Las medallas de Oro de Madrid, aprobadas por unanimidad en comisión

Vicente Del Bosque
Vicente Del Bosque. |Telemadrid

La concesión de las medallas de Oro de Madrid a Cáritas Diocesana de Madrid, al seleccionador nacional Vicente del Bosque, a la Fundación Ortega-Marañón y a Rafael Matesanz, creador de la Organización Nacional de Trasplantes, han sido aprobadas por unanimidad en su trámite en comisión.

Los cuatro grupos con representación en el Ayuntamiento -PP, PSOE, IU y UPyD- han apoyado unánimemente la propuesta de la alcaldesa de Madrid, Ana Botella, que ahora pasará al Pleno del Ayuntamiento del próximo día 29.

Como es tradición, las medallas de Oro de la capital serán entregadas el próximo 15 de mayo, coincidiendo con la celebración del patrón de Madrid, San Isidro, en un acto institucional en el Palacio de Cibeles, sede del Ayuntamiento.

Según informó el Gobierno municipal, la medalla a Cáritas se concede por su labor de atención a las personas con riesgo de vulnerabilidad y exclusión social, mientras que a la Fundación Ortega-Marañón se la quiere reconocer por su trabajo en el ámbito del pensamiento, la educación, el humanismo y la ciencia.

Rafael Matesanz es merecedor de la medalla por su labor como nefrólogo y especialmente como creador de la Organización Nacional de Transplantes, mientras que a Vicente del Bosque se le propone por una vida dedicada al deporte y a unos valores humanos inspiradores para las nuevas generaciones.

La Medalla de Oro de Madrid es la máxima distinción que concede el Ayuntamiento de la ciudad a aquellas personas e instituciones que, además de haber destacado en sus correspondientes campos, tienen una especial vinculación con la ciudad de Madrid.

El año pasado se otorgaron a las Cortes Constituyentes, como reconocimiento al espíritu de la transición y a los valores de lealtad, generosidad y reconciliación que les inspiraron; a la Organización Nacional de Ciegos (ONCE) y a la galerista Soledad Lorenzo. En 2012 fueron para el exalcalde Alberto Ruiz-Gallardón, para el director de cine Alejandro Amenábar y para el padre jesuita Jaime Garralda.