La oposición ve en González "más de lo mismo" y el PP un presidente "con futuro"

Austeridad y contestación social marcan cien primeros días de la era González

Ignacio Gonzalez investidura

madrid

| 03.01.2013 - Actualizado: 18:25 h
REDACCIÓN

El presidente de la Comunidad de Madrid, Ignacio González, cumple este viernes cien días al frente de su Gobierno, una etapa que ha estado condicionads por unos presupuestos más que austeros y por la fuerte contestación social a las medidas que ha adoptado a causa de la crisis.

Cien días que comenzaron el 27 de septiembre de 2012, cuando Ignacio González tomó posesión como cuarto presidente de la Comunidad de Madrid y sucesor de Esperanza Aguirre, que hasta el 17 de septiembre -cuando dimitió inesperadamente- y durante más de nueve años ocupó la Presidencia regional.

González, compañero de partido y amigo personal de Aguirre desde hace más de dos décadas, ha mantenido la agenda de su predecesora, un referente y un modelo político para él, hasta el punto de que en su discurso de toma de posesión dijo que heredaba el talante liberal de Aguirre y que su Gobierno sería continuación del de ésta.

Metidos ya en el tercer trimestre del año y con un escenario presupuestario más que limitado a la vista, González optó nada más llegar al Gobierno por "adelgazar" más la Administración regional y mantener "congelados" los impuestos.

De este modo, en la nueva composición del Ejecutivo regional suprimió la vicepresidencia, aunque dio protagonismo a Salvador Victoria, que pasó de ser consejero de Asuntos Sociales a ocuparse de Presidencia y Justicia y de la Portavocía.

El nuevo Gabinete de González se dividió en siete grandes áreas y registró dos nuevas incorporaciones (Enrique Ossorio, en Economía y Hacienda, y Jesús Fermosel, en Asuntos Sociales) y desde el principio se declaró abierto al diálogo con los agentes sociales.

De hecho, la primera reunión de González nada más tomar posesión fue con los representantes sindicales y empresariales.

CONDICIONADO POR LA SITUACIÓN ECONÓMICA

Quizá entonces el presidente ya sabía que sus buenos propósitos para la de reactivación de la economía madrileña estarían muy condicionados por unos presupuestos para 2013 de 17.048 millones de euros -con una reducción del gasto del 7,7 %- y el compromiso de cumplir el objetivo de déficit del 0,7 % el año próximo.

En esas cuentas, que no incluían los 992 millones que la Comunidad de Madrid reclamó reiteradamente al Estado en concepto de financiación autonómica y que el propio González calificó de "serias", "responsables" y "muy rigurosas", el presidente decidió recortar el gasto y adoptar algunas medidas controvertidas y polémicas, sobre todo en materia sanitaria, a pesar de que ello le acarrearía discrepancias incluso en su propio partido.

Entre esas medidas está el cobro de un euro por receta, en vigor desde el 1 de enero, al estilo del que ya se paga en Cataluña y que ha llevado al Estado a recurrir aquella medida en el Tribunal Constitucional, donde podría acabar también la madrileña.

MAREAS DE TODOS LOS COLORES

Huelgas, manifestaciones, encierros, paros y en general protestas y "mareas" de todos los colores han protagonizado últimamente la actualidad regional e incluso, nacional.

El plan del Gobierno de la Comunidad para externalizar la gestión de 6 hospitales y 27 centros de salud de la red pública ha hecho que casi a diario se celebren en Madrid concentraciones, manifestaciones, huelgas o paros del personal sanitario desde el anuncio de esta medida.

Funcionarios, jueces, abogados, fiscales, empleados del Metro y de la EMT, profesores, limpiadores y hasta trabajadores de la cultura han protagonizado esta oleada de protestas, hasta el punto de que González ha pedido una ley de huelga que regule ese derecho, y ha demandado sacrificio a los madrileños para poder remontar la crisis.

Entretanto, Ignacio González ha mantenido su cargo de secretario general del PP de Madrid y ha tenido ocasión de entrevistarse como presidente hasta en dos ocasiones con el magnate estadounidense Sheldon Adelson -la primera en octubre y la segunda casi "por sorpresa" en diciembre-, aunque en ninguna de ellas ha revelado la ubicación del complejo, que sigue siendo una incógnita que según la previsión debería desvelarse este mes.

