En uno de los coches del presunto pederasta se hallaron tres muestras de sangre

La policía halló también restos de semen cerca de donde el pederasta agredió a una niña

madrid

| 02.11.2016 - 12:57 h
REDACCIÓN

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Uno de los agentes de Policía Científica que participó en las pesquisas contra Antonio Ortiz, considerado el pederasta de Ciudad Lineal, ha manifestado en el juicio que se obtuvieron tres resultados positivos en la búsqueda de sangre en uno de los coches utilizados por el acusado para cometer sus fechorías.

En la octava sesión del juicio, la Sección Séptima de la Audiencia Provincial de Madrid ha arrancado la mañana con la declaración de un agente que se encargó de la inspección ocular del vehículo Citroén Xsara Picasso de color gris. Tras esta comparecencia, ha declarado a puerta cerrada la madre de la niña agredida el 24 de septiembre de 2013.

En su intervención, el agente ha relatado que se encargó de la inspección ocular del citado vehículo, en el que Ortiz habría trasladado a varias de las afectadas. La última de las niñas aportó un dato clave para llegar a este coche. Manifestó que cuando estaba detrás oculta tras los asientos pudo ver un llavero verde que indicaba que el coche podría pertenecer a un concesionario.

Este hecho permitió reducir la búsqueda y facilitó el trabajo de la Policía, dado que limitaron las búsquedas a concesionarios y empresas de alquiler de coches. Así, llegaron a un concesionario de Fuenlabrada y dieron con el dueño del coche, un amigo del procesado. Aquí confirmaron que lo usó entre el 20 y el 25 de agosto de 2014, cuando cometió la última agresión y una tentativa en Coslada.

En concreto, el policía ha narrado que el coche se trasladó a las dependencias de la Brigada de Policía Científica situada en el barrio de Moratalaz. Se aplicaron dos técnicos forenses; La luz forense para localizar vestigios biológicos y el compuesto químico denominado Luminol para hallar sangre.

En el primer caso, el resultado dio negativo y en el segundo positivo. Se hallaron tres muestras de sangre. Sin embargo, el agente no ha especificado si la sangre era de alguna de las menores que habrían sido agredidas por el procesado. El agente sí ha especificado que las muestras de sangre se hallaron en la parte posterior izquierda, en el suelo y en la parte delantera del copiloto.

HUELLAS DE MENOR

Además, este agente se encargó de tomar huellas a la menor agredida en abril de 2014 a una niña de origen chino. Se le tomó las huellas para cotejarlas con las localizadas en el 'piso franco', el situado en la calle Santa Virgilia.

Finalmente, una de las huellas que se halló en este piso en el plástico de un colchón pertenecía al de la niña agredida el 10 de abril de 2014. En esta casa, Ortiz habría agredido sexualmente a dos menores, una el 10 de abril de 2014 y otras el 17 de junio de 2014. La última fue la más afectada, teniendo que ser intervenida de urgencia por las graves lesiones.

Otra de las agentes de la investigación ha señalado que tomó declaración a la madre de la menor de 5 años abordada en septiembre de 2013 en un parque situado entre Hermanos García Noblejas y la calle Alcalá.

RESTOS DE SEMEN CERCA DE DONDE EL PEDERASTA AGREDIÓ A UNA NIÑA

Un policía ha revelado también en el juicio que se encontraron restos de semen en una bolsa de plástico cerca de un descampado donde el presunto pederasta de Ciudad Lineal pudo cometer la última agresión a una niña de 7 años el 22 de agosto de 2014, si bien no ha especificado a quién pertenecían. El agente de la Brigada Provincial de Policía Científica ha declarado como testigo en la octava sesión de la vista oral que se ha celebrado en la Sección Séptima de la Audiencia Provincial de Madrid contra Antonio Ángel Ortiz, de 44 años, para quien la Fiscalía pide 77 años de prisión por secuestrar y agredir sexualmente a cuatro niñas.

Fue el encargado de realizar varias inspecciones oculares al Toyota Celica, que estaba a nombre de la pareja sentimental de Ortiz y en el que pudo trasladar a alguna menor hasta el lugar donde cometió la agresión, así como en el descampado del distrito madrileño de San Blas, donde presuntamente agredió a la niña denominada TP5. En dicho lugar, el agente encontró varios pañuelos de papel y una bolsa de plástico donde se hallaron restos de semen, aunque no ha revelado si eran del presunto agresor sexual.

Otro agente que ha declarado en el juicio ha coincidido con él al explicar los "múltiples vestigios" que se encontraron en el Toyota: envoltorios de comida, tickets, carteles de 'Se vende', etc. Y ha afirmado que había signos de limpieza en profundidad y que los papeles que se hallaron en el coche podían evidenciar que Ortiz estaba en disposición de venderlo.

Se encontraron en total 17 huellas en el vehículo del presunto pederasta, aunque los testigos no han especificado qué relación podían tener con el acusado. También ha declarado hoy la madre de la primera víctima de Ortiz, una niña de cinco años a quien presuntamente agredió el 24 de septiembre de 2013, y la policía que le tomó declaración.

La agresión tuvo lugar supuestamente en un Citroen Xsara Picasso, según han informado fuentes jurídicas, que fue el vehículo que Ortiz también empleó con la última de las niñas agredidas. En este caso, el acusado abordó a la menor en un parque infantil de San Blas, la agredió en el vehículo y después la abandonó en una gasolinera. Todo ello se desarrolló "en un lapso relativamente corto de tiempo" y la niña fue llevada de vuelta a su casa por dos personas que la encontraron abandonada y desorientada en la calle.

Tanto el agente como la madre -cuya comparecencia ha durado tan solo 10 minutos-, han declarado en el juicio a puerta cerrada y se han ratificado en lo que ya contaron en fase de instrucción, según han revelado las mismas fuentes. Y han explicado además que las tres manchas de sangre que algunos policías encontraron en el Citroen Xsara Picasso no correspondían a ninguna de las víctimas.