una huelga general de toda la sanidad madrileña".

CCOO asegura que hay "dos premisas claras para negociar con la Consejería de Sanidad: la retirada del plan de medidas presentado el pasado 31 de octubre y del artículo 13 de la ley de modificación de los presupuestos de 2012, que prevé la desaparición de 26 categorías de personal no sanitario".

Los trabajadores de una veintena de hospitales madrileños mantienen sendos encierros en protesta por las medidas del Gobierno, el primero de los cuales empezó en el Hospital de la Princesa el pasado día 2 en protesta por su reconversión en un geriátrico.

Tras sonoras protestas y la recogida de 368.000 firmas, la Consejería de Sanidad anunció esta semana un acuerdo con la Junta de Centro para convertir La Princesa en un hospital especializado en pacientes mayores, que será compatible con el mantenimiento de urgencias, consultas y especialidades.

El pasado domingo, varios miles de trabajadores y usuarios de la sanidad pública protagonizaron una "Marcha blanca" que, procedente de varios hospitales, recorrió el centro de Madrid bajo el lema ""La sanidad pública no se vende, se defiende".