Los menores pueden cambiar las multas del botellón por cursos y tratamiento

El Ayuntamiento ha eximido ya a 41 menores de pagar multas por esta alternativa

Cifuentes cree que las medidas 'antibotellón' del Ayuntamiento se han demostrado ineficaces en el pasado

madrid

| 11.05.2016 - 11:34 h
REDACCIÓN

El Ayuntamiento de Madrid ha eximido hasta el momento a 41 menores de pagar multas por beber alcohol en la calle a cambio de que participen en cursos de formación y tratamiento, una alternativa que sólo es posible entre los que han sido multados por la Ley Mordaza desde su entrada en vigor en diciembre del pasado año.

La alternativa a la sanción para los menores se individualiza en función del perfil de cada adolescente, ha informado este miércoles el delegado de Salud, Seguridad y Emergencias, Javier Barbero, en rueda de prensa, donde ha avanzado que el Ayuntamiento trabaja en un plan sancionador diferente que presentarán a la Comunidad para solicitar cambios legislativos oportunos para su aplicación.

Barbero ha argumentado que en este momento se produce "una contradicción entre dos marcos legales vigentes", la Ley de la Comunidad de Prevención de las Drogodependencias (Ley Antibotellón) y la Ley de Protección de la Seguridad Ciudadana (Ley Mordaza).

La primera es más dura en cuanto a las sanciones, con multas de 500 euros para los menores y de 600 en el caso de mayores de edad. Además no permite acciones compensatorias. La segunda norma incluye sanciones de entre 100 y 300 euros y sí permite dichas acciones. Es en este marco, en el de la 'Ley Mordaza', en el que se ampara el Ayuntamiento para sacar adelante la alternativa a la sanción dirigida a menores de edad.

Barbero ha remarcado que la ley regional y sus sanciones "no está dando los resultados disuasorios" esperados dado que el botellón es una práctica propia del tiempo libre de los jóvenes de entre 14 y 25 años que "no pierde vigor". El delegado ha detallado que entre 2012 y 2015 se impusieron 80.000 multas por beber alcohol en la calle.

El gerente de Madrid Salud, Antonio Prieto, ha concretado que de ellas sólo 800 corresponden a menores de edad. También ha apuntado que la sustitución de las multas por cursos sólo es aplicable a menores de edad sancionados con la 'Ley Mordaza', norma que "afecta sobre todo a mayores de edad".

Es por eso que por ahora "son muy poquitos" los que se han decantado por esta opción, a lo que se suma el hecho de que la ley entrara en vigor en invierno, época menos propicia para los botellones. Los menores que solicitan esta alternativa son recibidos en los Centros de Atención a la Drogadicción por educadores sociales.

Javier Barbero, por su parte, ha destacado que el Ayuntamiento es consciente de que los jóvenes empiezan a beber antes. Para hacer frente esta situación están pendientes de la firma de un protocolo de actuación conjunta entre los policías tutores, el Instituto de Adicciones y el Samur, tanto social como sanitario.

En cuanto a la proliferación de fiestas con menores en las que se bebe alcohol, Barbero ha contestado que son conocedores de que aumentan desde el comienzo de la primavera hasta las celebraciones de fin de curso. Las indicaciones del Ayuntamiento pasan por "una mirada más intensiva y actuar cuando hay indicadores".

CIFUENTES CREE QUE LAS MEDIDAS 'ANTIBOTELLÓN' SE HAN DEMOSTRADO INEFICACES

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes, ha considerado que las medidas 'antibotellón' que ha avanzado hoy el Ayuntamiento de Madrid se han demostrado ineficaces en el pasado.

Así lo ha afirmado Cifuentes preguntada por las medidas 'antibotellón' que ha presentado este miércoles el delegado de Salud, Seguridad y Emergencias, Javier Barbero, que pasan por que los menores se liberen de las multas a cambio de participar en cursos de formación y tratamiento, una alternativa individualizada en función del perfil de cada adolescente.

"Esta medida ya se probó en su tiempo, hace algunos años, y se demostró que era completamente ineficaz porque no había unos cursos o actividad que fuera lo suficientemente coercitiva, ni educativa para que los chicos comprendieran que no se pueden invadir las calles de Madrid ensuciando y deteriorando el entorno", ha afirmado Cifuentes.