IU estudiará si procede sancionar a su diputado Reneses, imputado por acoso sexual

Angel Pérez: Reneses "sabe lo que tiene lo que hacer"

madrid

| 20.01.2012 - 12:30 h
REDACCIÓN

La Encuesta de Telemadrid

¿Para combatir la corrupción te muestras a favor de la eliminación de los billetes de 500 euros?
¿Para combatir la corrupción te muestras a favor de la eliminación de los billetes de 500 euros?
Si
96.7%
No
3.3%

Izquierda Unida va a estudiar si procede algún tipo de sanción contra el secretario de organización de la federación y diputado autonómico de Madrid, Miguel Reneses, que ha sido imputado como presunto autor de un delito de acoso sexual contra una compañera de la formación. La sala de lo Civil y lo Penal del Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) ha imputado a Reneses por un delito de acoso sexual contra la exconcejal de IU en la localidad madrileña de Fuenlabrada Josefa Conde Pizarro, y le ha impuesto una fianza de 100.000 euros.

Fuentes de IU han dicho a que, de momento, el partido analizará la situación procesal del dirigente y si ésta puede ser objeto de algún tipo de penalización.

La formación que dirige Cayo Lara aprobó el año pasado el denominado Compromiso Ético por la Regeneración Democrática, que obliga a dimitir a los cargos públicos de IU si son imputados y procesados, pero en principio sólo contempla delitos de corrupción política y urbanística.

IMPUTADO POR ACOSO SEXUAL A UNA EXCONCEJAL DE FUENLABRADA

La sala de lo Civil y lo Penal del Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) ha imputado a Reneses por un delito de acoso sexual contra la exconcejal de IU en la localidad madrileña de Fuenlabrada Josefa Conde Pizarro, y le ha impuesto una fianza de 100.000 euros.

En el auto, fechado el pasado 11 de enero, el juez considera que hay "indicios razonables" del delito de acoso sexual denunciado por la supuesta víctima, quien fue concejal de IU en Fuenlabrada entre 1991 y 1999, donde coincidió con Reneses.

Detalla que durante esos años hubo una "fuerte atracción sexual (entre ambos) que les llevó a mantener frecuentes encuentros para satisfacer sus apetencias", normalmente en un hotel de Madrid reservado por Reneses.

Entre 1998 y 1999 Josefa Conde comenzó una relación con otra persona, con la que acabó casándose, y comunicó a Reneses el fin de sus relaciones, pero éste "no aceptó de buen grado" e "insistió de forma persistente para continuarlas", llamándola "con mucha frecuencia" incluso al cuartel en el que la mujer vivía con su marido.

En el auto se destaca que "para ejercer presión sobre ella", el ahora diputado regional consiguió que no figurase como aspirante al cargo de concejal por Fuenlabrada. Además, Conde fue nombrada directora de transportes del Ayuntamiento de Fuenlabrada pero se le asignó un despacho sin ordenador, lo que la concejal achaca a "una decisión inspirada por Miguel Ángel Reneses para continuar presionándola, a fin de que accediese a continuar con la anteriores citas de contenido sexual".

En el escrito del Tribunal Superior de Justicia de Madrid, se relata que Reneses ofreció a Conde algunos puestos, pero la mujer los rechazó por miedo al acoso, que sentía cada vez que coincidía con él en algún acto, tras lo que la víctima comenzó a tener problemas económicos y de salud.

La mujer acabó sufriendo una situación "de máxima ansiedad y profunda depresión" por la que fue atendida en numerosas ocasiones y por la que intentó suicidarse en cinco ocasiones.

Por todo ello, el Tribunal Superior de Justicia de Madrid concluye que existen "elementos indiciarios suficientes" para la existencia de un delito de acoso sexual y destaca que la víctima fue conducida "a una situación gravemente intimidatoria, hostil o humillante, que al parecer se buscaba de propósito para quebrantar su resistencia".

Subraya que hay indicios "fundados" de que Reneses contribuyó, posiblemente de una forma deliberada, "a minar la resistencia de la víctima, y al propio tiempo dañar gravemente su dignidad humana, su propia estimación personal" y la estabilidad en su vida.

Considera "estremecedor el intenso sufrimiento que ha debido de caracterizar la vida de la denunciante a lo largo de un dilatado período" y destaca que la mujer consiguió una incapacidad laboral permanente absoluta, con un grado de discapacidad del 47 por ciento.