Un millón de personas en Madrid siguen con fervor a Jesús de Medinaceli

Madrid alcanzaba este Viernes Santo el culmen de su Semana Santa con seis grandes procesiones que recorrían hasta la medianoche las calles de la capital, con un gran foco de atracción, el Cristo de Medinaceli, al que miles de fieles han seguido en la ciudad en devoción al "Señor de Madrid".

De la Basílica del Cristo de Medinaceli de los Padres Capuchinos -Plaza de Jesús, 2- salía a las 19.00 horas la procesión de Nuestro Padre Jesús Nazareno, el Cristo de Medinaceli, la talla anónima de finales del siglo XVII realizada en Sevilla que protagoniza la procesión más multitudinaria de la ciudad.

Catorce portadores y un guía han dirigido el trono sobre ruedas del Jesús de Medinaceli, al que varios fieles dedicaban sus saetas a la salida del templo.

Detrás de esta imagen ha procesionado la talla de Nuestra Señora de los Dolores en su Mayor Soledad, obra de Rafael García Irurozqui en 1948.

A esa misma hora se ha iniciado del Santísimo Cristo de los Alabarderos, que parte desde la Puerta del Príncipe del Palacio Real, donde se ha podido ver a la infanta doña Elena, que es Hermana Mayor Honorífica de la congregación, la única militar de Madrid.

Una única imagen protagoniza la procesión, la del Santísimo Cristo de la Fe, de Felipe Torres, una imagen creada en 2007 y que este año ha estrenado faldilla, que ha partido al son de los pífanos y los tambores.

Doña Elena ha dado la orden de la segunda levantada del paso y ha indicado que ha pedido "por la unidad de España" y por "todos los seres queridos que nos han dejado".

También a las 19.00 horas se iniciaba la procesión del Silencio desde la iglesia del Santísimo Cristo de la Fe, en la que los fieles acompañan a tres imágenes: el Santísimo Cristo de la Fe -obra de José Capuz Mamano en 1943-, hoy con un nuevo juego de potencias -los rayos que salen al Cristo de la cabeza-; Nuestro Padre Jesús de Perdón -Víctor González Gil, 1944- y María Santísima de los Desamparados -Francisco Romero Zafra, 2013-.

Media hora más tarde, ha comenzado la procesión de María Santísima de los Siete Dolores, en la parroquia de Santa Cruz, con una talla de Faustino Sanz que data de 1942 que hoy ha estrenado un manto bordado.

También la procesión de El Divino Cautivo, desde la iglesia de Santa Cruz, en la que ha vuelto a salir, como ayer, la imagen de Nuestro Padre Jesús el Divino Cautivo -Mariano Benlliure, 1944-.

Por último, a las 20.30 horas, la procesión del Santo Entierro ha echado a andar desde la parroquia de Santa Cruz con dos imágenes: el Santísimo Cristo de la Vida Eterna -de Jacinto Higueras, 1941- y María Santísima de la Paz -Talleres de Agustín López Miraz, s. XX-.

Como novedad, este año se ha conseguido que en la calle Ciudad Rodrigo, donde se encuentran uno de los arcos de la plaza Mayor, se encuentren tres cofradías: las de los Alabarderos, los Siete Dolores y el Santo Encierro: un Crucificado, una Virgen Dolorosa y un Cristo Yacente.

Previamente, en la plaza de la Villa, se han encontrado los Alabarderos -desde la calle del Cordón- y la Virgen de los Siete Dolores -acceso por la calle del Codo-.

El Cristo de la Fe y el Cristo de los Alabarderos son las imágenes que durante más tiempo han recorrido el centro de la capital, hasta pasadas la medianoche.