El Hospital Carlos III acogerá al religioso que será repatriado desde Liberia

Madrid activa los protocolos de la OMS por el regreso del religioso contagiado de ébola

madrid

| 06.08.2014 - 12:04 h
REDACCIÓN

El Hospital Carlos III acogerá a Miguel Pajares, el religioso español de los hermanos de San Juan de Dios que ha dado positivo en las pruebas del virus ébola, y que será repatriado a España en las próximas horas procedente de Liberia.

Al respecto, la Comunidad de Madrid "expresa toda su colaboración con el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad una vez conocida su decisión de que el misionero español sea trasladado al Carlos III", según han indicado desde la Consejería de Sanidad.

No obstante, fuentes de la Consejería de Sanidad han manifestado que "están a la espera" de que el Ministerio de Sanidad les remita los informes médicos del religioso español, que tienen que ser trasladados por el Gobierno de la Nación.

Este centro, especializado en enfermedades epidemiológicas, se integró en el Hospital de La Paz y se ha transformado en un hospital de media estancia para atender a pacientes derivados de los hospitales públicos de la Comunidad de Madrid.

Las consultas externas y unidades diagnósticas continúan con su actividad en las instalaciones de La Paz mientras en el edificio actual del Carlos III se despliegan las consultas externas para las Unidades de Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA) y Enfermedades Tropicales, así como la actividad de consultas externas, ambulatoria o de interconsulta que se estime necesaria.

Por su parte, fuentes de la Consejería de Sanidad han detallado que el traslado del religioso cuando aterrice en Madrid se realizará mediante una unidad móvil del SUMA, que se encarga habitualmente de los traslados de emergencia a los hospitales de la región, sobre todo en los casos que se producen fuera del ámbito de la capital (donde actúa también el Samur).

Las ambulancias del SUMMA, en consecuencia, están equipadas con los medios médicos necesarios para el desplazamiento adecuado de los pacientes. Además, este servicio está especializado en las derivaciones de urgencia.

AMYTS: "ERA LA MEJOR OPCION POR CONTAR CON LOS MEDIOS ADECUADOS"

Sindicatos como AMYTS han remarcado que este centro es "la mejor opción" puesto que tiene una unidad específica para acoger a este paciente al contar con habitaciones de presión negativa y equipos de asilamiento, aparte de contar con personal especializado para este tipo de casos.

Ezquerra ha aseverado que el Carlos III, que pasó a integrarse en La Paz, cuenta con el personal formado y especializado en este tipo de casos que pueden ser movilizados a esta unidad. En este sentido, agrega que la cuestión central en este punto son las "condiciones físicas y recursos" adecuados para que el personal "entrenado" en estos casos pueda atender al paciente.

CSI-F: "SERÁ UBICADO EN LA SEXTA PLANTA"

Mientras, desde CSI-F han indicado que la dirección del hospital ha cursado una orden para que varios operarios están acondicionando a toda prisa la sexta planta del Carlos III, que cuenta con seis habitaciones de aislamiento con presión negativa.

El personal de la tercera y cuarta planta de este centro será el encargado de atender al sacerdote afectado, mientras que los enfermos que hasta hoy permanecían en ambas plantas, las únicas en las quehay pacientes, serán trasladados al Hospital de La Paz esta misma tarde.

PROTOCOLOS DE ACTUACIÓN

El Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias (CCAES) del Ministerio de Sanidad dispone de un procedimiento de actuación ante posibles casos de ébola en territorio nacional.

Según este procedimiento, el paciente es trasladado en una ambulancia especialmente preparada y cuyo personal porte el equipo de protección personal adecuado a una zona de aislamiento estricto en un centro sanitario equipado convenientemente. Según las fuentes, los centros con unidades y profesionales especializados en tratar la enfermedad del ébola se encuentran en el Hospital La Paz de Madrid y en el Hospital Clínic de Barcelona.

Dado que no existe un tratamiento específico para el ébola, cuando se tiene sospecha de un caso se inicia tratamiento intensivo de soporte del paciente. Para ello, según el protocolo, están contraindicadas las inyecciones intramusculares, la 'Aspirina', los antiinflamatorios no esteroideos y las terapias anticoagulantes. Esto es para minimizar el uso de procedimientos invasivos y fármacos que puedan provocar el sangrado excesivo del paciente.

En el caso de posible contacto con el enfermo, el protocolo diferencia entre contacto estrecho o de alto riesgo, y el contacto casual o de bajo riesgo, que es quien ha coincidido en un mismo espacio con un paciente sintomático pero sin contacto físico directo con él ni con sus fluidos corporales.

Si ha habido contacto físico directo con un paciente sintomático o con su sangre, orina o secreciones, o con sus ropas, ropa de cama o fómites contaminados con sangre, orina o fluidos del paciente, si ha atendido al paciente o manejado sus muestras sin las medidas de protección correctamente utilizadas (contactos familiares, enfermeros, personal de laboratorio, de enfermería, de ambulancia, médicos y otro personal) se pone en marcha una vigilancia activa supervisada durante los 21 días posteriores a la última fecha de exposición posible a la infección.

También se considera de alto riesgo quien ha tenido contacto con cadáver de persona fallecida por ébola o ha tenido contacto con un animal infectado con el virus, su sangre, fluidos corporales o su cadáver. A ellos se les aplica el mismo protocolo.

Ante una sospecha de infección por ébola con ocasión de un viaje en avión se procede a identificar a las personas que durante el vuelo han tenido un contacto de riesgo de acuerdo a las guías del ECDC para la valoración del riesgo de enfermedades transmisibles en aeronaves. A estas personas se les informará de la sospecha, se recogerá la información para establecer contacto individual con ellos y se establece el seguimiento de contactos correspondiente.

Tampoco es posible realizar autopsia a los pacientes sospechosos de ébola, dada la elevada carga viral de los fluidos corporales y el manejo de los cadáveres de personas fallecidas por esta enfermedad por virus debe limitarse a personal entrenado.