Los técnicos piden cautela pese al hallazgo de las iniciales de Cervantes

madrid

| 26.01.2015 - 14:15 h
REDACCIÓN

El equipo de técnicos que busca los restos de Cervantes en la iglesia de las Trinitarias de Madrid cree que el hallazgo de sus iniciales en uno de los féretros es una noticia "impresionante", pero pide cautela porque los trabajos de identificación "acaban de empezar" y avanzan "despacio".

Así se ha expresado la arqueóloga Almudena García Rubio, una de las responsables del proyecto, a las puertas de la iglesia de las Trinitarias, en cuyo interior una veintena de técnicos sigue trabajando tanto en la extracción de restos óseos de los nichos y sepulturas de la cripta como en el análisis del material del recoveco donde se encontró la tabla con las iniciales M.C.

Fue el sábado, a las pocas horas de que comenzase la fase forense y osteológica de la investigación, cuando los técnicos encontraron las iniciales en el nicho de la cripta eclesiástica identificado con el número uno, pero en su interior hallaron también restos de una decena de personas -entre ellas niños- que ahora deben analizarse.

"No hay más, no hay una verificación ni una confirmación absolutamente de nada", ha insistido hoy ante los periodistas el director de esta fase, el forense Francisco Etxeberria, quien asegura que no puede precisar cuánto tiempo será necesario para saber si entre los restos hallados -muy deteriorados- se encuentran los del padre del Quijote, fallecido en 1616.

"Los antropólogos están todavía estudiándolo, todo lo que os diga ahora puede cambiar cuando se vea con más calma", ha respondido la antropóloga García Rubio cuando los periodistas le han pedido detalles acerca de los restos óseos y a cuántas personas podrían pertenecer.

No obstante, con los primeros análisis ya se han descartado "algunos cuerpos casi enteros" que no pueden ser del escritor porque "no se corresponden a la edad", pero, tal y como ha apuntado Etxeberria, en el nicho que atesoraba la tabla queda "mucho hueso destruido" y procede analizarlo con una "rutina ordinaria".

"Es verdad que alguna de las cosas que hemos visto no es Cervantes, y eso lo hemos revisado y apartado", ha puntualizado el forense, quien ha puesto como ejemplo que se han encontrado restos de niños y de mujer.

Además de restos óseos y la tabla, en el nicho donde han aparecido las iniciales se han encontrado también tejas, arena, restos de ladrillos y otras tablas, lo que parece indicar que allí se colocaron restos de otros enterramientos anteriores.

De hecho, una de las sorpresas de los investigadores ha sido descubrir que en la cripta del convento de las Trinitarias hay más enterramientos de los que en un primer momento se pensaba. "Lo que estamos viendo es que había muchos enterramientos; esto ha estado en uso mucho tiempo con lo cual la tarea de investigación histórica está en curso, esto acaba de empezar y ya veremos", ha revelado la antropóloga.

Y en el conjunto de la cripta -"no digo en el nicho concretamente en este nicho, pero en el resto", ha apuntado Etxeberria- los forenses y arqueólogos han recuperado restos de textiles y calzado, y "algunos de los cuerpos tienen vestimenta".

"En el plano antropológico todavía no tenemos ningún avance: pueden ser muy interesantes las dos letras, ya lo comprendemos, pero hay que continuar la tarea", ha añadido el forense, quien ha admitido que los investigadores están "emocionados en este instante" pero aún deben "seguir mirando".

De hecho, han explicado que van a seguir revisando el resto de puntos de enterramiento de la iglesia, tanto las sepulturas -"mínimo hay siete" y solo se han abierto las dos primeras- y los nichos restantes. "Estamos empezando", ha zanjado la arqueóloga Almudena García Rubio, quien asegura que por el momento "no se contempla hacer el análisis de ADN".

Una treintena de arqueólogos, forenses, técnicos e historiadores trabajan en este "proyecto nacional" que aúna ciencia y cultura para recuperar los restos del escritor -fallecido en 1616- precisamente cuando se cumple el cuarto centenario de la publicación de la segunda parte del Quijote, y a un año del 400 aniversario de su muerte.