La lluvia plantea un dilema a las cofradías madrileñas

En la Colegiata de San Isidro las lágrimas no fueron precisamente de emoción. Por segundo año consecutivo, el Gran Poder y la Macarena no salieron en procesión. En el momento de tomar la difícil decisión había un 70% de posibilidades de lluvia y al final, el Hermano Mayor, dijo no. Son dos años ya, sin la madrugá madrileña.

La lluvia y la humedad pueden destrozar las tallas de madera policromada así como provocar resbalones o lesiones a anderos y costaleros. De ahí lo difícil de tomar una decisión. Pero el cielo parece que se apiadó durante unos minutos, y al que también pudimos ver en procesión fue al Divino Cautivo.

En Alcalá de Henares, la procesión del Cristo de la Agonía y María Santísima de los Dolores y San Juan tampoco ha podido salir esta madrugada.

Es la primera vez que la lluvia impide a esta cofradía sacar a sus imágenes por el centro de Alcalá de Henares. Tuvierion que quedarse, cubiertas por plásticos, en el Convento de Santa Ursula. Los hermanos han sustituído la procesión por un acto religioso en el interior de la Iglesía