La discoteca del tiroteo de Tetuán, escenario de dos crímenes y dos peleas con heridos

La Policía busca a tres individuos de origen sudamericano

madrid

| 23.12.2011 - 09:01 h
REDACCIÓN

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El tiroteo, que se ha producido concretamente en el local de ocio nocturno "Sueños" cerca de la calle Bravo Murillo, en el distrito de Tetuán, ha dejado a dos personas heridas y todavía se desconocen las causas que han desatado el suceso.

Dos varones, uno de nacionalidad española de 60 años de edad y otro de procedencia dominicana de unos 30, han tenido que ser atendidos por los efectivos del SAMUR.

El tiroteo que se ha registrado en ese local del número 8 de la calle de San Enrique, en el distrito madrileño de Tetuán, no es el primer incidente grave que ocurre en este local de ocio, que ha sido escenario desde el año 2000 de al menos dos crímenes y otras dos reyertas con heridos graves.

El 19 de marzo de 2004, un ciudadano dominicano, Alexander Joselín C.M., de 23 años, mató de dos puñaladas a un compatriota, Genaro Molina Rosario, de 49 años, después de que, según declaró a la policía, la víctima le atacara con un cuchillo tras una discusión en el interior de la discoteca.

El segundo homicidio se produjo dos años y medio antes, el 24 de noviembre de 2001, cuando un hombre de nacionalidad nigeriana, Innocent Ugochukwu, de 28 años, perdió la vida tras ser acuchillado.

Según informó la policía, el cadáver del nigeriano fue encontrado en medio de un gran charco de sangre por una patrulla de la comisaría de Tetuán minutos antes de las cinco de la madrugada en el piso superior de la discoteca, que entonces se llamaba El Último Tango, y antes, como ahora, Sueños.

Además, en el año 2000 se produjeron dos altercados graves en la discoteca. El 13 de marzo dos personas resultaron heridas en una reyerta entre ciudadanos filipinos ocurrida en la discoteca y hubo tres detenidos, y el 21 de agosto un ciudadano filipino apuñaló e hirió a dos compatriotas tras una discusión que comenzó en el interior de la discoteca.

Tras el suceso de hoy, una vecina que lleva viviendo desde hace más de 30 años en la calle de San Enrique, Maricruz Sánchez, ha dicho a Efe TV que para ella el problema es el ruido que genera el local de ocio, sobre todo cuando salen los clientes.

"Son un tipo de personas que hablan muy alto, también por sus móviles a altas horas de la madrugada, ya que al ser de otros países con horarios distintos suelen hablar con sus compatriotas a esas horas", ha apuntado.

No obstante, según Sánchez, los que causan los problemas en la discoteca "antes eran unos y ahora son otros".

Esta vecina recuerda que hace años los clientes que acudían a la discoteca eran sobre todo "negros, después árabes y ahora suramericanos", y asegura que hace años hubo "una persona a la que mataron y otra a la que cortaron una oreja".

Otro vecino, también en declaraciones a Efe TV, sostiene que la calle es "un infierno" y afirma que pese a las denuncias que han puesto "siguen igual y encima se encaran y amenazan".