PSOE

Para los partidos políticos, estos cien días se han caracterizado por la continuidad respecto a Esperanza Aguirre, con "más -y peor- de lo mismo", según la oposición (PSOE, IU y UPyD), mientras el PP madrileño observa en esta etapa la confirmación de un presidente "con futuro" y "sentido de la responsabilidad".

Ya desde que tomara posesión de su cargo el 27 de septiembre de 2012, el PSOE colgó a González el apelativo de "heredero de Aguirre", y tras cien días los socialistas se reafirman en que el nuevo presidente es "el epílogo trágico de los gobiernos populares en la Comunidad de Madrid". "En este epílogo el PP está escribiendo algunas de las páginas más tristes de nuestra historia con medidas tan injustas y peligrosas como la privatización de nuestros hospitales y centros de salud o la implantación del euro por receta", ha explicado Tomás Gómez, secretario general del PSM.

Gómez recuerda que "en sólo cien días" el Gobierno "ha prohibido la entrada de ciudadanos a la Asamblea de Madrid, ha criminalizando a médicos, asociaciones y ciudadanos por el hecho de oponerse a sus medidas o ha cuestionado el derecho de huelga", mientras a González "se le acumulan las sospechas de corrupción, ya sea por su implicación en el caso de los espías, en la trama Gürtel o con su ático en Marbella".

"Estos cien días han quedado pequeñas las peores sospechas que despertó el nombramiento de González: hoy tenemos un presidente que ha decidido llevar al extremo las políticas neoliberales de su partido dando la espalda a los ciudadanos, sin darse cuenta de que cuando uno gobierna de espaldas a la gente, acaba por encontrarse a la gente de frente. Es lo que le ha pasado en cien días al heredero de Aguirre", zanja Gómez.

IU

A Gregorio Gordo, portavoz de IU en la Asamblea, estos cien días le han parecido "cien años", aunque asegura que no hacía falta esperar este periodo para hacer balance de sus políticas, ya que era muy "previsible" lo que iba a pasar."El balance se podía haber hecho cinco días antes de ser investido presidente o cinco días después: hay más empobrecimiento para los ciudadanos, menos derechos, privatizaciones en la sanidad y la educación... en definitiva, más y peor de lo mismo", dice.

Preguntado sobre si González es peor o mejor que Aguirre, Gordo lo tiene claro: "Es como si a uno le preguntan si prefiere que le muerda un perro u otro. Da igual", zanja. Coincide con su opinión el coordinador general de IU-Madrid, Eddy Sánchez, para quien la Comunidad en solo cien días "está peor que antes: más paro, más conflicto, menos ideas", resume.

UPyD

UPyD también considera muy previsible la política que iba a llevar a cabo González, porque desde el principio se le vio "la misma ideología y el mismo entusiasmo de Esperanza Aguirre para aplicar las políticas que ellos llaman liberales, pero que para nosotros son conservadoras", según el portavoz de esta formación en la Asamblea, Luis de Velasco.

Ignacio González, según De Velasco, tiene "un hueco muy difícil de llenar" tras marcharse Aguirre, pero "poco a poco ha ido encontrando su sitio", aunque las movilizaciones en las calles "sin duda" le harán daño.

Ejemplo de eso, continua De Velasco, es el conflicto que ha creado en la sanidad madrileña, en el que, bajo su punto de vista, el Gobierno de González ha puesto en su contra a todo el estamento sanitario, "planteando de un día para otro, y sin haberlo incluido en su programa electoral, una privatización".

"Se han equivocado, creo que son conscientes, pero es muy difícil que retrocedan, y eso va a hacer un daño muy importante", sostiene.

PP

Desde el PP, la valoración de los primeros meses del Gobierno de González es "tremendamente positiva", y aunque tiene el "dificilísimo reto" de sustituir "a una grandísima presidenta", en estos cien días "ha demostrado que es un presidente con futuro, que se ha tomado muy en serio su cargo"."Los momentos son muy difíciles, González lo tiene perfectamente claro", y sus políticas "son fiel reflejo del sentido de la responsabilidad con el que se está tomando su cargo", afirma a Efe el portavoz del PP en la Asamblea de Madrid, Íñigo Henríquez de Luna.

Y es que, según Henríquez de Luna, "lo fácil" cuando hay problemas "es ponerse del lado del que sopla el viento", pero González ha optado por hacer reformas que sean positivas para el futuro, aunque con ello haya recibido la contestación de la calle.