El diseño del Arena permitía "una aglomeración excesiva", segun un perito de Flores

A su juicio el recinto no era apto para el evento y "es segurísimo" que influyó en la muerte de las cinco jóvenes

"La pista no tiene capacidad de evacuación . No cumple con ninguna de las normas" ha destacado

El abogado del Ayuntamiento cree que el informe pretende "confundir al juez" y eludir responsabilidades

Monteagudo recurre la decisión del juez de investigar a la Policía Municipal

madrid

| 22.11.2013 - 14:23 h
REDACCIÓN

El técnico Jordi Murtra, experto en temas de Protección Civil y seguridad, ha ratificado este viernes el informe pericial encargado por Diviertt sobre las condiciones del pabellón Madrid Arena y ha aseverado que el recinto no era apto para ese tipo de eventos porque el diseño permitía "una aglomeración excesiva" de público, lo que a su juicio "segurísimo" que influyó en la muerte de las cinco jóvenes la noche en la que se celebró hace un año la fiesta de Halloween.

Murtra, quien estuvo al frente de las Emergencias en el Ayuntamiento de Barcelona, ha acudido esta mañana a los Juzgados de Plaza de Castilla para confirmar el contenido de su informe. Debido a que el juez estaba de guardia y debía tomar declaración a varios detenidos, los abogados preguntarán otro día al técnico sobre cuestiones relativas al informe pericial.

Durante tres meses, este perito tuvo permiso judicial para acceder al pabellón en el que se celebró la trágica fiesta. El experto comprobó si el recinto tenía licencia, lo que resultó negativo, y si se podían realizar eventos del tipo que tuvo lugar en la noche de Halloween de 2012. Asimismo, revisó el plan de autoprotección.

Tras tachar de "bastante demoledor" el documento, el técnico ha destacado a las puertas de los juzgados que el pabellón no cumplía con la normativa de incendios, ya que no tenía capacidad de evacuación. En este punto, ha señalado que los bomberos del Ayuntamiento de Madrid ya advirtieron en 2010 de que el recinto no estaba capacitado para evacuar al público en caso de incendio.

"La pista no tiene capacidad de evacuación y solo tiene una salida. Ninguna escalera ascendente vale para evacuar. No cumple con ninguna de las normas de evacuación. Debía haber una salida doble", ha destacado el perito.

A preguntas sobre si las malas condiciones pudieron influir en la tragedia, ha contestado que "segurísimo". "El diseño no es apto para este tipo de fiestas y permitía una aglomeración excesiva de gente. Y esto es un riesgo inaceptable. Por eso, ha que poner dobles salidas, puertas antipánico y no correderas y suficientes anchos. Se incumplían prácticamente la totalidad de normas. Y todo esto va en perjuicio", ha señalado.

Asimismo, ha señalado que el origen del recinto era un polideportivo, pero en mitad se cambió a uso múltiple. "La pista no era apta para este tipo de espectáculos. Ni ahora ni antes. No es razonable que un edificio público incumpla las normas que la administración ha diseñado", ha dicho.

También ha criticado que el recinto no contemplaba un control de flujo entre plantas. "No hay limitación física que permita el control de aforo entre plantas y todo el mundo puede bajar a la pista. Era físicamente imposible controlarlo. Entiendo que se debía haber previsto", ha apuntado.

CONFUNDIR A PALOP

Por su parte, el abogado del Ayuntamiento de Madrid, Luis Rodríguez Ramos, ha criticado que la finalidad de este informe sea eludir responsabilidades. "Ese edificio con 7.000 de aforo, funcionando la seguridad y sin cerrar la puertas... no hubiera pasado", ha reseñado.

Además, ha cargado contra la defensa de Miguel Angel Flores al tratar de justificar las muertes "acudiendo al edificio y olvidándose dónde está la causa", lo que a su juicio supone "una manera de tratar confundir al instructor".

Desde que inició la causa, la empresa Diviertt ha exigido "responsabilidades" al Ayuntamiento y a la empresa Madrid Espacios y Congresos (Madridec) por haberle arrendado "un recinto que no reúne las condiciones necesarias para celebrar macrofiestas".

"Diviertt ha arrendado este espacio hasta la fecha en múltiples ocasiones confiando en que reunía las condiciones adecuadas para albergar sus eventos y, por supuesto, ignoraba las graves deficiencias técnicas y urbanísticas y, en consecuencia, de seguridad que tenía el recinto", señaló el pasado diciembre en el comunicado.

MONTEAGUDO RECURRE LA DECISIÓN DEL JUEZ DE INVESTIGARLE

Por otra parte, el actual jefe de la Policía Municipal de Madrid, Emilio Monteagudo, recurrirá la pieza separada que el juez instructor del caso Madrid Arena, Eduardo López-Palop, decidió abrir hace dos días contra la cúpula policial de la capital por un supuesto delito de falsedad documental.

Así lo ha anunciado el abogado defensor de Monteagudo, Santiago Díaz, en referencia a la decisión del juez para determinar si la Policía Municipal aportó a la causa un informe manipulado sobre la calificación del riesgo del evento.

A la entrada de los juzgados madrileños de Plaza de Castilla, el letrado ha considerado que la apertura de esta pieza separada "no era muy pertinente, ni procedente" y que, por ello, están barajando la posibilidad de recurrirla.

Además, el letrado ha reconocido que la imagen que se está transmitiendo sobre su cliente "no es la mejor posible", aunque ha evitado aclarar si Monteagudo se ha planteado dimitir de su cargo, tal y como le han reclamado los grupos de la oposición política madrileña.

La apertura de esta pieza separada afecta no sólo a Monteagudo, que ya fue imputado en la causa general, sino también a los mandos Óscar de Santos, Gerardo del Rey y Emilio Rodríguez Corral, según el auto judicial que el juez hizo público el 20 de noviembre.

Ese día, el juez decidió abrir una pieza separada para investigar la responsabilidad de la cúpula policial en un presunto delito de falsedad documental referido a un informe entregado al Juzgado por la Policía Municipal en el que se aseguraba que el nivel de riesgo del evento celebrado en el Madrid Arena se cambió de medio a alto poco antes de su inicio.

Este informe está fechado el 6 de noviembre de 2012, cinco días después de la tragedia en la que murieron cinco jóvenes, y el juez lo considera relevante porque el nivel del evento determina el número de agentes que se destinaron al mismo.