Campaña de inspección para asegurar la procedencia de los huevos camperos

Huevos camperos (Archivo)

madrid

| 14.03.2014 - Actualizado: 16:29 h
REDACCIÓN
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La Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio ha puesto en marcha una nueva campaña de inspección en las explotaciones de gallinas ponedoras para garantizar el cumplimiento de la normativa europea en materia medioambiental y la adecuación de los distintos modos de producción.

Esta iniciativa se enmarca en el Plan de Protección y Bienestar Animal de la Comunidad de Madrid, ha informado el Gobierno regional en una nota de prensa.

Estas inspecciones se suman a las que realiza la Comunidad en las 4.600 explotaciones ganaderas de la región dentro de las actuaciones de vigilancia, control e inspección sanitaria de las explotaciones ganaderas, y a las encaminadas a la erradicación de enfermedades de los animales, a las que dedicará este año 969.725 euros.

UN DOBLE OBJETIVO

En las explotaciones de aves se presta especial atención a serotipos de salmonella en gallinas ponedoras y pollos para carne, y se verifican los protocolos del Programa de Control frente a la Influenza Aviar.

Esta nueva campaña en las granjas avícolas tiene el doble objetivo de garantizar que los sistemas de cría alternativos de las gallinas (camperos y ecológicos) satisfacen las expectativas del consumidor, que paga un mayor precio por un producto que es similar en composición y características a los obtenidos en otras granjas, y asegurar que se siguen las normas europeas de bienestar animal.

En las explotaciones con sistema de producción 'campero', las gallinas deben poder acceder al aire libre de forma ininterrumpida y durante todo el día, salvo un tiempo limitado por las mañanas como recomiendan las buenas prácticas de cría. Estos espacios al aire libre tienen que estar cubiertos de vegetación en su mayor parte y sólo podrán utilizarse como huertos frutales o terrenos forestales.

La Ley regula también la densidad máxima de población en estos espacios al aire libre, que no podrá superar las 2.500 gallinas por hectárea, y la distancia al edificio, que no podrá ser superior a los 150 metros salvo que el terreno tenga distribuidos de forma equilibrada un número suficiente de refugios.

En la Comunidad de Madrid hay 35 explotaciones de gallinas ponedoras, 8 de ellas en jaula y 27 en métodos alternativos, como producción ecológica y campera. En total, las granjas madrileñas cuentan con unas 952.000 gallinas ponedoras.