El jurado decide si el descuartizador de Majadahonda tenía o no la voluntad anulada

El jurado que juzga al descuartizador de Majadahonda (Madrid), que presuntamente asesinó a su tía en 2010 y a su inquilina en 2015 y troceó sus cuerpos, deberá decidir si la esquizofrenia paranoide diagnosticada al acusado anuló total o parcialmente su voluntad para cometer los delitos que se le imputan.

Hoy, la jueza que preside el tribunal ha incidido en éste como el punto clave del veredicto que el jurado deberá emitir sobre este juicio que se celebra en la Audiencia Provincial desde el pasado 11 de septiembre.

La decisión determinará si a Bruno H.V., en caso de que sea considerado culpable, se le aplica una eximente completa y queda absuelto, como pide su defensa, o si se considera su enfermedad como un atenuante.

La Fiscalía, por su parte, pide que se le imponga una condena de 29 años y 10 meses de prisión. Durante las sesiones del juicio, varios peritos coincidieron en que el acusado tenía "una percepción de la realidad distorsionada por su delirio" y que su "juicio de la realidad" estaba "absolutamente alterado" por "interpretaciones delirantes".

No obstante, la fiscal consideró que el acusado llevó a cabo "actos organizados, complejos y elaborados" para ocultar los homicidios de su tía y su inquilina por lo que solicitó 29 años y 10 meses de prisión frente a los 30 años de internamiento en un centro psiquiátrico que pedía inicialmente.

Bruno H.V. está acusado de asesinar a su tía Liria y su inquilina Adriana, cuyos cuerpos no han sido hallados y se cree que pudieron ser triturados en una picadora industrial encontrada en el sótano de la vivienda del acusado, en la localidad madrileña de Majadahonda, y en cuyas piezas internas se hallaron restos orgánicos de ambas.

Además, se le imputa un delito de falsedad documental, otro de estafa y otro de tenencia ilícita de armas.