El hueso hallado en la Dehesa del Boyal no es humano

Al principio se pensó por sus características que era de un bebé

El resto óseo fue trasladado al Instituto Anatómico Forense

madrid

| 10.04.2014 - Actualizado: 19:37 h
REDACCIÓN

El hueso encontrado a las 18 horas del martes en la Dehesa del Boyal de Villaverde, donde la Policía busca desde el lunes el cadáver de un bebé supuestamente enterrado por sus padres, no es humano, han confirmado fuentes de la investigación.

Al principio se pensó por sus características que era de un bebé, ya que era pequeño y apareció junto unos restos de cartones, algo que coincidía con la versión de que fue enterrado en una caja de zapatos.

El resto óseo fue trasladado al Instituto Anatómico Forense, cuyos especialistas han determinado, en una vista preliminar, que pertenece a un animal pequeño. No obstante, hoy están elaborando el informe detallado --que dictaminará de qué animal concreto se trata--, que será entregado mañana viernes al juzgado que lleva el caso.

Ante las dudas generadas, la Policía Nacional ha paralizado hoy la búsqueda del bebé en el parque, tras tres días de rastreos, han confirmado fuentes policiales. Están a la espera de lo que requiera el Juzgado.

Por otro lado, los progenitores y la actual pareja de la madre detenidos por estos hechos ya han pasado a disposición judicial. La cuarta detenida, una mujer con la que compartía vivienda la madre, fue puesta en libertad por la propia Policía, aunque tendrá que declarar en el juicio que se abra por esta causa.

UN SECRETO DE HACE DOS AÑOS Y MEDIO

La Policía Nacional busca desde principios de esta semana el cadáver del recién nacido que supuestamente fue enterrado hace dos años y medio, cuando una mujer de 27 años alumbró un niño prematuro.

Según la versión conocida hasta ahora, la madre y el padre del pequeño metieron el cadáver en una caja de zapatos y supuestamente lo enterraron de madrugada en un punto del parque a 30 centímetros de profundidad. El secreto estuvo oculto hasta que hace unos días la madre contó lo ocurrido en 2012 a su nueva pareja, que acudió a la Policía a confesarlo.

Los agentes de la comisaría de Usera-Villaverde, que se encargan de la investigación, han detuvieron a los padres, ella ecuatoriana, y él boliviano. También a la compañera de piso y ayer mismo a la actual pareja de la madre, un peruano de 45 años, acusado de encubrirla. Ahora tendrá que confirmar si su confesión se adapta a la verdad.