Los GEO liberan a un hombre que llevaba secuestrado 48 horas en Lozoyuela

Se trata de un ciudadano de Bangladesh que fue secuestrado debido a una deuda

En ropa interior, atado de pies y manos, y con un trozo de pan y un vaso de agua como alimento

Un español y dos paquistaníes detenidos por la Policía

madrid

| 12.11.2012 - 10:27 h
REDACCIÓN

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Los GEO han liberado a un ciudadano de Bangladesh que, debido a una deuda, fue presuntamente secuestrado por tres hombres que le retuvieron en un cobertizo de Lozoyuela (Madrid) durante 48 horas, a pan y agua, bajo la amenaza de matarle si su familia no abonaba 4.000 euros. Los detenidos son un ciudadano español de 63 años, dueño del cobertizo en el que fue retenida la víctima, y dos ciudadanos pakistaníes de 34 y 42 años.

El jefe superior de Policía de Madrid, Alfonso José Fernández Díez, y el inspector jefe de la sección de la Unidad de Violencia Especializada y Violenta (UDEV) que ha llevado la operación, Dionisio Martín, han informado hoy sobre este suceso, del que la Policía tuvo cocimiento el día 8.

Dos días después, cuando faltaban diez minutos para que cumpliese el plazo dado por los secuestradores a la familia para efectuar un pago de 4.000 euros, asegurando que de los contrario matarían a la víctima, los GEO irrumpieron en el cobertizo, liberaron al secuestrado y detuvieron a sus presuntos captores.

El jueves por la tarde la familia de Hemayet K., un pequeño empresario de origen bangladeshí de 37 años que tiene un restaurante en Madrid, denunció que habían recibido una llamada en la que amenazaban con matarle si no abonaban 4.000 euros antes de 48 horas, que se cumplirían a las cinco de la tarde del día 10.

La familia del secuestrado explicó que no podía reunir esa cantidad porque los bancos ya habían cerrado ese día y el día siguiente era la festividad de la Almudena, por lo que los presuntos secuestradores les instaron a efectuar el pago mediante una entidad de servicios financieros.

La Policía comprobó que el secuestrado había presentado el pasado 22 de agosto una denuncia contra una persona que, según relató, le había amenazado de muerte si no saldaba una supuesta deuda de 4.000 euros.

Los agentes sospecharon que uno de los secuestradores podría ser esta persona, un ciudadano de origen pakistaní, y que la víctima podía estar en un cobertizo ubicado en las afueras de Lozoyuela, una pequeña localidad de la sierra norte de Madrid.

La Policía se puso en contacto con el presidente de la comunidad bangladeshí en Madrid, que hizo de nexo con la familia del secuestrado.

Ante la posibilidad de que el secuestrado estuviese custodiado por varias personas y a la vista de que el plazo para efectuar el pago se acababa, la Policía pidió autorización al juzgado de Torrelaguna para entrar en la vivienda, y un grupo de los GEO irrumpió en la misma a las 16.50 horas del día 10.

EN ROPA INTERIOR Y ATADO DE PIES Y MANOS

El hombre estaba en ropa interior, atado de pies y manos a una cama situada en el interior de un cobertizo, con muy bajas temperaturas, y en los dos días que permaneció secuestrado sólo le habían suministrado mendrugos de pan y agua.

Luego relató a los agentes que fue engañado para que acudiese a Torrelaguna -localidad cercana a Lozoyuela-, donde unos individuos le secuestraron y le introdujeron en la vivienda, antigua, de pequeño tamaño y con muchos objetos apilados.

El jefe superior de Policía de Madrid ha destacado que el hombre estaba "en malísimas condiciones" y tuvo que ser liberado por los GEO por la zona en la que estaba el cobertizo y la posibilidad de que los secuestradores le matasen, ya que el plazo de 48 horas se estaba agotando.

Los arrestados son dos ciudadanos pakistaníes -Shahid A., de 34 años y Ahmed R., de 42- y un ciudadano español de 37 años identificado como Fernando G.P., de 37 años.

Éste era el dueño del cobertizo y la persona que custodiaba al secuestrado.

Ninguno de los detenidos ni el secuestrado tiene antecedentes policiales.

Los responsables policiales han destacado que la Policía creía que los secuestradores podían cumplir su amenaza y matar a la víctima, por lo que la operación se llevó a cabo el día 10.