Madrid atendió a más de 9.000 niños en sus programas alimentarios en verano

Comedores escolares (Archivo)

madrid

| 09.09.2015 - 13:00 h
REDACCIÓN

El Ayuntamiento de Madrid ha facilitado este verano la alimentación de más de 9.000 menores, de los que a 2.481 se les ha llevado la comida a domicilio, con un gasto de 436.300 euros, mientras que unos mil han recibido ayuda económica directa y el resto se han alimentado en los campamentos municipales.

Así lo ha explicado en rueda de prensa la primera teniente de alcalde y concejala de Equidad, Servicios Sociales y Empleo, Marta Higueras, que ha comentado que hay 31.027 menores que viven en familias atendidas por los servicios sociales por encontrarse en riesgo de exclusión y con dificultades.

El Ayuntamiento ha desarrollado diversas actividades como campamentos urbanos y de inglés, donde se ha ofrecido un servicio de comedor y también de desayuno, comida y cena con 10.231 plazas que han tenido un coste de 590.200 euros.

También se ha puesto en marcha otro programa de ayudas económicas para alimentación, y ahora aspira a implantar un plan de distribución de tarjetas a las familias con necesidades para que puedan comprar con ellas en los comercios de proximidad y preparar la comida en sus casas.

Según ha dicho hoy la teniente de alcalde de Madrid, uno de los grandes objetivos del Gobierno local es terminar con la malnutrición infantil y por ello se está estudiando cómo garantizar la alimentación no solamente en las cenas sino en los 162 días no lectivos.

"Estamos trabajando en una solución", ha dicho Higueras. El Ayuntamiento está elaborando además un plan amplio de atención a los niños de forma integral, pero de momento se están recabando cifras exactas sobre los que necesitan atenciones específicas.

Los barrios donde más atención se reclama son aquellos en los que más paro hay: Puente de Vallecas, Villaverde y Carabanchel. No obstante, desde los Servicios Sociales del Ayuntamiento se entiende que la mejor forma de dotar de alimentación a los menores no es repartirles la comida en sus casas -un programa de emergencia- sino dotar a las familias de los recursos para cocinar en el hogar.

Y sobre la apertura de los comedores escolares en verano, creen que los niños no deben ir a los colegios solamente a comer sino a jugar y participar en actividades de ocio y ya que está allí, si lo necesita, comer, puesto que ir al centro expresamente a alimentarse puede suponer una estigmatización.

Para cumplir con uno de los compromisos de investidura de la alcaldesa Manuela Carmena de luchar contra la pobreza energética, Marta Higueras ha comenzado a reunirse con las distintas empresas de distribución de luz, agua y gas para estudiar qué propuestas pueden ponerse en marcha.