El religioso español está grave y no recibirá Zmapp al estar agotadas las existencias

Según el parte médico, sufre una "importante deshidratación" con el hígado y riñones afectados

Los médicos buscan suero inmune de un antiguo paciente de ébola para tratar al religioso

El Hospital Carlos III permanecerá abierto con normalidad pese a la hospitalización del misionero

madrid

| 22.09.2014 - 08:40 h
REDACCIÓN

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El religioso español Manuel García Viejo, que ha ingresado esta madrugada en el Complejo Hospitalario La Paz-Carlos III infectado con el virus del ébola, se encuentra en estado grave, con una "importante deshidratación" así como una afectación hepato-renal, según consta en el parte médico.

El consejero de Sanidad de la Comunidad de Madrid, Javier Rodríguez, ha informado en rueda de prensa de la última hora sobre el director médico del Hospital San Juan de Dios de la ciudad de Lunsar (Sierra Leona), que ha ingresado en el centro madrileño a las 3.46 horas de este lunes, repatriado desde una zona endémica del virus.

A su ingreso, se ha procedido a su motorización y se le ha realizado una extracción de sangre para el estudio de hemograma, bioquímica y coagulación. También se le ha realizado otra extracción para realizarle las pruebas específicas del ébola y malaria o paludismo, que han sido remitidas al laboratorio de alta seguridad del Instituto de Salud Carlos III, dependiente del Ministerio de Sanidad.

Cuando llegó el religioso a la base de Torrejón de Ardoz, el paciente fue atendido por el médico Francisco García Sánchez; el enfermero Manuel Marchante y los técnicos de emergencias médicas del SUMMA 112 Carlos Méndez Alonso e Israel González Fernández.

A Manuel García Viejo no le administrarán el suero experimental Zmapp al estar agotadas las existencias. Así lo han dicho en una rueda de prensa en la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid, donde su titular, Javier Rodríguez, y los responsables del Hospital La Paz-Carlos III y del SUMMA 112 han explicado que se están estudiando otras posibilidades de tratamiento, como administrarle suero "convaleciente" de otros pacientes que hayan superado la enfermedad, aunque la eficacia de estos posibles tratamientos no está probada.

José Ramón Arribas, jefe de la Unidad de Infecciosas del hospital, ha explicado que las existencias de Zmapp están agotadas en todo el mundo y su proceso de desarrollo es muy complejo, por lo que se están valorando otras alternativas experimentales, cuyos resultados no están probados aunque la Organización Mundial de la Salud ha reconocido que es ético su utilización en estos casos.

Si el equipo médico decide aplicar alguna de estas terapias, ha precisado, será con el consentimiento del paciente, a quien se han realizado análisis para confirmar que está infectado por ébola y para determinar si también padece malaria.

LOS MÉDICOS BUSCAN SUERO INMUNE DE UN ANTIGUO PACIENTE DE ÉBOLA

El servicio médico de la Comunidad de Madrid está buscando suero inmune de antiguos pacientes de la enfermedad del ébola para tratar, como terapia experimiental, al religioso Manuel García Viejo, director médico del Hospital San Juan de Dios de la ciudad de Lunsar (Sierra Leona), que ha ingresado esta madrugada en el hospital La Paz-Carlos III afectado con esta enfermedad.

Así lo ha explicado hoy el jefe del servicio de Medicina Interna del Hospital de La Paz, Francisco Arnalich, que ha comparecido en rueda de prensa para informar del estado de salud de García Viejo, junto al consejero de Sanidad, Javier Rodríguez; el gerente del Summa-112, Pedro Martínez Tenorio; el jefe de la Unidad de Infecciosas, José Ramón Arrivas y el internista y experto en Medicina Tropical, Germán Ramírez.

Arnalich ha explicado que el tratamiento que se le está facilitando al enfermo de ébola es de soporte porque "no hay terapia específica de eficacia contra el virus del ébola". No obstante, ha indicado que en estos casos, tal como recomienda la Organización Mundial de Salud (OMS) como otros organismos internacionales, es ético en estas circunstancias ofrecer al paciente otras técnicas cuyos resultados positivos no han sido totalmente verificados.

