Una pareja de halcón peregrino cría por segunda vez en Alcalá de Henares

Una pareja de halcón peregrino ya cría por segundo año consecutivo en el casco urbano de Alcalá de Henares (Madrid), según señaló este viernes SEO/BirdLife, que aseguró que es la única que anida en la vega del río Henares, donde en los años 90 del siglo pasado llegó a residir una población de 15 parejas. La cría de los halcones en Alcalá de henares ha sido posible gracias a la instalación de una caja nido por parte de técnicos de SEO/BirdLife. Con ésta, son ya 11 las parejas de halcón peregrino (el ave más veloz que se conoce) que anidan en ciudades de la Comunidad de Madrid: ocho en la capital, una en Leganés, una en Alcalá de Henares y otra en Fuenlabrada.

La pareja de halcones alcalaína, cuya vida puede seguirse en directo a través de una webcam, no es una desconocida para los técnicos de la ONG. "Tanto el padre como la madre portan anillas de SEO/BirdLife, lo cual nos ha permitido saber que el macho nació en 2001 y la hembra en 2002 a pocos kilómetros de la ciudad. Dos ejemplares con 16 y 15 años, respectivamente, que siguen reproduciéndose con éxito y en libertad", explicó el coordinador del Área de Estudio y Seguimiento de Aves de la organización, Juan Carlos del Moral.

Anteriormente, los dos halcones anidaban en los cortados del río Henares y, de hecho, sacaron adelante pollos en 2007, 2008 y 2009. Sin embargo, la presencia en la zona de búhos reales, que son depredadores de las crías, dificultaba el éxito de la reproducción.

Para alejarles de este problema, los técnicos de SEO/BirdLife instalaron en otoño de 2015 una caja nido en el edificio Torre-Garena, que hasta hace poco la pareja empleaba únicamente como posadero. Después de fracasar una primera puesta en las paredes del río, hace unas semanas decidieron probar suerte en la ciudad donde crían a tres pollos tras una segunda puesta.

LOS ÚLTIMOS HABITANTES

SEO/BirdLife realiza el seguimiento de la población de halcones de la Comunidad de Madrid desde hace varias décadas. En los años 90 y principios de este siglo, los halcones madrileños (unas 50 parejas) se repartían en dos grandes núcleos: en la sierra madrileña y en las vegas de los ríos Henares, Jarama, Tajuña y Tajo. Además, alguna pareja aislada anidaba puntualmente en casco urbano de Madrid.

Actualmente, la estructura de la población es muy diferente porque la del núcleo de la sierra se mantiene estable, mientras que en los valles el halcón ha desparecido prácticamente. Apenas dos parejas ocupan el territorio algunas temporadas y raramente sacan adelante pollos. "Este declive se debe, en parte, al uso de productos fitosanitarios en los cultivos de la zona. Los halcones los asimilan por consumo de otras aves que se alimentan de grano. Asimismo, la expansión de otras especies que compiten por el territorio, como el búho real, explica su ausencia", aseguró Del Moral.

LAS CIUDADES, NUEVO REFUGIO

El halcón parece estar encontrando refugio en las ciudades de la Comunidad de Madrid, donde la comida es abundante (palomas, estorninos.), pero todavía hay pocos puntos de nidificación adecuados. Para ayudar a las aves en su llegada a la ciudad, SEO/BirdLife ha instalado diversas cajas nido, lo que ha permitido que varias parejas se establezcan y que la población urbana en la región vaya creciendo de forma natural, sin costosas introducciones artificiales como las que se han emprendido en otras ciudades. Después de la capital, Fuenlabrada, Leganés y Alcalá de Henares se suman a lista de ciudades halcón.

"Las ciudades halcón son ciudades con mayor riqueza natural, lo cual repercute positivamente en la ciudadanía: las ciudades con naturaleza, con gorriones, grillos y halcones conforman entornos más saludables. Además, son diversos los estudios que muestran los beneficios de la naturaleza en la salud de las personas. Vivir con naturaleza es bueno para todos. Por eso, SEO/BirdLife trabaja intensamente para con los ayuntamientos naturalizar las ciudades. Ejemplos como el del Alcalá de Henares marcan el buen camino", concluyó la responsable de Biodiversidad Urbana de la ONG, Beatriz Sánchez.