Madrid tendrá un quinto contenedor marrón para residuos orgánicos

El proyecto arrancará de manera piloto en nueve distritos y llegará a toda la región en 2018

El nuevo contrato de residuos supone un aumento de 35 millones de euros, es decir, una subida de 14 euros por habitante más al año

madrid

| 06.07.2016 - 10:40 h
REDACCIÓN

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El contenedor de tapa marrón, el quinto en las calles de Madrid y para la fracción de biorresiduo, llegará a toda la ciudad a partir del 1 de noviembre de 2018, después de un periodo piloto entre grandes generadores y en barrios de nueve distritos, de la mano del contrato de gestión de servicios públicos para la contenerización, recogida, autorizado este jueves en Junta de Gobierno.

La delegada de Medio Ambiente y Movilidad, Inés Sabanés, ha explicado en rueda de prensa que la separación orgánica se irá probando a través de varios programas experimentales y de forma progresiva.

Así, desde el 1 de noviembre de este 2016 comenzará la preparación en las zonas experimentales con la formación del personal, campañas de difusión y concienciación y el suministro de los contenedores.

Ya el año que viene, también desde el 1 de noviembre, será cuando llegue la recogida doméstica en contenedor de tapa marrón a barrios de nueve distritos seleccionados, además de a restaurantes y hoteles (grandes generadores). Para 2018 está prevista la implantación definitiva en toda la ciudad, previa modificación de contratos.

Aunque todavía puedan producirse algunas modificaciones, los barrios que participarán en la prueba piloto del contenedor marrón son Vallehermoso (Chamberí), Cuatro Caminos (Tetuán), Casa de Campo (Moncloa), Quintana (Ciudad Lineal), Las Rosas (San Blas), Apóstol Santiago (Hortaleza), Portazgo (Puente de Vallecas), Delicias (Arganzuela) y Puerta del Angel (Latina). Dispondrán de una docena de equipos.

Sabanés ha destacado que este importe supone de media un aumento de 35 millones de euros dedinero público al año ya en 2017, asignados al servicio de recogida de residuos. En cálculos poblacionales, se traduce en una subida de 14 euros por habitante más al año --de 39,9 en los contratos actuales a 53,8 euros--. Esta cantidad irá aumentando cada anualidad, de acuerdo a la implementación de la fracción orgánica, pudiendo llegar a un aumento del 40 por ciento.

RECOGIDA DE CARTÓN COMERCIAL Y MAS CAMIONES

La recogida específica de cartón comercial también se incluye en el contrato de gestión de residuos, además de los contenedores de vidrio comercial. Todo ello irá acompañado por campañas de información y concienciación.

Además el nuevo contrato supone la llegada de nuevos camiones de basura, como los adquiridos por el Ayuntamiento, un total de 109. Están ya en producción para que cuando comience el contrato, el próximo 1 de noviembre, puedan estar operativos en la ciudad. Una vez que finalice el contrato, Madrid tendrá estos vehículos más los que incorporen las concesionarias, y todos con una "vida útil".

El contrato de gestión de residuos se licitará --tras publicarse el anuncio en el Diario Oficial de la Unión Europea el pasado marzo-- por un tiempo de cuatro años, más una prórroga de dos, un plazo adecuado, en palabras de Sabanés, para evaluar los objetivos marcados con el quinto contenedor y poder "corregir, evaluar, modificar o tomar las decisiones que convengan en la gestión".

RECONVERSIÓN DE CONTRATOS EVENTUALES A FIJOS

"Queremos un contrato equilibrado y sin hipotecas, que pueda permitir marcar directrices para los próximos años", ha defendido la delegada. Con el contrato se busca "un cambio de modelo con la recogida selectiva" sabiendo que este proceso "lleva su tiempo".

Será el primer gran contrato que incluirá las cláusulas sociales, que incorporan la subrogación de los 1.954 empleados y el fomento de la estabilidad, de forma que "se va a primar la reconversión de los contratos eventuales a fijos".

La decisión de no remunicipalizar el servicio tiene que ver directamente con el mantenimiento de la plantilla, unido a "la complejidad normativa y a algunos riesgos". Todo ello lleva al Ayuntamiento a este contrato de licitación con cláusulas sociales "primando el empleo y no cerrando el futuro a cualquier evaluación de cambio y transformación que se pudiera hacer, de ahí los plazos que tiene". Sabanés ha destacado que se ha hablado y se seguirá haciendo con los sindicatos.

El precio de licitación se aprobará en la Junta de este jueves pero ya en el anuncio en la Unión Europa se establecía un tope para estos cuatro años prorrogables por dos más a un valor máximo de 1.250 millones de euros.

CONCURRENCIA AUSPICIADA POR LA UE

En enero de 2015 la Comisión Nacional de la Competencia informó de conductas irregulares entre empresas para repartirse licitaciones. Meses antes, con un gobierno del PP, el concurso para una de las zonas de este contrato quedó desierto cuando fue licitado. Preguntada sobre si teme un potencial 'boicot' ahora, Sabanés ha contestado que no porque es un "contrato equilibrado".

También ha aclarado que la licitación tendrá una primera fase y luego una posibilidad de incremento, que podría alcanzar el 40 por ciento en la medida que se va ampliando la recogida selectiva y la mejora de la recogida en general.

La delegada ha defendido que las condiciones que marcan las cláusulas sociales "favorecen la concurrencia, que es el mandato claro que establece la Unión Europea". Y es que, más allá de lo que quisiera hacer el Ayuntamiento, la Unión Europea "pone pegas a contratos que no sean divididos en lotes" --el que sale a licitación lo está en tres-- y centra su atención en que "no se limite la concurrencia".