Teresa Romero está generando anticuerpos y su carga viral disminuye

Se mantiene estable, muy grave, "como en los últimos días"

Los otros 15 hospitalizados permanecen asintomáticos

Javier Limón, el marido de la auxiliar pide al consejero de Sanidad de Madrid que dimita

madrid

| 13.10.2014 - 14:48 h
REDACCIÓN

La auxiliar de enfermería contagiada de ébola, Teresa Romero, sigue muy grave "como en los últimos días" y los otros 15 hospitalizados permanecen asintomáticos, según el comité creado por el Gobierno, que asegura que "en este momento no hay ninguna persona en España con capacidad de transmitir la enfermedad" más allá de Teresa Romero.

Teresa Romero está generando anticuerpos y la carga viral en su cuerpo disminuye, según ha informado el miembro del comité especial creado por el Gobierno Luis Enjuanes. Este profesor de Investigación del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y que forma parte del Comité Científico sobre el ébola, ha explicado que en la evolución de la paciente influye "muchísimo" que es joven, porque la fuerza del sistema inmune está muy relacionada con la edad.

Además, se le ha recuperado "mucho" la función del hígado y "no ha perdido las facultades mentales en ningún momento", según Enjuanes, que ha comentado que hay que mantener las reservas porque estos pacientes tienen una falta de función de los pulmones que es muy importante en su recuperación y puede traer una complicación grave en cualquier momento.

La paciente ha generado por si misma anticuerpos contra el virus, y eso es "muy positivo", ha subrayado. Con los dos tratamientos que se le han aplicado (uno de anticuerpos producidos a partir del plasma de una donante, la hermana Paciencia Melgar, y un antiviral) "la carga viral le ha bajado de forma muy fuerte".

INFLAMACIÓN DE LOS PULMONES

Antes tenía 10 a la 9 partículas, pasó a 10 a la 4 y después a 10 a la 3, ha detallado. Sin embargo, ha reconocido que luego le ha subido "un poco" esa carga viral pero que suele ser normal en estos casos, y se producen unas "pequeñas oscilaciones".

Luis Enjuanes ha dicho que la falta de función de los pulmones es consecuencia de "una inflamación", aunque el equipo médico la está tratando para rebajarla y es "lo que más" obliga a mantener la precaución sobre la evolución de la paciente, de 44 años. Preguntado sobre si tendrá posibles secuelas una vez que se logre su recuperación, Enjuanes ha contestado que "probablemente no" por su edad.

Este científico ha resaltado la profesionalidad del equipo médico que la trata, encabezado por el doctor José Ramón Arribas, director de la Unidad Infecciosa del complejo La Paz-Carlos III, y que cuenta con "mucho prestigio y experiencia profesional".

También ha asegurado que los expertos en laboratorio, a cargo de José Manuel Echevarría (el Centro Nacional de Microbiología y Virología están en el Instituto de Salud Carlos III de Majadahonda), no tienen "peligro" al realizar las evaluaciones de las pruebas con el ácido nucleico del virus.

Ello se debe a que, cuando se extraen las muestras biológicas al paciente, en seguida se les añade un liquido que inactiva completamente cualquier virus infectivo que pueda existir. El riesgo de dicho personal es "casi nulo" y se limita a una única etapa, que dura segundos y que se lleva a cabo en laboratorios de contención virológica y en cabinas de seguridad biológica en nivel superior P3.

EL MARIDO DE TERESA ROMERO PIDE RESPETO PARA "UNA PROFESIONAL EXCEPCIONAL"

El marido de la auxiliar de enfermería Teresa Romero, infectada por el virus del ébola, ha pedido esta tarde que se respete a su mujer, que es una "profesional excepcional" y una "buenísima trabajadora", y ha considerado que si ha habido algún fallo en toda esta historia, ha sido "en el protocolo".

Javier Limón ha hecho este llamamiento a través de una amiga de la familia, quien, a las puertas del hospital Carlos III de Madrid, ha trasladado a los medios de comunicación y al personal sanitario un mensaje de agradecimiento del marido de Romero por el trabajo que están realizando.

María Teresa Mesa Escolano, amiga de la familia, ha hecho estas declaraciones acompañada por el hermano de la auxiliar, y ambos se han mostrado "más esperanzados" tras conocerse que la carga viral en la paciente "no solo se ha contenido, sino que ha bajado".

Mesa Escolano, que hará de portavoz de la familia para "liberar" al hermano que "está muy cansado", ha explicado que Limón "está mejor dentro del horror que está viviendo" y ha dicho que tiene "muchas ganas de seguir luchando" y que su única preocupación es que su mujer "termine de pasar por esto".

"Teresa tiene un carácter excepcional y ella da ánimos a todo el mundo", ha señalado la portavoz de la familia.

Sobre el estado de la auxiliar, el hermano, que apenas ha querido hacer declaraciones, ha indicado que no tiene fiebre, que está estable y que los médicos "son precisos en lo que me dicen que la están administrando", aunque no ha precisado qué tipo de tratamiento recibe. "En estos días se verá cómo evoluciona", ha manifestado, para añadir que anoche hubo "algún traspié" pero sin detallar nada más

Javier Limón, el marido de la auxiliar de enfermería contagiada de ébola tras atender a los dos religiosos españoles repatriados, ha pedido hoy al consejero de Sanidad madrileño, Javier Rodríguez, que "tenga pundonor" y dimita.

Dirigiéndose al consejero de Sanidad, Javier Rodríguez, Limón le invita "a que me explique cómo se pone el traje, porque desgraciadamente mi mujer no ha hecho ningún máster. Teresa ha tenido media hora o poco más, a través de una compañera, para aprender a ponerse el traje, y una vocación y humildad de la que usted carece", explica.

"Dice usted que nos fuimos de vacaciones y que por eso no estaba tan mala, solo tenía ébola, y que se fue a la peluquería", añade para reprocharle al consejero que ni él, ni el protocolo "ni nadie" les advirtió de que no podían irse de vacaciones o a la peluquería.

"Cuando ahora sé que en otros países se pone en cuarentena a los sanitarios, yo, que solo soy un soldador, entiendo que si se hubiera hecho" la vida de su mujer no correría peligro y Excalibur (el perro sacrificado por orden de las autoridades sanitarias) seguiría vivo, sostiene Limón.