Comienza en Madrid el juicio a un acusado de matar a su mujer de 68 puñaladas

madrid

| 18.02.2015 - 12:18 h
REDACCIÓN

La Encuesta de Telemadrid

¿Para combatir la corrupción te muestras a favor de la eliminación de los billetes de 500 euros?
¿Para combatir la corrupción te muestras a favor de la eliminación de los billetes de 500 euros?
Si
96.7%
No
3.3%

Un hombre acusado de asesinar a su mujer de 68 navajazos en un hostal madrileño en 2013 ha alegado en el juicio que "oía voces" que le pidieron que "hiciera daño" a la víctima, pero el fiscal ha sostenido que cometió los hechos "en pleno uso de sus facultades mentales".

En la primera sesión de la vista oral, celebrada en la Audiencia de Madrid, Santos K., de 41 años y origen angoleño, ha reconocido no haber manifestado antes nunca, ni a su médico de atención primaria ni a los policías que le tomaron declaración, haber oído dichas voces, que, ha añadido, cesaron tan pronto como comprobó que su mujer había fallecido.

En este sentido, su abogado defensor ha sostenido que cuando el acusado cometió los hechos sufría un "brote psicótico" que provocó la "plena anulación" de sus "facultades mentales" y que ha definido como un episodio de esquizofrenia paranoide, trastorno que también sufrirían, según su versión, dos de los trece hermanos del acusado.

RECLAMAN 23 AÑOS DE PRISIÓN

Sin embargo, la Fiscalía mantiene que Santos K., para quien reclama 23 años de cárcel por asesinato, mató a su mujer tras decirle ella que tenía intención de romper el matrimonio que habían contraído en 2012, cuando se conocieron en un viaje organizado por la Iglesia Nuestro señor Jesucristo en el mundo.

Los hechos ocurrieron el 20 de abril de 2013 en el Hostal Cuenca de Madrid, donde se alojaba la pareja desde el día anterior, cuando la mujer, ciudadana británica de origen angoleño y con dos hijos de una relación anterior, llegó en un vuelo procedente de Cardiff (Reino Unido) al aeropuerto de Barajas.

Hacia las 10:00 de la mañana, y tal y como ha reconocido Santos K., el matrimonio discutió y el acusado propinó 68 puñaladas con una navaja de unos cinco centímetros que el acusado ha dicho que empleaba para comer fruta, y lo hizo "de forma sorpresiva" y con la finalidad de "acabar" con la vida de la mujer según el fiscal.

A consecuencia de la agresión, que a juicio de la Fiscalía provocó en la víctima un "gran sufrimiento" que era "innecesario", la mujer sufrió la rotura de la arteria carótida derecha y de la yugular izquierda, lo que le produjo la muerte.

El 22 de abril el acusado compareció de forma espontánea en la comisaría de Policía Local de Coslada y relató lo ocurrido, y desde el 25 de abril de 2013 ha permanecido en prisión provisional, comunicada y sin fianza, aunque posteriormente, ante la Policía Nacional y el juez de instrucción, no volvió a colaborar con la investigación.

El juicio con jurado popular por estos hechos, que ha comenzado hoy en la Audiencia Provincial de Madrid, continuará previsiblemente hasta el próximo 2 de marzo.