Casi una treinta de autobuses de gas natural se incoporan al transporte público interurbano

Suponen una reducción en las emisiones de CO2 y de ruido

Prestarán servicio en Getafe, Leganés, Fuenlabrada, Moraleja de Enmedio, Arroyomolinos y Móstoles

madrid

| 12.07.2011 - 14:21 h
REDACCIÓN

La Encuesta de Telemadrid

¿Para combatir la corrupción te muestras a favor de la eliminación de los billetes de 500 euros?
¿Para combatir la corrupción te muestras a favor de la eliminación de los billetes de 500 euros?
Si
80.4%
No
19.6%

El consejero de Transportes e Infraestructuras, Antonio Beteta, ha presentado 29 nuevos autobuses interurbanos de gas natural comprimido que prestarán servicio a unos 780.000 vecinos de Getafe, Leganés, Fuenlabrada, Moraleja de Enmedio, Arroyomolinos y Móstoles. Los nuevos vehículos suponen la renovación del 20% de la flota de 152 autobuses con la que la empresa Martín opera entre Madrid, Leganés y Fuenlabrada, según una nota de la Comunidad.

Beteta ha explicado que la ventaja de los autobuses alimentados con gas natural comprimido es que son más respetuosos con el medio ambiente al reducir las emisiones de CO2 en un 20 por ciento y el ruido a la mitad.

Esta renovación se enmarca en el Plan de Modernización del Transporte Regular Permanente de Viajeros de Uso General por Carreteras que prevé la inclusión de los avances tecnológicos y garantizar la incorporación de la accesibilidad para personas con movilidad reducida y discapacitados además de respetar el entorno medio ambiental.

En 2010, la Comunidad de Madrid renovó 200 autobuses interurbanos y este año ha hecho lo propio con 180 de los 400 previstos.

El consejero de Transportes e Infraestructuras de la Comunidad de Madrid, Antonio Beteta, explica como la Comunidad aprobó la ampliación del periodo de concesión de la red de autobuses en la región, lo que permite renovar absolutamente la flota de autobuses con cargo a los concesionarios. esto supone una inversión superior a los 600 millones de euros.

La Comunidad también se ha marcado como objetivo reducir la edad máxima de los autobuses de doce a diez años y que la edad media sea inferior a cinco años.