Primeros desfiles de la Mercedes-Benz Fashion Week Madrid

Destellos de luz y una inquietud en la pasarela madrileña

Desfiles de Andrés Sardá, Agatha Ruis de la Prada, Ángel Schlesser, Roberto Torretta y Devota & Lomba

madrid

| 16.09.2016 - 15:05 h
REDACCIÓN

Como si se tratara de una flor sensual y luminosa que se abre en primavera, Rossy de Palma ha abierto el desfile de Andrés Sardá, firma que con su baño y lencería ha inaugurado la pasarela de la 64 edición de la Mercedes-Benz Fashion Week Madrid, donde hoy se muestran las propuestas para la próxima primavera-verano.

Cubierta de organza y seda, la actriz Rossy de Palma ha invitado a soñar y a disfrutar de una exuberante primavera con trajes de baño salpicados de multitud de flores y cristales de Swarovski.

"El de hoy es un desfile que está inspirado en el ciclo de la vida a través de las cuatro estaciones", ha explicado hoy a EFE Nuria Sardá, directora creativa de la firma desde 1995.

Un recorrido en el que se exhibe el universo de la firma mediante biquinis y trajes de baño, coulottes altos, sujetadores joya, bodies lenceros, corsés entallados que se ciñen a la silueta femenina.

En cada cambio de estación, una variación estética. Para la primavera, volúmenes y mucho tul. "Rayas marineras y ligero tejido de rejilla en tonos azules, verdes y blanco, para la estación más hedonista, el verano", dice Sardá.

Hojas en tonos dorados, ocres, verdes y marrones evocan el espíritu del otoño, estación que Sardá recrea con texturas y juegos de transparencias, así como suaves devorés y encaje tipo "crochet", piezas de lencería que en ocasiones adorna con abalorios.

Para el invierno, la firma reserva las piezas más lúdicas como tops de tiras de cristales, flecos que expresan la sensualidad sobre el cuerpo de la mujer.

AGATHA RUIZ DE LA PRADA

La piezas de baño también son el motor de la colección de Agatha Ruíz de la Prada, que tras varios años apostando por prendas más contenidas, más de costura, vuelve a mostrar su lado más divertido y surrealista de la mano del césped artificial ecológico, un material que convierte en tejido para confeccionar faldas, vestidos y complementos.

Las divertidas fiestas en la piscina de los años cincuenta son el punto de inspiración de esta diseñadora quien revisa toda su iconografía y vuelve a mostrar su famosa "X".

Junto a sus afamados estampados corazones, arco iris, nubes, labios y ojos, esta madrileña ha mostrado otros motivos como pelotas de playa, tablas de surf o timones que recorren frescos bodies, vestidos o camisetas, ideados para primera hora del día.

Agatha Ruiz de la Prada, que desfiló hace un par de días en Nueva York, considera que el albornoz es una pieza importante para ir a la piscina y lo presenta en dos versiones. Una corta por delante, largo por detrás y anudado a la cintura; y la otra muy amplia y con largo a ras de suelo, una pieza que también se puede utilizar como toalla de playa.

En el desfile, con más de sesenta salidas, se han visto extravagantes piezas como el bañador flotador, el bañador bandeja o el bañador guitarra, creaciones que se codean con biquinis, a destacar el de pelotas salvavidas o el de corazones, realizado con más de trescientas aplicaciones de polipiel cosidas a mano.

Con la noche llegan los tejidos más sofisticados. Terciopelo, satén, lúrex, lentejuelas de distintos tamaños, materiales con los que construye sensuales diseños que dejan al descubierto el ombligo de la mujer.

ANGEL SCHLESSER

Ángel Schlesser se distancia de Ángel Schelesser. El diseñador cántabro no ha participado en la confección de esta nueva colección, la primera tras la compra de la marca por el empresario español Óscar Areces.

El equipo de trabajo habitual del creador ha intentado mantener el espíritu y la esencia de la firma con prendas sobrias, de líneas rectas y minimalistas.

Tejidos frescos y vaporosos, en los que hay sedas, linos y algodones coloreados en blanco, tierras, verdes, fucsias y amarillos.

JUAN VIDAL

Luces y sombras en el inicio de la 64 edición de la pasarela madrileña, en la que ha brillado la costura de Roberto Torretta, el talento de Juan Vidal y la arquitectura de Devota&Lomba. En la sombra, el deseo de algunos creadores de adaptarse a las exigencias del consumidor: "Lo veo, lo quiero".

Luz propia tiene la colección de Juan Vidal, una serie de prendas que hablan de amor y que respiran rap y hip-hop. "La revolución sexual también se suma a esta colección que pone palabras al acto más íntimo y primario", ha explicado hoy a EFE, Juan Vidal, diseñador que ya tiene cabida en el armario de la reina Letizia.

Sobre la pasarela, prendas frescas, dinámicas con patrones complicados y envolventes como "besos de tornillo", añade este joven que apuesta por la gabardina en distintos tejidos como prenda estrella de este último trabajo.

En su trabajo se ve evolución, mayor madurez y serenidad. Esta colección nada tiene que ver con la anterior, son propuestas muy urbanas, llenas de emoción que respiran libertad. "Hay mucho de mí en la colección, quiero hacer cosas diferentes", expresa Juan Vidal, que se siente libre a la hora de trabajar.

ROBERTO TORRETTA

Destellos de luz exhala la nueva propuesta de Roberto Torretta, Premio Nacional de Moda 2016, que presenta siluetas ajustadas y fluidas dependiendo del tejido, rígido o vaporoso.

Las novedades de esta firma: los volantes, los nudos y los estampados florales, herramientas que colaboran a construir una colección femenina, elegante y cuajada de sensualidad.

"Es una propuesta de siluetas fluidas y líneas suaves, muy trabajada tanto en diseño como en patronaje y costura", dice María Torretta, hija y mano derecha del diseñador, quien da una vuelta de tuerca a algunas de sus prendas icónicas como el esmoquin y lo presenta con un pantalón con corte tulipán en tono rojo chile.

Las chaquetas, largas y cortas, se abotonan con un lazo o nudo, mientras que en los vestidos, con corte a la cintura, ese nudo se luce en las mangas y escotes. "El nudo está en toda la colección, incluido en el clásico vestido de cóctel negro", recuerda María Torretta.

De gran personalidad son las piezas con mangas amplias y abullonadas en el puño, así como los pantalones de talle alto y los vestidos de noche con pronunciado escote en uve.

DEVOTA & LOMBA

Arquitectura, volumen, papiroflexia y luminosidad son los pilares del trabajo de Devota&Lomba, que rinde homenaje a la belleza imperfecta, a la sencillez y a la asimetría.

"Las prendas tienden al volumen, a la amplitud", dice Modesto Lomba quien no cesa de actualizarse con tejidos habituales en su trayectoria como la organza, el lino, la lana fría o el algodón en textura.

MOISÉS NIETO

El mundo del deporte y el esfuerzo que supone conseguir un reto, son el punto de partida de la vitalista colección de Moisés Nieto, cada día más concienciado con el reciclaje que le ha permitido confeccionar a partir de siete botellas de plástico un camiseta. "En moda ya está todo inventado, la tecnología textil es el futuro".

MIGUEL BÉCER

Por primera vez presenta vestidos biodegradables, "aunque no se comercializarán", puntualiza Nieto que sube a la pasarela polos de deporte calados y vistosos vestidos con la iconografía de los Juegos Olímpicos de Múnich 72.

La firma ManéMané, a los mandos de Miguel Bécer, un joven talento que propone un colección ecléctica y atemporal en tonos púrpura, malvas y fucsias.