Este fue el caso del fármaco ZMapp, un medicamento experimental que fue ofrecido al doctor Pajares, que finalmente falleció en el hospital madrileño y que, en las pruebas que se realizaron en varios macacos a los que se les había inoculado el virus y habían desarrollado la enfermedad, consiguió bloquear la infección.

Pero el jefe del Servicio de Medicina Interna de La Paz ha afirmado que están "agotados en todo el mundo" los anticuerpos de este fármaco y que no hay fabricación de los mismos, por lo que están valorando otras posibilidades, como la localización de un suero inmune que tendrían convalecientes de ébola que consiguieron vencer la enfermedad, "cuya eficacia no está probada".

Eso sí, tal y como ha advertido el Jefe de la Unidad Infecciosas, para conseguir suero inmune tiene que haber "donantes compatibles que se están buscando". "Cuando se sepa que tenemos acceso a diferentes terapias se pedirá el consentimiento informado del paciente. Hay otras terapias experimentales", ha indicado.

MEDIDAS MENOS RIGUROSAS QUE CON PAJARES

Arnalich ha manifestado también que el dispositivo médico será similar al empleado con el padre Pajares pero al rato ha admitido que "se tomaron medidas que no eran rigurosamente necesarias", como el desalojo de pacientes, ya que en agosto "había mayor disponibilidad de camas".

Según el Centro de Control y Prevención de Enfermedades (CDC) de Atlanta, no es recomendable tomar medidas externas. Las que tenemos en el hospital, con la protección individual de la habitación, cerrada con filtro negativo, son las que se han aplicado.

No se ha considerado que fuera preciso la evacuación de pacientes. Se está manteniendo la hospitalización y las consultas externas. Todas las medidas de sellado de planta son óptimas y no hay peligro de contagio", ha aseverado.

EL GOMEZ ULLA ATENDERA EN UN FUTURO A ESTOS PACIENTES

A preguntas de los periodistas, el consejero de Sanidad ha confirmado que, a pesar del aumento de este tipo de casos de ébola y el traslado de estos pacientes al Carlos III el proyecto de convertir este hospital en un centro de media estancia sigue su curso.

De hecho, ha indicado que el Hospital Gómez Ulla, propiedad del Ministerio de Defensa y que tiene un convenio con la Comunidad de Madrid, dispondrá dentro de un tiempo de doce habitaciones habilitadas para tratar pacientes de estas características y provenientes de situaciones de catástrofes. Según ha apuntado Javier Rodríguez, esas habitaciones no están listas aún por un problema de motores, pero lo estarán en un breve plazo de tiempo.

INGRESADO DE MADRUGADA

El religioso y médico español Manuel García Viejo, infectado de ébola, llegó esta madrugada a Madrid y se encuentra ya en el hospital Carlos III para ser tratado de la enfermedad, después de haber sido trasladado en un avión medicalizado desde Sierra Leona.

Manuel García Viejo, de 69 años, que pasó los doce últimos como director médico de la Orden de San Juan de Dios en Lunsar (Sierra Leona) ha sido repatriado en un avión Hércules que despegó en la mañana del domingo de la base de Torrejón de Ardoz y llegó a Freetown (Sierra Leona) a las 15.51 horas.

El avión llegó a Torrejón de Ardoz hacia las 03.15 horas y el enfermo quedó ingresado en el hospital madrileño hacia las 03.45, según pudieron comprobar varios medios de comunicación. Junto al religioso viajaban en el avión -un T.10 (C-130 Hércules) del Ala 31 de Fuerzas Aéreas del Ejército del Aire, adaptado para esta circunstancia- dos tripulaciones, integrada cada una por un piloto, un copiloto, un navegante y un auxiliar (ocho personas en total).

Además, el misionero ha sido atendido durante su repatriación por dos equipos médicos formados por un comandante médico, un capitán enfermero y un cabo primero y un auxiliar de enfermería (seis en total, todos militares).

Tanto las tripulaciones, como el personal sanitario y de vuelo de cabina han estado protegidos en todo momento con monos impermeables y diverso material para aislarles de fluidos o partículas contaminantes del paciente infeccioso y prevenir el contagio.