El polémico nombramiento de Samuel Romero como consejero de Madrid Calle 30

Garrido: "A la hora de la verdad Podemos coloca el liston ético a nivel de tierra para lo que les interesa"

Sánchez Mato niega cualquier tipo de relación con el responsable de Calle 30

madrid

| 27.01.2016 - 15:44 h
REDACCIÓN

La Encuesta de Telemadrid

¿Para combatir la corrupción te muestras a favor de la eliminación de los billetes de 500 euros?
¿Para combatir la corrupción te muestras a favor de la eliminación de los billetes de 500 euros?
Si
96.7%
No
3.3%

El pasado 20 de enero, el consejo de administración de Madrid Calle 30 nombró, a propuesta del Gobierno local, a Samuel Romero nuevo consejero apoderado -el puesto más alto del organigrama ejecutivo de la empresa, solo por debajo del consejo de administración- para impulsar mejoras en la gestión de la empresa municipal mixta.

Para el portavoz del Gobierno regional, Angel Garrido, el problema de Podemos o Ahora Madrid, es que "ellos ponían un listón ético altísimo, pero a la hora de la verdad cuando hay que cumplir y hay que saltar ese listón parece que se pone a nivel de tierra en todos los asuntos que a ellos les interesan"

Un día en el que el delegado de Economía y Hacienda del Ayuntamiento de Madrid, Carlos Sánchez Mato, ha negado tener "ninguna relación personal" con el nuevo consejero apoderado de la sociedad municipal Madrid Calle 30, Samuel Romero, al que solo ha visto, según ha recalcado, en el proceso de selección de ese puesto.

En declaraciones a los medios, Sánchez Mato se ha expresado así después de que PP y Ciudadanos recriminaran ayer al Ayuntamiento el nombramiento de Samuel Romero por ser hijo de una aspirante en las primarias de Ahora Madrid, una elección de la que PSOE destacó su voto en contra.

Una decisión que, según defendió ayer el Ayuntamiento tras las críticas de los grupos, responde a su "experiencia" como ingeniero especialista en cimientos y estructuras para diversas empresas y no se puede cuestionar por su juventud -nació en 1987-, que el consistorio considera una "oportunidad" en lugar de un problema.