Felipe Conde, luthier: "A Paco de Lucía le gustaba la guitarra con pegada y poderío"

Telemadrid se ha ido al taller donde le empezaron a fabricar sus guitarras

madrid

| 26.02.2014 - 21:53 h
REDACCIÓN

Felipe Conde forma parte de una familia de constructores de guitarra que desde que inició su actividad en 1913 ha tenido la suerte de haber fabricado este instrumento para grandes músicos, entre ellos Paco de Lucía, a quien este miércoles ha recordado como "un superdotado".

El luthier, diez años menor que el músico fallecido, ha señalado en declaraciones a Europa Press que su relación con Paco de Lucía se remonta a la niñez, ya que su tío y su padre mantuvieron una gran amistad con el progenitor del guitarrista, quien introdujo al maestro en la música.

La familia Conde, que ha trabajado con otros grandes nombres como Bob Dylan o Cat Stevens, fue testigo de cómo Paco de Lucía brilló desde temprana edad en la música, aunque Felipe Conde matiza que fue realmente la composición la actividad en la que destacó entre los demás intérpretes.

"Paco de Lucía no es solo el mejor guitarrista, es un creador y un compositor. Lo que tocaba lo había creado él", destaca el luthier.

Gracias a esta relación cercana, ha podido ser testigo de cómo Paco de Lucía y sus predecesores en la labor de la construcción de guitarras modificaron el sonido de este instrumento, al que se cambió el material -se recurrió al palosanto en vez de al habitual ciprés- y se consiguió una guitarra con "más volumen y proyección", adaptada para las necesidades de los grandes escenarios.

La guitarra era la manera de "expresar lo que sentía", algo de lo que todos los que estaban a su alrededor desde el principio se dieron cuenta. "Se veía que era un superdotado", afirma Conde, quien conoció al guitarrista (diez años mayor que él) cuando apenas rozaba los nueve años.

En este instrumento, del que se sentía "amigo y enemigo", De Lucía buscaba una "personalidad", que tuviera "pegada y poderío" hasta que pudiera hacer "temblar el cuerpo". Sin embargo, afirma que encontrar esto era un trabajo fácil: "Hacía suya cualquier guitarra, se encontraba siempre a gusto".

Paco de Lucía, una persona "humilde, de fácil trato, sin recovecos, genio y creador", fue desde el principio "un monstruo" en quien sus allegados siempre vieron algo "inmortal", según concluye Conde.