Botella: Madrid "está a la cabeza de Europa" en tratamiento de aguas residuales urbanas

Visita en Puente de Vallecas las obras del Abroñigal

madrid

| 29.05.2012 - 13:36 h
REDACCIÓN

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La alcaldesa de Madrid, Ana Botella, se ha trasladado este martes a Puente de Vallecas para visitar las obras de la Cuenca del Abroñigal, que estarán finalizadas en dos meses, donde ha expuesto que la capital "está a la cabeza de Europa en el cumplimiento de las directivas sobre tratamiento de aguas residuales urbanas".

Parapetada con el casco y el chaleco obligatorio en toda obra, y acompañada por el delegado de Seguridad, Medio Ambiente y Movilidad, Antonio de Guindos, la alcaldesa ha detallado que estos trabajos tienen como objeto mejorar la capacidad de la red de saneamiento en la cuenca de Abroñigales, enmarcadas en el plan de mejora de la calidad del agua del río Manzanares.

Para ello ha sido necesaria una inversión de 32 millones de euros, financiados en un 75 por ciento con fondos europeos gracias a que el Ayuntamiento ha hecho los deberes. Y es que, como ha subrayado la primera edil, "no todos los fondos europeos se gastan porque no todas las administraciones hacen lo necesario para tener fondos europeos".

Con esta obra se consigue aumentar en un 40 por ciento la capacidad de esta parte de la red de saneamiento, que recoge la mayor parte de las aguas procedentes de la mitad este de la ciudad. En este punto, la primera edil ha subrayado que la capital "está preparada para retener y depurar adecuadamente los incrementos bruscos de aguas residuales producidos por lluvias torrenciales".

MEJORA AMBIENTAL

De este modo se evita la dispersión de estas aguas que arrastran gran cantidad de contaminantes a su paso. "Esto supone una importante mejora ambiental para Madrid y para todas las poblaciones a lo largo del Manzanares y del Tajo hasta su desembocadura", ha apuntado la regidora.

El Plan de mejora de la calidad de las aguas del río Manzanares, que se desarrollo entre los años 2005 y 2011, ha buscado la mejora de la calidad de las aguas del río y el aumento de la capacidad de la red de saneamiento de la ciudad con el fin de evitar posibles saturaciones de la red y la retención de agua en superficie.

Con una inversión de 871 millones de euros se construyeron 37 estanques de tormenta y 39 kilómetros de nuevos colectores, como ha recordado Botella. La inversión conjunta en obras de naturaleza hidráulica en este periodo es de cerca de 1.200 millones de euros, de los que 871 millones corresponden al Plan de Mejora de la Calidad del río Manzanares, 200 millones al programa de Fondos de Cohesión de la Unión Europea de 2007 y 100 millones a la creación de la red de agua regenerada.

DOS OBRAS EMBLEMATICAS

El Plan de mejora de la calidad de las aguas del río Manzanares, en palabras de Botella, ha permitido adaptar la antigua red de saneamiento a las nuevas necesidades de una ciudad como Madrid. Con este plan se han construido dos obras emblemáticas: el estanque de tormentas, situado en las cercanías de Mercamadrid, con una capacidad de almacenamiento de 200.000 metros cúbicos; y el colector by-pass de Abroñigales.

El colector by-pass de Abroñigales, que conecta los tres grandes colectores de esta cuenca con el nuevo estanque de tormentas, es una infraestructura inteligente, como la ha definido la alcaldesa. Cuando llueve deriva, mediante un sistema automatizado de compuertas, parte del caudal de los colectores al estanque de tormentas, donde es almacenado y posteriormente depurado.

La obra visitasda consiste en conectar un cuarto colector principal con uno de los tres antiguos colectores, el denominado Abroñigal B, una conexión de gran dificultad ya que se tiene que salvar un desnivel de 22 metros y evitar afecciones a la estación de Metro de Estrella, que se encuentra entre ambos colectores.

Se trata de una solución técnica innovadora al apostar por un escalonamiento en espiral que permite disipar la energía hidráulica necesaria antes de que el caudal se incorpore al doblado del colector B, de modo que se evitan los daños de la infraestructura. La conexión está diseñada para desaguar hasta 20 metros cúbicos por segundo de caudal al nuevo colector evitando así la sobrecarga del colector antiguo.