Amenazas y agresiones para controlar la prostitución en polígono de Vicálvaro

Un grupo de rumanos liderados por el agresivo y corpulento 'Nicu' se ha hecho con el control de la prostitución

madrid

| 15.09.2014 - 16:02 h
REDACCIÓN

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Un grupo de rumanos liderados por el agresivo y corpulento Nicu se ha hecho con el control de la prostitución en el polígono de las afueras de Vicálvaro, exigiendo a las meretrices que ejercen allí que trabajen para ellos, y amenazando e incluso agrediendo a las que no obedecen.

Liviu Nicolae Ghemes, de 29 años y con numerosos antecedentes policiales, fue detenido la pasada semana de nuevo acusado de los delitos de prostitución, pertenencia a grupo criminal, lesiones y amenazas, tras amenazar a una joven que trató de ejercer por su cuenta en el citado polígono y agredir a un hombre que acudió a recogerla, según ha informado hoy la Jefatura Superior de Policía.

El conocido como Nicu lleva unos cuatro años tratando de ejercer y últimamente ejerciendo un férreo control de la prostitución en esa zona, en la que no hay tantas prostitutas como en otros polígonos madrileños, han explicado a Efe fuentes policiales.

A diario puede hacer media docena de chicas ofreciendo sus servicios en la calle Boyer y alrededores, en medio de un polígono industrial que actualmente no tiene casi actividad.

PROSTITUTAS SÓLO RUMANAS

Todas son rumanas, ya que las que había anteriormente de otras nacionalidades se han ido, y son explotadas "hasta el máximo" por el grupo liderado por el temido 'Nicu', quien ha entrado y salido de prisión en varias ocasiones por delitos similares a los que se le vuelven a imputar ahora.

En esta ocasión tanto él como otro hombre que ejerce fundamentalmente como chófer de las chicas y tres mujeres han quedado en libertad tras declarar ante el juez, ha confirmado a Efe el Tribunal Superior de Justicia de Madrid. Cuatro de ellos tendrán que comparecer dos veces al mes en el Juzgado de Instrucción 9 de Madrid, que instruye la causa, mientas que una de las mujeres solo está acusada de lesiones y ha quedado en libertad sin medidas cautelares.

Liviu Nicolae, el chófer de las chicas -Constantin Alexander- y alguna de estas mujeres ya fueron arrestados el pasado mes de febrero por amenazar a prostitutas en el mismo polígono y ordenar agredir a las que no pagasen a la organización, en una operación con siete detenidos de la que dieron cuenta la delegada del Gobierno en Madrid, Cristina Cifuentes, y el jefe de la Brigada Provincial de Extranjería, Ángel Olmedo.

La Policía constató que Nicu estaba implantando en el polígono de Vicálvaro el método empleado hace años en la Casa de Campo por Dorel Inocentiu, considerado el lugarteniente del peligroso Ioan Clamparu, alias "Cabeza de cerdo". Al igual que Clamparu, 'Nicu' delegada en su pareja y en otras prostitutas el control directo y el cobro a las mujeres que controlan.

Precisamente una de las arrestadas ahora es Georgina Laura M., de 31 años, novia de 'Nicu', prostituta y encargada de cobrar a las otras meretrices, según las fuentes policiales, que han precisado que el temido proxeneta suele convivir con esta mujer y con su esposa, quien antes se encargaba de las tareas que ahora hace la amante.

Liviu Nicolae mide 1,74 y pesa 120 kilos y no duda en exhibir y en utilizar su imponente físico contra los que se rebelan y contra la Policía, que en esta última detención tuvo que ponerle dos esposas unidas porque con una sola no daba para mantenerle esposado.

No hace falta que se persone a diario en el polígono, ya que invocar su nombre es suficiente para mantener el orden, aunque si no está en la cárcel lo suele hacer, sobre todo si hay algún problema, como ocurrió con la joven que se negaba a trabajar para él: llegó acompañado por sus secuaces, la amenazó y agredió al hombre que la defendía.

"Es deleznable cómo trata este grupo a las mujeres, aprovechándose al máximo de ellas y sacándoles todo lo que pueden", relata un investigador curtido en este tipo de delitos.

Aunque los agentes que suelen detener a 'Nicu' y sus compinches tienen claro que se trata de un grupo criminal organizado y les imputan tanto este delito como los de lesiones y amenazas, reconoce que es difícil que los jueces decreten prisión, motivo por el que suele quedar en libertad y vuelven a su "negocio".