Se ensaya un huerto terapéutico para ver la evolución de pacientes obesos y diabéticos

madrid

| 14.09.2016 - 15:21 h
REDACCIÓN

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El huerto terapéutico del centro de salud 'Carabanchel Alto' lleva más de un año ofreciendo a los pacientes de la zona un lugar de encuentro saludable, pero a partir de noviembre dará un paso más con el inicio de un ensayo clínico sobre los efectos del cuidado de la huerta en personas obesas y con diabetes. Antonio, de 65 años, es uno de los "agricultores" más veteranos de este huerto terapéutico, el primero puesto en marcha en un centro de salud dependiente de la Comunidad de Madrid y que ha visitado hoy el consejero de Sanidad, Jesús Sánchez Martos.

Desde que inició su andadura, en la primavera de 2015, Antonio no ha dejado de venir. Sufrió un infarto y tiene riesgos de acumulación de colesterol en las venas, pero asegura que gracias a las jornadas de trabajo en el huerto (donde pasa hasta cinco horas diarias) se siente "mucho mejor". "Tienes más agilidad porque te mueves, picas la tierra, coges una carretilla... haces un ejercicio que en tu casa no harías, la mente se despeja mucho y te quitas el estrés, aquí estás entretenido".

En su caso, el cultivo de la tierra no era algo nuevo para él: "Tenía bastantes nociones porque me he criado en el campo, he estado 20 años sembrando huertos", señala. También contaba con experiencia otro de los pacientes que acuden con regularidad al huerto, Miguel, de 74 años, que tuvo un infarto "muy grave" y percibe que con la actividad física y el trabajo en grupo su salud ha "mejorado". "Vivo en un cuarto sin ascensor, me costaba subir pero ahora lo hago sin problemas, además he perdido seis kilos", dice con orgullo.

El consejero de Sanidad ha comprobado 'in situ' el funcionamiento de este huerto, que ocupa una parcela de alrededor de 150 metros cuadrados. En los bancales (que funcionan por riego por goteo) crecen tomates, cebollas, judías verdes, pimientos, berenjenas y hierbas aromáticas, entre otros productos, aunque el género va rotando a lo largo de las estaciones y los años.

El consejero, que ha recogido en una bolsa algunos de estos alimentos -destinados al consumo personal de los participantes y al Banco de alimentos del barrio gestionado por Cáritas-, ha alabado la iniciativa. "Nunca se me había ocurrido esto. Es genial", ha dicho.

Los propios profesionales del centro de salud fueron los que impulsaron la creación del huerto, que próximamente se completará con la instalación de una cocina para aprender a cocinar los alimentos de forma saludable.

La financiación para el acondicionamiento del terreno, los utensilios de jardinería, así como los abonos y las semillas correa cargo de la Dirección General de Salud Pública de la Comunidad de Madrid. En la actualidad, 18 pacientes se encargan del cultivo de la tierra y de las labores de carpintería necesarias con la asistencia de seis médicos, seis enfermeras, una auxiliar de enfermería y el celador del centro, Félix Hernando, que capitanea a todo el equipo.

Sus compañeros le encargaron la labor de empezar este proyecto, para el que ha recibido durante meses formación en horticultura por parte de profesionales de El Retiro. "Estoy muy contento, sigo haciendo mis tareas del trabajo en el centro y transmito la ilusión que tengo (a los pacientes)", comenta.

Recientemente, han construido una "casa de insectos" con los que buscan evitar las plagas de forma ecológica, sin tener que usar herbicidas. Hasta ahora, podían participar en el huerto los pacientes de más de 60 años con diabetes, hipertensión, problemas de corazón o depresión, entre otras dolencias.

A partir de noviembre, en cambio, se seleccionará un grupo de unas 60 personas obesas o con diabetes para someterlas a un ensayo clínico. La mitad de ellas trabajará en el huerto durante un año, participará en paseos organizados semanalmente y recibirá formación sobre cuidados de salud.

La otra parte (del denominado grupo de control) estará sometida a la práctica clínica habitual, con la que los profesionales suelen aconsejar en sus consultas hacer dieta y ejercicio físico, según ha el director del centro, Miguel Ángel Real.

Pasado un año, el grupo de control pasa a ser de tratamiento durante otros doce meses para poder comparar su evolución. El director del centro confía en que este ensayo clínico demuestre los efectos positivos del cultivo de la tierra y del trabajo en equipo: "Copias al igual y eso es más potente que hacer lo que dice el médico o la enfermera", sostiene.