Desmantelado en la Cañada el principal punto de "menudeo" de droga de Madrid

madrid

| 21.05.2012 - 09:23 h
REDACCIÓN

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Agentes de la Policía Nacional han desmantelado en la Cañada Real el principal punto de 'menudeo' de droga de la capital, según ha informado este lunes la Jefatura Superior de Policía de Madrid. La operación, desarrollada el pasado 10 de mayo, se ha saldado con la detención de 20 personas y la desarticulación de este grupo organizado dedicado al tráfico de estupefacientes en la zona. Diecisiete de ellos han ingresado en prisión preventiva por orden del juez instructor de la causa.

A primera hora de la mañana, la Policía llevó a cabo siete registros simultáneos en diferentes inmuebles de la capital en los que se incautaron de efectos valorados en más de medio millón de euros. Así, intervinieron un total de 84.000 euros en efectivo, tres kilos de cocaína, 700 gramos de heroína y 600 de sustancia de corte. También se incautaron de dos pistolas y una escopeta, una granada de fragmentación, cuatro vehículos, dos de ellos de alta gama y ocho kilos en joyas cuyo valor estimado ronda los 240.000 euros.

CONTROL SOBRE "HISTORICOS CLANES"

Al frente de este entramado se encontraba un matrimonio que presuntamente controlaba y supervisaba el funcionamiento de toda la organización, amenazando incluso a clanes rivales para conseguir hacerse con todo el mercado de Valdemingómez. De hecho, miembros de otros "históricos clanes" también vinculados al tráfico de estupefacientes en la zona se habían puesto a su servicio y trabajaban para ellos.

La investigación comenzó el pasado mes de enero, tras detectar la policía la existencia de toda una red organizada que controlaba gran parte de la distribución de heroína y cocaína que se desarrollaba en la ciudad de Madrid, y cuyo centro logístico se ubicaba en la Cañada Real.

Las numerosas gestiones realizadas al respecto permitió identificar a un matrimonio como presuntos responsables de la trama, que dirigía el tráfico de estupefacientes de diversos clanes asentados en el poblado de Valdemingómez. Según ha apuntado la Policía, la pareja controlaba cada uno de los detalles de la venta y distribución de toda la droga y, aunque las tareas estaban repartidas entre diversos implicados, todo era supervisado por ambos.

UN ALMACEN Y DOS PUNTOS DE VENTA

La distribución de estupefaciente se organizaba desde tres parcelas de la Cañada. La primera de ellas se utilizaba exclusivamente como almacén de droga, con el objeto de no despertar sospechas entre la Policía, ya que en su entorno no se producía ningún movimiento sospechoso.

Cuando los miembros del grupo iban a por mercancía a esta parcela, la entrega se hacía "con total cautela", según han informado fuentes policiales. Los traficantes aprovechaban los momentos en los que había menos presencia policial y extremando todas las medidas de seguridad, para lo cual contaban con la colaboración de numerosas personas que controlaban diversos puntos del poblado y daban aviso en el que caso de que hubiera policía por el entorno.

La distribución del estupefaciente se llevaba a cabo en las otras dos parcelas, que eran utilizadas como puntos de venta operativos las 24 horas del día. Para ello, el matrimonio había elaborado diversos turnos a cuyo frente ponían a personas de su total confianza. La pareja supervisaba incluso la puntualidad de estos individuos, a los que premiaban su eficacia pagándoles después la cantidad convenida.

Según ha apuntado la Policía, en la mayoría de los casos el cobro de estos servicios se realizaba en forma de dosis de droga. La intervención policial resultó especialmente dificultosa en estas dos parcelas al estar divididas y compartimentadas, con numerosas puertas a modo de esclusas, que convertían los inmuebles en auténticos fortines. La investigación ha sido desarrollada por la Brigada Provincial de Policía Judicial de Madrid y ha contado con la colaboración de la Unidad de Guías Caninos, el Grupo de Atención al Ciudadano y la Unidad de Intervención Policial de la Brigada Provincial de Seguridad Ciudadana, todos ellos pertenecientes a la Jefatura Superior de Policía de Madrid.