Paralizada la búsqueda de los restos de Cervantes en la Iglesia de las Trinitarias

A la espera de que la Iglesia sepa si afecta a derechos de terceros

El Ayuntamiento no ve peligrar la segunda fase de la búsqueda de Cervantes

Localizador restos de Cervantes

madrid

| 15.09.2014 - 14:51 h
REDACCIÓN

Paralizada, de momento, la búsqueda de los restos de Miguel de Cervantes en el convento de las Trinitarias de Madrid, cuya segunda fase iba a iniciarse este mes en la cripta de la Iglesia localizada por el georadar.

El arzobispado de Madrid teme reproches de los familiares de las personas que estan enterradas en dicho lugar y ha encargado un informe sobre posibles derechos de terceros.

Según ha podido saber ABC de fuentes del proyecto, el Arzobispado de Madrid teme que tras autorizar la búsqueda puedan surgir familiares de algunos de los personajes que se encuentran enterrados en esa cripta reclamando lo que, en términos jurídicos, se denomina derechos de terceros.

Básicamente, lo que teme la Iglesia es que aparezca alguien ahora que, aprovechando la fiebre que se ha desatado con la tumba de Cervantes, pueda reclamar algún tipo de derecho sobre el lugar de enterramiento o sobre los restos mortales de algún antepasado que se encuentre enterrado junto al autor de Don Quijote.

EL AYUNTAMIENTO DE MADRID NO VE PELIGRO

El delegado de Las Artes, Deporte y Turismo del Ayuntamiento de Madrid, Pedro Corral, ha manifestado este lunes que no ven peligrar la segunda fase de la búsqueda de los restos de Miguel de Cervantes mientras que el Arzobispado está "resolviendo sus dudas". Aclararlas es necesario para que el Arzobispado de Madrid conceda el visto bueno a los trabajos a desempeñar en el convento de las monjas trinitarias de la calle Lope de Vega, en pleno Barrio de las Letras.

"Estamos esperanzados y totalmente confiados en que el proyecto saldrá adelante", ha afirmado el delegado a Europa Press. También ha añadido que es "justo" que el Arzobispado de Madrid se tome su tiempo --sobre todo teniendo en cuenta el inminente relevo en la institución-- y que es "lógico y razonable" que quieran "atar todos los cabos".

Corral ha añadido la existencia de informes jurídicos en cuanto a la normativa vigente sobre restos mortales, que establece que no se puede ejercer derecho de propiedad sobre ellos.

La Junta de Gobierno, presidida por la alcaldesa de Madrid, Ana Botella, aprobó en julio una subvención de 12.000 euros destinada a la sociedad científica Aranzadi para continuar con la búsqueda de los restos mortales de Miguel de Cervantes.

En junio, cuando se dieron a conocer los datos obtenidos por el georradar, Botella aseguró que la segunda fase de la búsqueda de los restos de Miguel de Cervantes tendría financiación por parte del Ayuntamiento.

El georradar dirigido por el director de la empresa Falcon High Tech, Luis Avial, confirmó la existencia de "entre 30 y 33" nichos situados en la cripta de la iglesia del convento de las Trinitarias, que contienen material oseológico en su interior, siendo esta la primera zona a inspeccionar en la segunda fase del proyecto de búsqueda de los restos de Cervantes.

Esta técnica no invasiva detectó hasta cinco zonas en el convento de las Trinitarias con posibles enterramientos. Los investigadores --el historiador Fernando Prado, el antropólogo Francisco Etxeberria, y Luis Avial-- defendieron que lo "razonable" pasa por considerar que, de haberse exhumado los restos de Cervantes por las obras llevadas a cabo en la iglesia, se hubieran depositado en alguno de esos nichos.

Avial, por su parte, remarcó la importancia del segundo punto o anomalía encontrado por el georradar en esa especie de "mapa del tesoro" dibujado, con enterramientos en sentido este-oeste cercanos a la cripta y que se encontrarían "pegados a la Inmaculada". Se trata de un punto en la nave junto al crucero.

ANALISIS DESDE LA CRIPTA

La segunda fase supondrá un análisis in situ con criterios arqueológicos y antropológicos. Se llevará a cabo en la cripta y en ella trabajará durante una semana un equipo de diez especialistas, procedentes de universidades como la Complutense, la Universidad del País Vasco, la de Granada o el Instituto de Medicina Legal de Galicia. Sería un trabajo "poco intervencionista", en palabras de Etxeberria, ya que se accede a la cripta a través de un pasillo procedente de la sacristía. Los profesionales podrían determinar en ese mismo espacio edades y sexo de las personas allí enterradas.

Se buscarán en la cripta los restos que pudieran ligarse sin duda a Cervantes, esto es, los huesos de un varón de unos 60 años, prácticamente desdentado, con una atrofia en su mano izquierda por las heridas causadas en la batalla de Lepanto, la misma que le dejó secuelas en el pecho por impactos de arcabuz.

De no encontrarse entre la treintena de nichos de la cripta, esta segunda fase pasaría a un plan b, que implicaría una 'intervención quirúrgica' en la iglesia gracias a los datos obtenidos por el georradar.