Morata celebra su XXX Pasión Viviente, la única con bendición apostólica

La pasión de Morata de Tajuña

madrid

| 22.03.2016 - 13:13 h
REDACCIÓN

La Encuesta de Telemadrid

¿Para combatir la corrupción te muestras a favor de la eliminación de los billetes de 500 euros?
¿Para combatir la corrupción te muestras a favor de la eliminación de los billetes de 500 euros?
Si
80.4%
No
19.6%

Morata de Tajuña celebrará este Jueves Santo la XXX edición de su Pasión Viviente, una representación declarada bien de Interés Turístico Regional, en la que actúan más de 400 actores y que destaca por ser la única del mundo que cuenta con la bendición apostólica.

Está previsto que cerca de 12.000 personas acudan a esta cita, que tendrá lugar sobre las 10 horas del Jueves Santo, según ha señalado el Consistorio en un comunicado.

La representación cuenta con la bendición apostólica del papa Juan Pablo II, lo que asegura la bendición a todos aquellos que participen en ella y que la contemplen, según dicta la tradición.

La Pasión de Morata se remonta a 1986, cuando un grupo de teatro local decidió poner en escena los autos sacramentales, y actualmente es una cita "ineludible" en la Semana Santa madrileña, en la que el municipio retrocede 2.000 años para rememorar la muerte y resurrección de Jesús, según ha ensalzado el Ayuntamiento.

El alcalde, Ángel Sánchez, ha asegurado que todo el pueblo participa en este evento, con lo que finalmente las escenas reflejan el carácter cultural y la tradición local, así como el "espíritu hospitalario" de todos los vecinos.

Sánchez ha explicado que el "máximo cuidado en los detalles" de la representación favorece la presencia de curiosos de otras localidades, con lo que la población de Morata llega a duplicarse en Semana Santa.

Por otro lado, antes de contemplar la Pasión los vecinos podrán asistir a diferentes citas musicales, como un concierto de Semana Santa, una actuación de la banda municipal en la iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Concepción, o el concierto de música sacra con la soprano Isabel Cañas.