Siete funcionarios de la prisión de Estremera investigados por una denuncia de malos tratos

Una interna denuncia que fue sometida a insultos, vejaciones y golpes

Instituciones Penitenciarias dice que se resistía y que la actuación de los funcionarios fue "ajustada a derecho"

Un juzgado de Arganda del Rey lo investiga

madrid

| 24.09.2010 - 11:21 h

Telemadrid/Agencias

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El Juzgado número 1 de Instruccion de Arganda del Rey investiga la denuncia contra siete funcionarios de la prisión de Estremera. Una reclusa les ha denunciado por presuntas vejaciones y malos tratos cometidos hace un año. Por aquel entonces el juez avaló la intervención de los funcionarios. La presa pesa más de cien kilos y según la versión policial presentó resistencia. Actualmente cumple condena en Ávila

Un juzgado de Arganda del Rey (Madrid) investiga una denuncia contra siete funcionarios de la prisión de Estremera quienes presuntamente amenazaron y propinaron una paliza a una reclusa hace un año, según "20 Minutos". El diario ha tenido acceso a la denuncia de Rosa, la interna de 36 años, que afirma que fue sometida a insultos, vejaciones y golpes en una celda especial de la prisión a la que fue trasladada después de tener una disputa con otra reclusa.

Sentada en una silla, atada con las manos en la espalda, asegura que estuvo una media hora recibiendo golpes e insultos hasta que una funcionaria pidió a sus compañeros -cinco hombres y dos mujeres, según la investigación- que pararan o la iban a matar.

En la denuncia, Rosa dice haber quedado confinada en aislamiento en una celda con un camastro sin mantas y con la luz encendida.

Desde entonces ha sido trasladada a Topas (Salamanca) y actualmente cumple condena en Brieva (Ávila), mientras prosigue la investigación judicial.

INSTITUCIONES PENITENCIARIAS SOSTIENE QUE UN JUEZ DE VIGILANCIA PENITENCIARIA DECLARO LA ACTUACION "AJUSTADA A DERECHO"

Instituciones Penitenciarias asegura que la reclusa se resistió a la hora de ser reducida, después de haberle pegado un puñetazo a otra presa.

Un juez de vigilancia penitenciaria declaró "ajustada a derecho" la actuación de los funcionarios de la prisión de Estremera (Madrid) que hace un año inmovilizaron a la interna que había agredido a otra reclusa -a la que rompió la nariz- y que han sido acusados por la primera de darle una paliza. Así lo han confirmado fuentes de Instituciones Penitenciarias, que han señalado que la presa, Rosa V., fue examinada por un forense que no apreció que tuviera ninguna lesión, circunstancia que ha llevado a varios Juzgados de Arganda del Rey a sobreseer las denuncias que se presentaron por estos hechos.

La actuación de los funcionarios también fue considerada correcta por Instituciones Penitenciarias, que no llegó a abrir ninguna investigación porque los hechos ocurrieron a raíz de una agresión protagonizada por la reclusa y porque entre las obligaciones del personal del centro está la de velar por la vida y la seguridad de todos los internos.

Según la versión facilitada por Prisiones, los hechos ocurrieron el 19 de septiembre del año pasado, cuando la interna -una mujer de gran corpulencia- agredió a otra reclusa y tuvo que ser separada e inmovilizada por los funcionarios.

Rosa V. fue puesta a continuación en aislamiento, como establecen los protocolos penitenciarios, y tuvo que ser inmovilizada nuevamente, ya que se negó a quitarse unos anillos, elementos del que los internos que pasan a esa situación deben ser despojados para evitar que se autolesionen.

La interna se puso posteriormente en huelga de hambre, según el periódico gratuito en protesta por la paliza recibida, aunque en la comunicación preceptiva que remitió a la dirección de la prisión aseguraba que el motivo era que, a raíz de la agresión a la otra reclusa, se habían iniciado los trámites para su traslado de centro.

De hecho, Rosa V. -que según las fuentes consultadas ya había protagonizado otros incidentes de agresión y amenazas a otras presas- se encuentra actualmente interna en la prisión de Brieva (Ávila).

Durante el tiempo en el que permaneció en huelga de hambre, la reclusa fue examinada diariamente por un médico, que tampoco apreció en ella ningún tipo de lesión.