Derriban ocho chabolas y un templo evangélico del Gallinero de Cañada Real

Los voluntarios de El Gallinero presentarán una denuncia por "allanamiento de morada"

Baeza: en el Gallinero están derribando casas habitadas sin orden de entrada

madrid

| 09.10.2012 - Actualizado: 18:10 h
REDACCIÓN

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Ocho chabolas, un templo evangélico y una construcción dedicada a actividades del poblado del Gallinero, junto a la Cañada Real, han sido derribadas hoy a instancias de la Junta de Compensación de Valdecarros, a la que pertenece el suelo, han informado a Efe fuentes del Ayuntamiento de Madrid.

Los derribos han sido ordenados por un juez a solicitud de la Junta de Compensación de este desarrollo urbanístico del sureste de Madrid y el Instituto de Realojamiento e Integración Social (IRIS) certificó que las casas estaban desocupadas.

En ejecución de la orden, el Ayuntamiento ha desplazado a este poblado de infraviviendas del distrito de Villa de Vallecas, habitado por población gitana de origen rumano, un operativo de Policía Municipal, personal de Servicios Sociales y técnicos de Disciplina Urbanística.

Los costes de la actuación corren a cargo de la Junta de Compensación de Valdecarros, según las mismas fuentes. El párroco de San Carlos Borromeo, Javier Baeza, ha denunciado hoy que también se han derribado "casas habitadas sin orden de entrada, de registro ni de derribo", en concreto una en la que vivía una mujer joven, que había salido al ver que tiraban las otras, y a la que la policía ha tenido que ayudar a sacar los enseres.

El sacerdote ha indicado que a otra familia, con ocho niños, no le han derribado la chabola pero se ha "horadado" el suelo alrededor, por lo que cree "difícilmente podrán mantenerse allí". Además de estas construcciones se han derribado dos de mayor tamaño, una de ellas, que se terminó de construir el domingo pasado aunque se usaba desde el verano, utilizada como templo de la Iglesia Evangélica de Filadelfia, en la que oficiaba un pastor protestante que acudía los domingos desde Getafe.

La otra es una "sala de actividades", del tamaño aproximado de dos chabolas, en la que había un billar. Javier Baeza ha afirmado que "hoy han actuado contra los dos espacios que son útiles en cualquier cultura: los lugares de ocio y los religiosos".

Además, ha hecho un llamamiento para que el Gobierno municipal apoye el "plan por la inclusión social" elaborado por colectivos y profesionales de distintos ámbitos implicados en la atención a las personas instaladas allí desde 2005, que ha sido respaldado por la oposición municipal.

UNA BARRIADA DONDE VIVEN 420 PERSONAS

Ha recordado asimismo que en el Gallinero, localizado junto a la carretera de Valencia y separado de la Cañada Real por la M-50, habitan unas 90 familias gitanas rumanas que suman unas 420 personas, de ellas 250 menores de edad.

El pasado 19 de junio, la directora general de Igualdad de Oportunidades, Rocío de la Hoz, dijo en la Comisión municipal de Familia y Servicios Sociales que las órdenes de derribo entonces comunicadas recientemente a los habitantes del poblado respondían "a la voluntad de los legítimos propietarios de los terrenos en que se encuentra el asentamiento ilegal denominado Gallinero de recuperar el pleno uso y disfrute de su propiedad".

Aquel día, De la Hoz indicó que el Ayuntamiento de Madrid trabaja con la idea de que el "futuro inmediato" del asentamiento del Gallinero, un núcleo chabolista de población gitana rumana situado junto a la Cañada Real, es su "desaparición".

Destacó además que el Ayuntamiento está interviniendo en esta zona en los ámbitos social, sanitario y escolar, entre otros, "en colaboración con todos los agentes que están actuando en dicho asentamiento" y que el consistorio ya dispone de un recurso diseñado "hace muchos años" para la intervención con población rumana de etnia gitana.

Sin embargo, según Baeza, a estos campamentos no son trasladados ya los ciudadanos rumanos ya que su país es un Estado miembro de la UE.