Carmena niega la caída de ventas en Gran Vía

Los dueños de los aparcamientos de la zona de Gran Vía se quejan de falta de ocupación

Los comercios de Montera temen que las obras del Metro Gran Vía les aislarán

madrid

| 11.12.2017 - Actualizado: 21:01 h

Redacción Agencias

Termina el puente más largo del año, un puente que ha llenado Madrid de turistas que en esta ocasion se han encontrado con la gran novedad del cierre parcial de Gran Vía. Una medida que, según los comerciantes del centro, les ha perjudicado.

La alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, ha reconocido este lunes que ha recibido quejas de los dueños de los aparcamientos de vehículos de la zona de la Gran Vía por la falta de ocupación derivada de las medidas a favor de la movilidad peatonal en el centro de la capital durante el periodo navideño.

Carmena ha señalado que los responsables de los párkings deben entender que al restringirse el uso del coche menos gente accede en coche al Centro y por tanto, hay menos conductores que utilizan estos espacios de estacionamiento.

Por otro lado, la primer edil matritense ha negado que se hayan recibido quejas por parte de comerciantes de la zona por un supuesto descenso de las ventas con la semipeatonalización de la Gran Vía. "No hay nada más que pasearse por la Gran Vía, Carmen y Preciados y ver cómo están de abarrotadas las tiendas", ha exclamado.

LOS COMERCIANTES DE MONTERA TEMEN QUE LAS OBRAS DEL METRO DE GRAN VÍA LES AISLEN

Por su parte, la asociación de hosteleros La Viña ha denunciado que 260 comercios y restaurantes de la calle Montera podrían quedar aislados durante 16 meses por el "desproporcionado vallado que delimitará la obra de la futura estación de Gran Vía" y que ocupará según esta organización 2.260 metros cuadrados.

La Viña asegura en un comunicado que aunque sobre proyecto el vallado para acometer un pozo de 25 metros de profundidad y 500 metros cuadrados de diámetro ocupa 1200 metros cuadrados "sobre plano y comprobándolo en la propia calle, el espacio real que ocupa es de 2260m2" e impedirá el paso a 95.000 peatones.

La valla dejará dos metros de separación con los números pares de la calle Montera y poco más de cuatro metros respecto a los impares durante 16 meses, desde febrero del 2018 a mayo del 2019, por lo que según La Viña se vivirá un "aislamiento" que llevará a los "pequeños empresarios" al cierre ante "las enormes pérdidas económicas".

Según La Viña, estas obras afectarán a 180 trabajadores de hostelería, ponen en riesgo 6 millones de euros de facturación y conllevarán la pérdida de 84 puestos de trabajo al eliminarse las 12 terrazas de esta zona.

Además, esta asociación denuncia que se pondrá en riesgo la seguridad de la zona al no haber "posibilidad de asistencia de los servicios de emergencia" por el espacio que quedará disponible, por lo que prevén que el aislamiento propicie un aumento "de la explotación sexual y los actos delictivos".

Por ello, desde esta asociación se propone que las obras ocupen la superficie "mínima técnicamente posible" en lugar de un vallado "sobredimensionado" y que ven "innecesario desde el punto de vista técnico", que la salida y entrada a la obra sea exclusivamente por Gran Vía y ubicar casetas y materiales de obra en zonas alternativas.

Esta asociación de comerciantes y hosteleros califica además de "incomprensible" que la obra de la estación de Gran Vía coincida con la de la ampliación peatonal de esta arteria madrileña y "no se hayan coordinado" los trabajos para minimizar los daños.

Censuran asimismo los "errores de bulto" que en su opinión contiene un proyecto redactado en un mes, plazo que también critican por corto, y entre los ejemplos de equivocaciones citan una referencia a la antigüedad de los inmuebles afectados, o que el programa de trabajos previstos, de 12 meses, no se corresponda con los plazos de ocupación que plantea en los planos, de 16 meses.

Critican asimismo que se anunciase la realización de un túnel Sol-Gran Vía cuando éste ya existe y solo es necesario conectarlo con la estación "tal y como se recoge en proyecto".

LA COMUNIDAD OFRECE DIALOGO Y COLABORACIÓN A LOS COMERCIANTES

La Comunidad de Madrid ofrece "diálogo y colaboración" a los vecinos y comerciantes de Montera en las obras de ampliación de la estación de Metro de Gran Vía para "minimizar las posibles molestias que puedan ocasionar los trabajos previstos para acometer las obras de ampliación de la estación de Gran Vía", han destacado fuentes regionales en un comunicado.

Dicho diálogo ha sido comunicado por parte de los responsables de la Consejería de Transportes, Vivienda e Infraestucturas durante las dos reuniones que ya han mantenido con los representantes de vecinos y comerciantes de la calle para conocer de primera mano sus inquietudes y responder a las dudas que les plantea el proyecto.

Está previsto mantener una tercera reunión después de Navidad, cuando se cuente con mayor información para poder concretar las ocupaciones con la empresa adjudicataria y con el Ayuntamiento, que aún no están definidas, según destaca el Ejecutivo autonómico.

La Consejería se ha comprometido a que estas ocupaciones "que hay que realizar necesariamente" en la calle Montera serán las "mínimas imprescindibles" y tendrán en cuenta las observaciones de comerciantes y vecinos, "siempre que estas sean compatibles con el desarrollo del proyecto".

El Gobierno de Cristina Cifuentes invertirá 18 millones de euros en conectar la estación de metro de Gran Vía con la de Cercanías de Sol mediante un pasillo peatonal bajo la calle Montera.