La acogida de un perro abandonado anima las adopciones esta Navidad

Sarasola entrega en adopción a 'Chacho', el perro que más tiempo llevaba esperando familia en la región

Aumentan un 40% las adopciones de mascotas y se reduce un 28% el número de ingresos por abandono

Chacho (Archivo)

madrid

| 03.12.2014 - 08:41 h
REDACCIÓN

La Encuesta de Telemadrid

¿Para combatir la corrupción te muestras a favor de la eliminación de los billetes de 500 euros?
¿Para combatir la corrupción te muestras a favor de la eliminación de los billetes de 500 euros?
Si
96.7%
No
3.3%

Chacho, el perro que ha esperado una familia durante seis años en el Centro de Acogida de Animales de la Comunidad de Madrid, se ha reunido con sus nuevos dueños en un acto simbólico para prevenir la compra-capricho de cachorros y fomentar las adopciones en Navidad.

El tiempo que este perro ha esperado en el centro le han convertido en un viejo compañero de todos los miembros del personal, que hoy le han despedido emocionados después de que la Comunidad de Madrid y su consejería de Medio Ambiente emprendieran con éxito una campaña para encontrarle un hogar.

Como Chacho, otros 170 perros y 60 gatos esperan en este centro regional para ser adoptados, una posibilidad que parece más factible después de que en el último año se haya registrado un aumento del 40 % en las acogidas, con un total de 447 adopciones que se suman a las casi 4.000 realizadas desde octubre de 2005.

Igualmente, también parece mayor la sensibilidad de los madrileños frente el abandono de animales, ya que se ha percibido una reducción del 28% en el número de casos.

Sin embargo, lo que no ha cambiado es la difícil situación de los denominados "perros invisibles": aquellos que son grandes, de edades avanzadas, menos agraciados físicamente, cruces de raza y, en algunos casos, "miedosos" por sus anteriores vivencias.

Almudena Beltrán, técnico del centro, ha explicado que estas características contribuyen a que esos perros pasen desapercibidos y tengan que esperar entre cinco y ocho años, porque las familias suelen decantarse por cachorros.

Para evitar esta situación, el consejero de Medio Ambiente, Borja Sarasola, ha pedido que estas navidades se extreme la sensibilidad y se termine con la tendencia de los últimos años de comprar mascotas que después son abandonadas entre mayo y junio, cuando el animal ha crecido y "ha perdido la gracia" para las familias.

Tras entregar a Chacho a sus nuevos dueños, el consejero ha presentado un "Decálogo del propietario responsable" que recuerda que adquirir un animal conlleva responsabilidades, como favorecer la adaptación de la mascota, darle afecto o programar las vacaciones pensando en ellas.

Desde la Consejería han observado que la mayoría de las ocasiones los animales son abandonados por personas solteras, especialmente hombres que cambian de trabajo o de ciudad y que abandonan el perro.

Igualmente, la Administración se ha propuesto atajar esta realidad sancionando "con toda la fuerza" a quienes abandonan "irresponsablemente" a un animal de compañía, imponiéndoles las multas más alta posibles, de entre 3.000 y 6.000 euros.

Los dueños de Chacho, Antonia Muñoz y Julián Tenllado, han coincidido en denunciar los abandonos y se han mostrado emocionados al salir del recinto con el perro, al que decidieron acoger al considerar que seis años en un centro de acogida "es demasiado tiempo".

Tras reencontrarse con Chacho, Antonia ha pedido a los amantes de los animales que adopten a sus mascotas en lugar de comprarlas, y les ha animado a elegir canes adultos porque son "cariñosos, agradecidos y buenísimos" y porque "no dan ningún problema" sino que, al contrario, "solo aportan alegría al hogar".

Los más de 50 voluntarios del centro son quienes más tiempo pasan con los animales y reconocen que cada adopción les deja "el corazón partido" y provoca escenas de "muchos lagrimones" cuando tienen que despedirse de los animales.

Pese a todo, algunas voluntarias del centro madrileño, como Maria Conde, Irene Lozana y Nerea Lagunilla, han subrayado que las marchas se viven con una "felicidad enorme", porque cada animal "forma parte de la familia del centro" y "es imposible no alegrarse de que vayan a vivir en una casa con mucho cariño".