La Asamblea aprueba una declaración para rebajar la tensión sin el apoyo del PSM

PP, IU y UPyD aprueban una declaración y el PSM se abstiene

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madrid

| 23.05.2013 - 12:58 h
REDACCIÓN

Los grupos de PP, IU e UPyD han aprobado en la Junta de Portavoces de la Asamblea de Madrid un acuerdo para rebajar la tensión de los últimos plenos que no ha contado con el apoyo del PSM, que se ha abstenido.

Los partidos muestran en el acuerdo su voluntad de respetar la cortesía parlamentaria, respaldan que la inviolabilidad parlamentaria no puede servir para amparar conductas injuriosas y calumniosas e impulsan un compromiso para mejorar el funcionamiento de la Asamblea.

El texto incluye tres puntos, de los cuales el último es una enmienda promovida por IU y UPyD en la que los partidos se comprometen a "abrir un espacio de debate y acuerdo para mejorar y flexibilizar el funcionamiento de la Asamblea".

El presidente de la Asamblea, José Ignacio Echeverría, había convocado a los portavoces de los partidos con el fin de promover la aprobación de una declaración institucional, tras dos semanas de desencuentros en la Asamblea tras la expulsión de seis diputados del PSM por llamar "corrupto" al presidente de la Comunidad de Madrid, Ignacio González.

Esta declaración no ha tenido lugar por la falta de apoyo del PSM, que ha llevado a la reunión una propuesta de acuerdo propia, de cuatro puntos, entre los que se encuentra la voluntad de promover la comparecencia del presidente de la Comunidad al inicio y término del periodo de sesiones y la celebración de más plenos y debate monográficos.

El PSM también insta a "facilitar el necesario control del Ejecutivo" por parte de los grupos de la oposición.

Todas las peticiones del Grupo Socialista estarían apoyadas en diferentes puntos del actual reglamento, en concreto los artículos 18, 26, 101, 102, 216, 218.

LA ABSTENCIÓN DEL GRUPO SOCIALISTA

El portavoz adjunto del PSM, José Quintana, ha explicado que ellos coinciden "en el fondo y el espíritu" del acuerdo planteado por Echeverría, pero "no con algunas cuestiones".

Quintana ha defendido que la situación vivida en los últimos plenos no se debe a que los socialistas quieran "montar bronca", sino a que el Parlamento regional "no funciona democráticamente".

"Venimos aquí a debatir. Si no nos dejan, tendremos que levantar la voz", ha advertido el dirigente del PSM.

Por su parte, el portavoz del PP, Iñigo Henríquez de Luna, ha lamentado que el acuerdo no haya podido "suscitar la aprobación unánime" y ha acusado al PSM de mantener una estrategia basada en la "calumnia y la mentira", lo que, en su opinión, ha ocasionado que los socialistas se hayan quedado hoy solos.

En este sentido, Henríquez de Luna ha solicitado al Grupo Socialista que "reflexione", mientras que ha agradecido el "espíritu constructivo" tanto de IU como de UPyD.

El portavoz de IU, Gregorio Gordo, ha señalado que su intención era que se pusiesen "los contadores a cero" y que se retirase la suspensión a Maru Menéndez, el recurso de ésta al Tribunal Constitucional y la querella de Ignacio González contra la diputada socialista.

En opinión de Gordo, la tensión vivida en la Asamblea durante las dos últimas sesiones parlamentarias "degrada y ensombrece la política", por lo que, según él, hoy "se trataba de sumar voluntades más que de un debate sobre los documentos" presentados por Echeverría y el PSM.

El portavoz de UPyD, Luis de Velasco, ha destacado que el acuerdo no se ha circunscrito solo a lo que era el "objeto" de la Junta -devolver el clima de entendimiento y la cortesía evitando "injurias y calumnias"-, sino que ha incluido un punto para "flexibilizar" los trabajos parlamentarios.

La sesión de la Junta de Portavoces ha tenido lugar tras dos semanas de desencuentros y un cruce de recursos judiciales y querellas.

La primera iniciativa judicial la protagonizó la diputada del PSM Maru Menéndez, que el pasado lunes pidió amparo al Constitucional por la suspensión de un mes de sus derechos como parlamentaria derivada de su expulsión, que tuvo lugar en el pleno del pasado 9 de mayo.

Un día después, el presidente de la Comunidad de Madrid, Ignacio González, interpuso en el Tribunal Supremo una querella contra la diputada, a la que acusa de haberle calumniado e injuriado.