Desarticulación de una red de proxenetas

En la operación han sido detenidas siete personas

Liberadas dos menores de edad de 14 y 16

madrid

| 22.06.2012 - 09:42 h
REDACCIÓN

La Encuesta de Telemadrid

¿Para combatir la corrupción te muestras a favor de la eliminación de los billetes de 500 euros?
¿Para combatir la corrupción te muestras a favor de la eliminación de los billetes de 500 euros?
Si
96.7%
No
3.3%

La Policía Nacional ha liberado a dos menores de edad de 14 y 16 años que estaban siendo explotadas sexualmente y bajo coacciones violentas por parte de una banda de proxenetas que operaba en el polígono Marconi y que acaba de ser desarticulada.

Además de las dos menores, los agentes han liberado a otras tres mujeres y ha detenido a siete persones (seis de ellas ya en prisión) e imputado cargos a otras seis, según han detallado este viernes la delegada del Gobierno en Madrid, Cristina Cifuentes; el jefe superior de la Policía de Madrid, Alfonso José Fernández Díez; y el jefe de la Brigada Provincial de Extranjería, José Nieto.

Asimismo, otras diez personas han sido identificadas y se sospecha de la participación de otros seis componentes más de la organización delictiva, que la Policía espera que sean detenidos en breve.

La banda, que se autodenominaba como 'Brigada negra', estaba liderada por una familia de origen rumano que coaccionaba y amenazaba a varias mujeres que ejercían la prostitución en la zona y les obligaban a robar joyas y objetos de valor a los clientes como pulseras, anillos, colgantes y medallas.

De hecho, la menor de 14 años liberada había sido obligada a ejercer la prostitución por su madre y hermanos detenidos. La otra menor, también de origen rumano, era amiga de la chica y su familia había denunciado que había desaparecido junto a su novio hacía días.

Precisamente, la denuncia de la desaparición de esta segunda menor condujo a los investigadores hasta el grupo de proxenetas que controlaba la prostitución callejera en el madrileño polígono de Marconi.

Los agentes localizaron a una de sus víctimas, menor de edad, e identificaron al individuo que la coaccionaba para que ejerciera de meretriz. Posteriormente, se pudo identificar a varios de sus colaboradores, así como a otras mujeres igualmente controladas por ellos.

Al frente del grupo de proxenetas estaban varios miembros de una misma familia, tres varones que, junto a su madre, controlaban directamente a las chicas. Las trasladaban todos los días desde tres pisos hasta el polígono y durante su 'jornada' eran vigiladas continuamente por la banda con coches y motos. Los miembros de la banda vivían en otro piso distinto.

SUCESORES DE 'CABEZA DE CERDO'

A medida que avanzaban las investigaciones se averiguó que la banda se había asociado para controlar el 'negocio' de la prostitución forzosa en el polígono madrileño tras las últimas actuaciones policiales en la zona, que habían acabado con la detención de 'Cabeza de Cerdo' y 'Señor del Polígono'.

Ahora, la 'Brigada negra' pretendía sustituirles y evitar de este modo la injerencia de otros grupos mafiosos o proxenetas que a título individual explotaban a sus víctimas en estas calles. Así, atemorizaban al resto de las bandas rivales.

Los arrestados amenazaban y agredían a sus víctimas hasta el punto de que no podían 'sacarlas a trabajar' debido a las fuertes marcas y moratones que les dejaban por todo el cuerpo tras las palizas. Su objetivo es que consiguieran una cantidad de dinero al día (entre 150 y 180 euros) y hasta que no los lograran no podían volver a casa para descansar. La Policía calcula que su trabajo en la calle había podía reportar a la organización criminal más de 25.000 euros.

RECUPERADAS JOYAS VALORADAS EN 6.000 EUROS

Las investigaciones realizadas permitieron identificar tanto a los responsables de la red como a sus colaboradores. Igualmente, se averiguó la ubicación de los domicilios en los que residían, cercanos al polígono de Marconi, que cambiaban cada uno o dos meses para dificultar su localización.

El dispositivo policial culminó con los registros simultáneos en cuatro inmuebles de Madrid, la detención de siete personas, entre ellas los presuntos responsables de la organización, y la imputación de otras seis.

En los registros se han intervenido 300 euros en efectivo, teléfonos móviles y documentación pendiente de análisis. Además, se han recuperado diversas joyas valoradas en 6.000 euros, aproximadamente, procedentes al parecer de los robos a los clientes, que muy pocos habían denunciado.

Los efectos robados serán expuestos en las dependencias del Grupo VI de la Brigada Provincial de Policía Judicial de Madrid (91 211 86 25), en la avenida de los Poblados de Madrid, para que pueden ser reconocidas y recuperadas por sus propietarios.

La operación ha sido realizada por agentes del Grupo VIII de la Unidad contra la Redes de Inmigración Ilegal y Falsedad Documentales (UCRIF) Central, de la Comisaría General de Extranjería y Fronteras; y del Grupo VI de la Brigada Provincial de Extranjería y Fronteras de la Jefatura Superior de la Policía de Madrid.

COMPROMISO CON LOS VECINOS DE MARCONI

La delegada del Gobierno en Madrid ha destacado que la Delegación adquirió hace semanas con las asociaciones de vecinos del polígono de Marconi el compromiso de intensificar las actuaciones policiales orientadas a la identificación y detención de las redes de proxenetas que están detrás de las mujeres que ejercen la prostitución en este polígono. "Esta operación supone un paso más en el cumplimiento de este compromiso", ha añadido.

En este sentido, Cifuentes ha informado que desde primeros de año hasta hoy, e incluyendo la presente actuación, el Cuerpo Nacional de Policía ha desarrollado en Madrid cuatro grandes operaciones contra grupos relacionados con la prostitución y el proxenitismo, en las que se ha detenido a 56 personas, y se ha imputado a otras seis. Dos de esas operaciones han tenido como escenario el polígono de Marconi.

Por último, la delegada ha felicitado a la Policía por esta "brillante" operación y ha señalado que la institución que dirige "va a seguir trabajando contra el proxenetismo, que es una grave lacra y una actividad delictiva "muy reprobable" para convertir a estas mujeres en "esclavas sexuales privándolas de los derechos humanos más elementales"