Excalibur, el perro de la enfermera infectada, ha sido sacrificado

Enfrentamientos en Alcorcón entre animalistas y Policías al grito de "¡asesinos!"

Herido leve en la cabeza un manifestante al caerse a la salida del furgón veterinario

Badiola asegura que las autoridades sanitarias han aplicado el principio de precaución

Equipos especializados han procedido a la desinfección del domicilio de la enfermera

madrid

| 08.10.2014 - Actualizado: 21:14 h
REDACCIÓN

Excalibur, el perro de Teresa Romero, la auxiliar de enfermería infectada con el virus del ébola, ya ha sido sacrificado, han informado fuentes de la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid. El animal será llevado a una incineradora de Paracuellos del Jarama. "Desgraciadamente no ha quedado más remedio" que sacrificarle, ha dicho el consejero de Sanidad.

Han sido miembros del laboratorio de Seguridad Biológica de la Facultad de Veterinaria de la Universidad Complutense de Madrid (UCM) los que se han encargado de llevar a cabo el sacrificio del animal, "que no ha sufrido".

A las 18.27 horas ha salido el furgón con el cadáver, lo que ha provocado el enfado de los concentrados a las puertas que se oponían al sacrificio. Al grito de "asesinos" y otro tipo de exabruptos, la furgoneta ha abandonado el lugar mientras los manifestantes seguían gritando y criticando la decisión.

Cinco personas se han tirado al suelo en plan de protesta y otros tantos se han puesto a llorar.

Hasta el lugar han acudido cinco furgonetas de la Unidad de Intervención Policial (UIP).

CARGAS, ENFRENTAMIENTOS, DECENAS DE PERSONAS CONCENTRADAS Y ORDEN JUDICIAL

Desde que ayer se conociera que la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid iba a sacrificar al animal para evitar el riesgo de contagio, más de 300.000 personas han firmado en las redes sociales para intentar frenarlo. De hecho, durante todo el día, a las puertas de la urbanización se han concentrado decenas de personas que pretendían impedir el paso del furgón que se llevara al perro. Al mediodía se ha vivido uno de los momentos de más tensión cuando una treintena de agentes, entre policía local y nacional, han empezado a disuadir a las personas concentradas.

Ha habido "cargas", según los testigos, y una mujer ha tenido que ser trasladada en ambulancia tras resultar herida leve. Se trataba de una señora mayor y antes de irse se estaba quejando de que le dolía el hombro.

Otro joven de 31 años ha resultado herido leve por un golpe en la cabeza producido al caerse contra el suelo durante la salida del furgón con el cádaver de Excálibur. El joven que ha quedado inconsciente por unos minutos y ha recuperado la consciencia en el lugar de los hechos, ha sido atendido por una ambulancia de Protección Civil de Alcorcón y ha derivado a un hospital, donde se le va a realizar un TAC.

La Consejería de Sanidad justificaba la decisión del sacrificio ayer en que el perro estaba en la vivienda en "estrecho y permanente" contacto con la paciente afectada por el virus y, de acuerdo con los hallazgos científicos disponibles, "supone un posible riesgo de transmisión de la enfermedad al hombre".

Esta mañana el Tribunal Superior de Justicia de Madrid informaba de que el Juzgado de lo Contencioso-Administrativo número 1 de Madrid había autorizado a la Consejería de Sanidad a entrar en la vivienda de la enfermera contagiada para que se procediera a coger al perro del matrimonio para su sacrificio.

El permiso judicial se produce después de que ayer el marido de la auxiliar sanitaria se negara a permitir que se entrara en su vivienda, dado que su mascota es uno más de la familia. Ayer mismo, cedió temporalmente la custodia de Excalibur a una protectora animal.

El abogado del presidente de Mascoteros Solidarios, Víctor Valladares, ha adelantado que están estudiando pedir una "indemnización y daños morales" si sacrifican a Excalibur, el perro de la mujer contagiada del ébola. "Nos deberían indicar qué protocolos o medidas se han tomado y cómo, porqué, dónde y cuándo" van a sacrificar al perro, en el caso de que lo hagan.

BADIOLA: LAS AUTORIDADES SANITARIAS HAN APLICADO EL PRINCIPIO DE PRECAUCIÓN

El presidente del Consejo General de Veterinarios de España, Juan José Badiola, ha asegurado este miércoles que, como veterinario, "entiende" la negativa de la familia de la auxiliar infectada por ébola a sacrificar al perro Excálibur, pero que comprende también "la postura de las autoridades sanitarias" que ante un problema de salud pública han aplicado el "principio de precaución", ante la situación de tener que descontaminar el piso y no saber "qué papel" podría tener el animal que ha convivido con la afectada.

Badiola ha asegurado que el principal problema es que hay "muy poca información" sobre la infección del ébola en los perros. "Sabemos perfectamente que esto es un virus de origen animal, que el reservo natural son los murciélagos, consumidores de fruta, algunas especies", ha explicado. En este sentido, ha señalado que sí se sabe que los simios, por ejemplo gorilas o chimpaces, sí que son infectados por el virus del ébola, ha relatado el catedrático de Sanidad Animal de la Universidad de Zaragoza. Sin embargo, ha destacado que hay "muy poca información científica y muy poca información desde el punto de vista médico en cuanto a los perros".

A partir de ahí, ha considerado que las autoridades sanitarias se preguntan si Excalibur "estará o no contaminado". "Si estuviera hipotéticamente contaminado tenemos que aplicar los principios, el principio sagrado de la salud pública es el principio de precaución. Ellos pues han apostado por esta línea y consideran que lo más prudente en este caso es eutanasiar al animal", ha añadido.

Asimismo, Badiola ha indicado que de mantenerse con vida a este perro se le tendría que aplicar "el mismo protocolo que se le aplica a los humanos, habría que tenerlo en una instalación de bioseguridad p4", algo que a su juicio, probablemente "no debe ser fácil". Por todo ello, Badiola ha afirmado que es "una situación difícil". Según ha dicho, los veterinarios tienen como objetivo mantener la vida de los animales, pero también son sanitarios. "Somos expertos, especialistas y trabajamos en salud pública y entendemos los criterios de Salud Pública y el principio de precaución", ha añadido. "Hay que entender que en ciertas circunstancias las autoridades sanitarias tienen la última palabra. Si ellos han considerado que esa es la mejor solución pues esto es lo que hay sobre la mesa", ha señalado.