Los 'indignados' abandonan Sol

Empleados municipales recogen 17 toneladas de enseres de la acampada

Un barracón de información y una carpa con "resistentes" se quedan en Sol

madrid

| 13.06.2011 - 07:51 h
REDACCIÓN

Se van pero se quedan. Los 'indignados' se han despedido la pasada medianoche de la madrileña Puerta del Sol, donde han permanecido acampados durante 28 días. No obstante, un barracón de unos 100 metros cuadrados construido con palés y tablones, que servirá de punto de información del movimiento 15-M, y una carpa de lonas con medio centenar de personas que se resisten a dejar la acampada permanecen esta mañana en la Puerta del Sol, discretamente vigilada por la Policía. Empleados municipales han recogido 17 toneladas de enseres de la acampada de Sol y continúan limpiando.

Empleados municipales de limpieza recogieron ayer domingo un total de 17.100 kilogramos de enseres y residuos que quedaron en la Puerta del Sol tras el desmantelamiento de la acampada según fuentes municipales.

En total, 54 trabajadores municipales con 16 medios mecánicos, tanto de servicios de limpieza viaria como del Servicio Especial de Limpieza Urgente (Selur) y Patrimonio Verde se emplearon durante todo el día, al igual que este lunes en el que otros 53 empleados del Ayuntamiento continuan limpiando el suelo ocupado desde hace cuatro semanas, las fuentes, las estatuas de la plaza y las paredes adyacentes.

La pasada media noche, en una abarrotada Puerta del Sol, los congregados han protagonizado un "grito mudo" para recordar que siguen "vivos y unidos", que ha concluido con un cerrado aplauso. Acto seguido, los 'indignados' han coreado consignas como las ya famosas 'Que no, que no, que no nos representan', 'Lo llaman democracia y no lo es', 'Esta crisis no la pagamos' o 'Hace falta ya, una huelga general'.

Con pancartas con lemas como 'Represión, libertad de expresión', los congregados han continuado con gritos relativos a la continuidad del movimiento tras el desmantelamiento de Sol como 'No no nos vamos, nos expandimos', 'El pueblo unido, jamás será vencido' o 'Esto es solo el principio'.

Estos actos simbólicos estuvieron precedidos de la celebración de la asamblea de pueblos y barrios, que se prolongó durante varias horas. Durante la misma, los portavoces condenaron los incidentes de este sábado en la toma de posesión de algunos alcaldes al tiempo que rechazaron el uso de la violencia por cualquiera de las partes. "Cualquier acción unipersonal directa no representa al movimiento", han reiterado los portavoces.

La asamblea de barrios y pueblos, que se organizó en once grupos o comisiones divididas por zonas, estudió fundamentalmente seis puntos de consenso, entre los que se encontraba la dimisión del conseller de Interior del Gobierno catalán, Felip Puig, o el apoyo a la marcha convocada el próximo domingo, día 19, en todas las plazas y pueblos de España.

Los congregados, que denunciaron el robo de parte del material de acampada, han acordado celebrar la próxima asamblea de barrios y municipios el próximo día 26, a las siete de la tarde. La asamblea de este domingo concluyó con la lectura de unos versos del poema de Gabriel Zelaya 'España en marcha'.

MEDIO CENTENAR DE "RESISTENTES" PERMANECEN EN LA PLAZA

Un barracón de unos 100 metros cuadrados construido con palés y tablones que servirá de punto de información del movimiento 15-M, y una carpa de lonas con medio centenar de personas que se resisten a dejar la acampada permanecen esta mañana en la Puerta del Sol, discretamente vigilada por la Policía.

Mientras tanto, decenas de empleados de limpieza, de mantenimiento de fuentes y monumentos y de jardines del Ayuntamiento de Madrid se afanan en limpiar desde primera hora de la mañana la plaza que durante casi un mes ha sido el centro de las protestas surgidas el pasado 15 de mayo.

Por su parte, los comerciantes de la zona, los pocos que han querido hablar de los que han abierto hoy sus puertas, ven con esperanza el levantamiento, aún parcial, de la acampada y esperan el regreso de la mitad de sus clientes que ha dejado de comprarles durante estas cuatro semanas.

En el puesto de información, en el centro de la plaza, se ha dispuesto ya una caja en la que se recogen opiniones y propuestas, y la estatua de Carlos III que preside Sol sigue tomada con todo lo necesario para la celebración de las reuniones de las comisiones, según ha explicado Pedro, que asegura que allí habrá siempre alguien para informar y para que no se lleven el barracón.

A 30 metros del puesto de información permanece en pié una carpa de lonas, cubierta con pancartas como "La voz del pueblo nunca será ilegal", en la que se resisten a marchar medio centenar de jóvenes, según sus propias cifras. Uno de ellos, que no quiere dar su nombre, ha dicho que de todas formas también en su caso acabarán por irse, "pero de manera diferente a como han hecho las comisiones" de trabajo en las que se organizó el movimiento.

Alrededor de uno y otro asentamiento permanecen en la Puerta del Sol una veintena de pequeñas tiendas de campaña y media docena de personas duermen directamente en el suelo tapados con mantas. Varios de ellos han dicho que se irán a lo largo del día o mañana, "cuando se vayan los demás", según una chica, algunos de ellos a las asambleas de barrio y otros, por ejemplo, a la acampada que mantienen desde hace mes y medio en la Cuesta de Moyano, junto a Atocha, un grupo de cooperativistas del sureste de Madrid que se considera estafado.

Con ayuda de una docena de vehículos, empleados municipales limpian la plaza alrededor de las tiendas de campaña y de los que duermen en el suelo, borran pintadas y retiran carteles.

En la caracola de cristal que sirve de acceso al Metro y al Cercanías, hasta ayer cubierta de proclamas, sólo queda un cartel que dice "Nos vemos en los barrios".

El pequeño huerto plantado por los acampados en una de las dos fuentes de la plaza, que esta mañana están vacías para su limpieza, sigue creciendo pero nadie ha podido decir qué pasará con él.

Entre el ruido de las camionetas de reparto que esta mañana han vuelto a poder transitar por casi toda la plaza, uno de los quiosqueros de la Puerta del Sol ha dicho a Efe que el lugar "está más limpio, pero lo que hay sobra".

"Se ha quedado lo peor", ha añadido Pedro, que espera "a ver si vuelve el 50 ó 60 por ciento de los clientes que no venía", mientras uno de los vendedores de tabaco de Sol se ha limitado a decir: "a ver si ahora va mejor".