Antoñete sale de Las Ventas a hombros de los toreros

Antoñete fue velado en la sala Alcalá, una de las dependencias más significativas del coso

Aguirre dice que 'Antoñete' es una "enorme persona" y que su pérdida es una "grandísima pena" para todos

La Comunidad le otorga la Gran Cruz del 2 de Mayo y el Ayuntamiento le dedicará una calle

sociedad

| 24.10.2011 - 08:12 h
REDACCIÓN

La Encuesta de Telemadrid

¿Para combatir la corrupción te muestras a favor de la eliminación de los billetes de 500 euros?
¿Para combatir la corrupción te muestras a favor de la eliminación de los billetes de 500 euros?
Si
96.7%
No
3.3%

A hombros de un grupo de toreros retirados y en activo salió por la puerta grande de Las Ventas, el féretro con los restos mortales del diestro Antonio Chenel "Antoñete". Entre gritos de "¡Torero, torero!", "¡Viva Antoñete!" y "¡Vivan los toreros!", Antoñete cruzó por última vez el umbral de la puerta grande de la monumental madrileña, "su plaza", pues en ella transcurrió su infancia y su juventud, antes de consagrarse como figura del toreo con triunfos como los que conquistaría también en este escenario.

Antoñete recibió cristiana sepultura en el madrileño cementerio de La Almudena. Previamente su cuerpo fue velado en la sala Alcalá, una de las dependencias más significativas del coso de Las Ventas, por donde desfilaron multitud de aficionados, personalidades del mundo de la política, las artes, el deporte, la economía, el toreo y la sociedad en general para darle su íltimo adios al diestro.

Pasadas las cuatro de la tarde, la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, le impuso a título póstumo la Gran Cruz de la Orden del Dos de Mayo. El Gobierno regional entrega esta distinción para reconocer la labor de aquellas personas e instituciones que, de una manera singular, se han destacado por sus servicios y sus contribuciones a los madrileños.

Aguirre manifestó que 'Antoñete' era una "enorme persona" y que su pérdida es una "grandísima pena" para todos los aficionados y no aficionados al mundo del toro. La dirigente autonómica, muy aficionada al toreo, calificó al torero de "valiente y artista". Según Aguirre, se trataba de un matador al que han admirado "muchísimo todos" y ha lamentado que se haya ido con 79 años, pues "es muy joven". "No ha sufrido pero para todos los aficionados y los no aficionados es una grandísima pena", ha sentenciado.

Alrededor del féretro se formó un amplio arco en el que estaban representados todos los estamentos de "la Fiesta", especialmente los toreros. Entre los más conocidos: Enrique Ponce, Juan Mora, Curro Díaz, Javier Conde, Eduardo Gallo, David Luguillano, Iván Fandiño, Fernando Robleño, Antonio Ferrera, Luis Miguel Encabo, Rafael Rubio "Rafaelillo", Miguel Abellán y Víctor Puerto, todos en activo.

Entre los toreros retirados, estuvieron el veterano Victoriano Valencia, Jaime González "el Puno", Vicente Ruiz "el Soro", Manuel Caballero, Santiago López, Víctor de la Serna, José Ignacio de la Serna, Andrés Caballero, los hermanos José Antonio y Tomás Campuzano, Ángel Gómez Escorial, Javier Vázquez y Lázaro Carmona.

Por el velatorio pasaron también veterano toreros coetáneos de Antoñete como Palomo Linares, Jaime Ostos y Curro Vázquez.

Su viuda, Karina, el hijo de ésta, Marco Antonio, y los seis hijos de su primer matrimonio recibieron también el afecto de otras gentes vinculadas con la profesión taurina, como el sastre Justo Algaba, los ganaderos Alipio Pérez-Tabernero y Felipe Lafita, el apoderado y empresario Pedro Saavedra y Gonzalo Rincón, padre del matador de toros César Rincón.

Los asistentes, entre los que también se encontraban el escultor Luis Anguino y el cantautor Caco Senante, compartieron anécdotas vividas con Antoñete y otros recuerdos de su vida.

El último eslabón de la dinastía Bienvenida, Gonzalo, nieto de Antonio Bienvenida, contaba lo que había oído tantas veces en su casa recordando el entierro de su abuelo, que tuvo precisamente en esta plaza el encuentro más emotivo, con la salida a hombros por la puerta grande, después de una clamorosa y emotiva vuelta al ruedo.

El féretro de Antoñete no pudo pisar esta vez el ruedo de la monumental debido a los preparativos para el concierto que el próximo miércoles celebrará la banda británica de música Coldplay.

UN TRAJE CORTO DE TOREAR POR MORTAJA

Un traje corto de torear es la mortaja que luce Antonio Chenel "Antoñete" en su capilla ardiente que fue instalada en la por la sala Alcalá de la plaza de toros de Las Ventas, lugar por el que han desfilado numerosisimo público.

El cadáver llegó a las siete de la mañana acompañado por los siete hijos del diestro, que falleció, a los 79 años, el sábado a causa de una bronconeumonía.

En la sala colgaban fotos que retratan la vida profesional de "Antoñete", entre las que destacan las de sus tardes triunfales en Las Ventas, una de ellas muy expresiva referida a su despedida en este coso y que refleja el momento en el su cuñado Paco Parejo, que fue mayoral de esta plaza y tuvo una influencia decisiva en la carrera del torero fallecido, le cortó la coleta.

En la sala también estaba el vestido lila y oro que lució "Antoñete" la tarde de su última salida a hombros en Madrid en 1985, un traje de torear que se ha reproducido en multitud de carteles y fotos que ensalzan la genial tauromaquia del diestro.

EL AYUNTAMIENTO DE MADRID LE DEDICARÁ UNA CALLE

El Ayuntamiento de Madrid dedicará una calle al matador de toros Antonio Chenel, 'Antoñete', porque era "una persona muy querida, no sólo entre los aficionados al mundo del toro sino por muchísima gente", según ha constatado este lunes el vicealcalde de la capital, Manuel Cobo en el cementerio de La Almudena, donde ha recicibido cristiana sepultura.

Cobo ha confirmado que el Gobierno municipal ya ha iniciado el procedimiento para que una calle de la capital recuerde al torero. "Antoñete era una persona muy querida, no sólo entre los aficionados al mundo del toro sino por muchísima gente. (Dedicarle una calle) es lo mínimo que podemos hacer para recordar a un grandísimo torero, una grandísima persona. Y el sentimiento que todos tenemos se traducirá en ese recuerdo imborrable de esa persona que tantas alegrías nos dio. Recordaremos a Antoñete en toda su grandeza", ha zanjado el vicealcalde.

El portavoz del Grupo Municipal Socialista en el Ayuntamiento de Madrid, Jaime Lissavetzky, ha expresado este lunes su "pesar" por la muerte de Antoñete, una figura que estuvo "muy ligada" a la capital y al que el socialista ha definido como "un torero extraordinario".

"Cuando yo era consejero de la Comunidad, y si no me fallan las neuronas, le dimos la Medalla de Oro de la Comunidad de Madrid. Esto quiere decir simple y llanamente que el fallecimiento de una figura tan ligada a Madrid, de un torero tan extraordinario, nos llena de pena, y queremos transmitir a su familia nuestro pesar en reconocimiento con su labor y toda nuestra solidaridad en estos momentos difíciles", ha concluido el edil.