La Soledad llena de fervor las calles de Madrid este Sábado Santo

  • La imagen de la Virgen se ha encontrado con el Cristo Yacente en la parroquia de San Ginés
  • La Soledad ha estado acompañada por tambores aragoneses

La procesión de Nuestra Señora de la Soledad y el Desamparo, la última de esta Semana Santa de Madrid, ha recorrido hoy las calles más antiguas de la ciudad acompañada por los tambores de la Cofradía de Jesús Atado a la Columna, de la localidad zaragozana de Villamayor de Gállego.

Esta procesión ha puesto el "broche de oro" a una semana santa madrileña "plena", ha explicado el estudioso de la semana santa madrileña, Enrique Guevara, autor de varios libros y según el cual "la ausencia de lluvia ha permitido que todas las hermandades hayan salido a la calle" con sus imágenes.

Guevara ha destacado la "nota de estruendo" puesta por los tambores y bombos de la cofradía de Villamayor de Gállego, anunciando por las calles aledañas a la Puerta del Sol la resurrección de Cristo, el domingo.

La imagen de la Virgen de La Soledad es una talla de Juan Pascual de Mena, del siglo XVIII, y el Cristo Yacente es también una talla, aunque más reciente, del siglo XX, procedente de los Talleres Olot.

A las 16:30 horas ha salido en andas la procesión de la "muy antigua" imagen de La Soledad desde la iglesia de la Concepción Real de Calatrava, en el número 25 de la calle Alcalá, y un poco más tarde se ha encontrado en la Real Parroquia de San Ginés, de la calle Arenal, con la imagen del Santísimo Cristo Yacente para seguir ambas igual itinerario.

Varios centenares de fieles, muchos vestidos de negro en señal de luto, algunos con capas y algunas con mantillas, han seguido la procesión en la que los nazarenos de la cofradía de La Soledad lucían hábito negro con tercerol del mismo color.

En el cortejo de la virgen, los nazarenos vestían capa, cíngulo y guantes blancos en el cortejo de la Virgen, y en el del Cristo túnica negra, capa y capirote rojo.

A partir de la iglesia de la Concepción Real de Calatrava, los pasos han seguido por la calle Alcalá, Puerta del Sol, calle Arenal, Real Parroquia de San Ginés, calle Bordadores, calle Mayor, Puerta del Sol, Carrera de San Jerónimo, calle Cedaceros y calle Alcalá nuevamente hasta el regreso al templo.

En la Cruz de Guía ha estado el acompañamiento musical de la Ilustre Cofradía zaragozana de Jesús Atado a la Columna, de Villamayor de Gállego; en el Cristo, la banda Unión Musical "El Maestro", de Nuestra Señora de la Soledad de Madrid, y en el paso de la virgen la banda burgalesa San Fernando Rey.

Guevara ha destacado la nutrida asistencia que han tenido este año las procesiones, y como ejemplo ha citado la de El Silencio, que este viernes santo "no podía casi ni andar" y entró más tarde de lo previsto en la iglesia del Santo Cristo de la Fe ante la cantidad de gente que rodeaba el paso.

Se da la circunstancia, ha explicado Guevara, de que la virgen de La Soledad, cuya cofradía se hermanó recientemente con la del Cristo de Medinaceli, fue sacada el viernes santo al paso del Jesús de Medinaceli por la Iglesia de las Calatravas para que los cofrades le impusieran su medalla como símbolo del hermanamiento.