La salud mental de niños y adolescentes requiere destinar más recursos

Más formación en Salud Mental para poder atender a jóvenes y adolescentes con problemas de nuevas adicciones. Es una de las recomendaciones que piden los psiquiatras de la Comunidad. También que, en el caso de pacientes adultos, no se derive a los especialistas por problemas que podrían resolverse en atención primaria, por el médico de cabecera.

Hay pocos recursos y a veces están mal aprovechados. Aumentan los casos de personas que requieren atención psiquiátrica para problemas que realmente no son tan preocupantes. Los psiquiatras sí han detectado un aumento en los casos psiquiátricos de niños y adolescentes.

Los psiquiatras además piden que se destierre el estigma en torno a estos pacientes, con planes específicos para su integración social y laboral.

LOS PSIQUIATRAS PIDEN MÁS RECURSOS

Madrid tiene 8,43 psiquiatras por 100.000 habitantes, frente a la media nacional de 8,08, pero menos psicólogos clínicos que otras CCAA e "insuficientes recursos intermedios para niños y adolescentes", según el Libro Blanco de la Salud Mental elaborado por la Sociedad de Psiquiatría de Madrid (SPM).

Según este manual, pionero en la región, los psiquiatras han detectado un "aumento de las consultas por problemas de la vida cotidiana" como ansiedad, estrés, depresión, tensiones adaptativas, contrariedades de la vida diaria, laboral o familiar, ha dicho hoy el doctor Celso Arango, psiquiatra del Gregorio Marañón. Dada la escasez de recursos, atender trastornos comunes "se hace a costa de una menor atención de trastornos mentales graves y de pacientes que necesitan mayor supervisión o un abordaje más dedicado", ha advertido en la presentación del Libro Blanco.

"Ha aumentado la ratio de primeras visitas y tenemos menos tiempo para las revisiones de pacientes y las consultas sucesivas", según Arango quien ha indicado que la ratio de psiquiatras en la UE va desde los 29 por cada 100.000 habitantes en Noruega a los 4,9 de Portugal, y que España está "en antepenúltima posición".

ADICTOS JÓVENES

También ha cambiado el perfil de los pacientes con trastornos psicóticos, ya que "un 90% consumen sustancias tóxicas y son, cada vez, más jóvenes. Además, ha aumentado la incidencia de pacientes con trastornos de la personalidad y de la conducta, patología dual y trastornos adaptativos", según la doctora Marina Díaz Marsá, del Clínico San Carlos y presidenta de la SPM.

"Madrid está por debajo de la media española en psicólogos clínicos, con 1,88 por 100.000 habitantes frente a 2,19 de media nacional, y también en enfermeros especializados en salud mental, con 1,57 frente a 1,96 de media nacional", ha añadido.

"Hay que redistribuir los recursos para adecuarlos a la demanda y a la magnitud de los trastornos", con una mayor dotación de hospitales de día y centros de rehabilitación psicosocial, así como "programas de continuación de cuidados", según recomienda la guía.

Asimismo, es necesario "fortalecer la red de atención a niños y adolescentes", con programas de detección precoz ya que muchos trastornos graves afloran en la infancia y "no hay atención temprana", según datos del Libro Blanco.

CONDUCTAS AUTOLESIVAS Y TRASTORNOS ALIMENTARIOS

La segunda causa de muerte en adolescentes, después de los accidentes, "son los suicidios". Además, han aumentado las conductas autolesivas y los trastornos de alimentación -bulimia, anorexia-, siendo estos últimos la tercera causa incapacitante entre jóvenes de 13 a 19 años.El gasto destinado a Salud mental, respecto al gasto total en salud, "es más bajo en España que en la media de los países de la Unión Europea, aproximadamente el 5,5% frente a algo más del 7%", señaló el Dr. Arango.

La ratio de camas de ingreso hospitalario es de 37 por 100.000 en la región, según la doctora Díaz, para quien "un ingreso es un fracaso" de las fases de atención previa. El Libro Blanco, que compara la situación en el resto de España, busca una mayor estandarización y homogeneización en los protocolos de atención en base a la evidencia científica.

Entre otras propuestas, recomiendan programas para luchar contra el estigma de la enfermedad mental; organizar los cuidados y el seguimiento tras el alta hospitalaria y promover de forma más rápida la reinserción laboral de los pacientes.

También aconsejan aliviar la sobrecarga de trabajo que afecta al 73% de los psiquiatras, y crear herramientas de humanización tanto para los profesionales que tratan a estos pacientes como para los familiares, ya que es un trabajo que "quema mucho". El Dr. Arango también propone "una atención más individualizada y una vinculación terapéutica por parte del especialista, con citas menos espaciadas en el tiempo; atención inmediata al primer síntoma, agilizando la derivación a los hospitales de día y sin listas de espera".

Respecto a los familiares, el manual aconseja "elaborar protocolos específicos de ayuda en el domicilio para personas con enfermedad mental y sin conciencia de la misma". Para una atención de calidad "es clave contratar a personal de enfermería que tenga la especialidad en los servicios de salud mental, como ya sucede en otras comunidades", concluye el doctor.